Éste es un tomo más que recopila las historias que Alan Moore hizo en 2000AD a principios de los 80. Y quizás el mejor. (Recordemos, tenemos además Skizz, D.R. & Quinch y La balada de Halo Jones).
Tiene dos partes muy diferenciadas, a saber:
La primera nos cuenta la historia de Abelard Snazz, el hombre del cerebro de dos pisos. Por lo visto a Alan Moore se le ocurrió esta historia viendo una foto como ésta:
Según él, la mera contemplación de este tipo de fotos le levantaba dolor de cabeza. A mí también.
Abelard Snazz es un tipo con cuatro ojos (cuando lleva gafas, ocho) y un cerebro doble. Piensa que es un genio, aunque se queda en un mero inventor... aunque sus creaciones suelen acabar liándola. Tiene buena voluntad, pero la verdad es que nada le sale como debería. Ni sus robots policías/ladrones/ciudadanos, ni sus cohetes de propulsión a virtud, ni su revitalización de los dioses (aunque eso de Démeter como Diosa de las tiendas de dietética tiene su aquél)...
El dibujo de esta historia corre a cargo de Steve Dillon, Mike White, Paul Neary y John Cooper.
Las interrumpidas digestiones del doctor Dibworthy, con dibujos de Dave Gibbons. Un inventor desquiciado está tomándose una copa frente a la chimenea y se le presentan versiones futuras de sí mismo para advertirle de diversas consecuencias de la máquina del tiempo que está a punto de inventar. Para mí, ésta es una de las mejores historias que aparecen en el tomo. Inolvidable.
El hombre reversible, por Mike White. Primera viñeta en negro. Se oye "Otrafni nu. Otreum atse". Segunda viñeta. Un hombre que estaba tumbado boca abajo en el suelo se levanta y empieza a andar hacia atrás, mientras va sacándose helado de la boca y dejándolo en un cucurucho con la lengua. Una vida contada hacia atrás. Muy imaginativa y muy recomendable.
Cronopolis, de Dave Gibbons. Unos policías que vigilan que no se cometan crímenes contra la continuidad temporal. Se van encontrando a sí mismos una y otra vez, y su historia se va plegando sobre sí misma de forma cada vez más retorcida.
El gran reloj, por Eric Bradbury. Una visita guiada a la factoría del tiempo, que parece ser un recurso minero.
Circunvalación, por Jesús Redondo. Una interesante historia circular en la que un coche va recorriendo la historia de la Tierra.
La máquina del tiempo, por Jesús Redondo. Una preciosa historia que todo el mundo debe leer.
¿Valoración? Veamos, dentro de que es una obra menor de Alan Moore... sólo es jodidamente imprescindible. Muy inferior a Watchmen o Vendetta, pero muy superior al 90% de lo que se hace por ahí.
Tiene dos partes muy diferenciadas, a saber:
La primera nos cuenta la historia de Abelard Snazz, el hombre del cerebro de dos pisos. Por lo visto a Alan Moore se le ocurrió esta historia viendo una foto como ésta:
Según él, la mera contemplación de este tipo de fotos le levantaba dolor de cabeza. A mí también.
Abelard Snazz es un tipo con cuatro ojos (cuando lleva gafas, ocho) y un cerebro doble. Piensa que es un genio, aunque se queda en un mero inventor... aunque sus creaciones suelen acabar liándola. Tiene buena voluntad, pero la verdad es que nada le sale como debería. Ni sus robots policías/ladrones/ciudadanos, ni sus cohetes de propulsión a virtud, ni su revitalización de los dioses (aunque eso de Démeter como Diosa de las tiendas de dietética tiene su aquél)...
El dibujo de esta historia corre a cargo de Steve Dillon, Mike White, Paul Neary y John Cooper.
Las interrumpidas digestiones del doctor Dibworthy, con dibujos de Dave Gibbons. Un inventor desquiciado está tomándose una copa frente a la chimenea y se le presentan versiones futuras de sí mismo para advertirle de diversas consecuencias de la máquina del tiempo que está a punto de inventar. Para mí, ésta es una de las mejores historias que aparecen en el tomo. Inolvidable.
El hombre reversible, por Mike White. Primera viñeta en negro. Se oye "Otrafni nu. Otreum atse". Segunda viñeta. Un hombre que estaba tumbado boca abajo en el suelo se levanta y empieza a andar hacia atrás, mientras va sacándose helado de la boca y dejándolo en un cucurucho con la lengua. Una vida contada hacia atrás. Muy imaginativa y muy recomendable.
Cronopolis, de Dave Gibbons. Unos policías que vigilan que no se cometan crímenes contra la continuidad temporal. Se van encontrando a sí mismos una y otra vez, y su historia se va plegando sobre sí misma de forma cada vez más retorcida.
El gran reloj, por Eric Bradbury. Una visita guiada a la factoría del tiempo, que parece ser un recurso minero.
Circunvalación, por Jesús Redondo. Una interesante historia circular en la que un coche va recorriendo la historia de la Tierra.
La máquina del tiempo, por Jesús Redondo. Una preciosa historia que todo el mundo debe leer.
¿Valoración? Veamos, dentro de que es una obra menor de Alan Moore... sólo es jodidamente imprescindible. Muy inferior a Watchmen o Vendetta, pero muy superior al 90% de lo que se hace por ahí.
3 comentarios:
Este si lo tengo ... Que decir , que Alan Moore es muy muy grande ... Me han entrado ganas de volver a leerlo ^^
Por cierto, ayer vi en una tienda de segunda mano el escalera hacia el cielo y lo compre xq hablabais bien de el ^^
Y gracias por la felicitación navideña ^^
Ohhhhhhhhhhh
Que rabia! me lo leí anoche y queria pedirte que me dejaras reseñarlo a mi!!!
Por cierto, la de las interrumpidas digestiones a mi tambien me gusta (por cierto que no empieza con la copa, sino mirando un papel doblado...) Sin embargo para mi, la mejor, la mas alucinante, es la del hombre reversible... que pasada.
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