miércoles, diciembre 28, 2005

Angela

Hoy estamos, sin dudarlo un momento, ante una obra que pasará a los anales de la historia del cómic. Con todos ustedes...

Hace ya más de 10 años, el gran guionista y dibujante Todd McFarlane contrató a cuatro desconocidos para que guionizaran cuatro números de Spawn, la mejor serie de la historia del cómic americano, publicada por Image, sin duda la mejor editorial del panorama desde el mismo instante de su fundación. Sin duda, Todd lo hizo por por su gran corazón, para dar una oportunidad a cuatro guionistas emergentes, que, aunque ya tenían algún trabajo menor, aún no eran conocidos por el gran público. Los cuatro elegidos fueron Alan Moore (que había hecho algo llamado Watchmen), Neil Gaiman (marginalmente conocido por The Sandman, no sabía que hubiera habido una serie de ese villano de Spiderman), Frank Miller (ese sí me suena un poco, es el que ha hecho DK2) y Dave Sim (autor de Cerebus, una serie protagonizada por un cerdo).

El número de Alan Moore era una porquería y no salía Spawn por ningún sitio. De hecho, Todd no volvió a contar con él y se lo endosó a Rob Liefeld. El de Sim era un petardo político. El de Miller molaba mazo, tiros y palos por todas partes. Pero la gran gloria era el número de Gaiman... ahí nos presentaba a Ángela.

Posiblemente, Ángela sea el personaje mejor definido psicológicamente que he visto en mi dilatada trayectoria como lector de cómics. A ver, os cuento... Ángela es un cazarrecompensas. Pero no uno cualquiera, no. Un cazarrecompensas del cielo. Toma eso, ¿a que no te lo esperabas?

Y se dedica a cazar encarnaciones de Spawn a lo largo de la historia... pero en este tomo, se ve obligada a cooperar con un Spawn, el de finales del Siglo XX. ¿Que por qué? Ufff... Resulta que Ángela tiene enemigos en el Cielo, y preparan pruebas en su contra para que su vida sea más complicada. Si además tenemos en cuenta que había intentado cazar a Spawn poco antes, tenemos una relación llena de profundos matices entre ambos protagonistas...

La lástima es que la relación profesional entre Todd y el niñato de Gaiman se acabó. Todd, en un ejercicio de buen humor, asignó el papel de dibujante para esta limitada a greg Capullo, de tal forma que en el TPB pone "Gaiman Capullo" y el guionista se lo tomó mal, metiéndole en juicios por no sé qué tontería...

Bueno, como mínimo, aquí queda una magistral historia a cargo de un guionista que prometía pero al final no hizo nada más que mereciera la pena.

3 comentarios:

scarvenger dijo...

Todd sí que siguió dando oportunidades a ese tal Moore. De hecho le dejó usar a Spawn en el especial Blood Feud, y también le permitió trastear con el gran secundario que es Violator.

Respecto al tomo de Ángela, a mí me gustó un montón. Sobre todo por Capullo, que dibuja a unos ángeles cazarrecompensas que te cagas de macizas que están.

Ovidio dijo...

Gaiman Capullo, queremos un hijo tuyo!!! XDXDXD

JUASSS!!!

C. OverkiLL dijo...

El tomo este estaba divertido, pero aun asi muchismo mejor el Violator de Alan Moore.