miércoles, agosto 31, 2005

Shanna, the she-devil

A ver cómo salgo de esta… Frank Cho dibuja y guioniza una serie limitada de siete números que ha salido dentro del sello Marvel Knights. A la historia le han puesto el nombre de The Killing Season (vaya usted a saber por qué), y en ella se sacan de la manga a una chica salida de un laboratorio nazi de experimentación genética y a la que llamarán Shanna porque “se parece mucho a un personaje de cómic”.

Shanna the she-devil 5

¿Complicado? No, qué va. Todo eso no es más que una excusa para que Cho dibuje a la tal Shanna ligera de ropa y desde todos los ángulos y en todas las posturas que se le van ocurriendo. Como esto a palo seco puede parecer un poco escaso para llenar siete números, Cho también nos muestra lo bien que sabe hacer dinosaurios, y en un momento de brillantez se le ocurre juntar las dos cosas. Así que lo que tenemos es a una jamona espectacular corriendo entre dinos y zurrándose con ellos. Pero un momento, si hay dinos molaría que atacasen y se comiesen a alguien, y a la prota no se la van a cargar por si acaba teniendo éxito y le piden más miniseries… pues en otra ocurrencia genial se saca de la manga a unos cuantos soldaditos, que como carne de cañón no hay nada mejor, y se los va cepillando según se vaya necesitando un poco de acción en la “trama”. Y ya está. Así de fácil es hacer un superventas. No hace falta explicar nada más, ni por qué están ahí los actores, ni dónde están, ni qué son esos sitios, ni quienes son… nada. Simplemente un corre que te pillo con un final chorra digno del más Spielberg más blando. Siendo generosos se podrían ver atisbos de un intento de humanización en la protagonista según avanza todo, o un intento de ser misterioso con el origen de las instalaciones donde empieza todo, pero es eso, un intento. Todo queda olvidado en favor de enseñar carnaza, y poses, y ojos saliendo de sus cuencas, y tripitas fuera del estómago (no verán un solo pezón, pero si hay que dejar claro que han destripado a alguien para eso está el sello de Marvel Knights). Me supongo que el que haya seguido esto mes ha mes se ha debido sentir un poco estafado (yo no porque me los han dejado). En una hora y media me leí tranquilamente los siete números (y yo soy el lector más lento que conozco), y al día siguiente tardé veinte minutos en releerlos. Vamos, un tebeo para leer recopilado, con el cerebro en desconexión, y con la sana intención de disfrutar del dibujo, que eso sí, está a un nivel brutal. Ustedes verán qué es lo que buscan en sus lecturas…

martes, agosto 30, 2005

Transmetropolitan (IV): La Nueva Escoria

Tras contarnos el proceso interno del partido de la oposición por el que eligieron a su candidato, tenemos la recta final de las elecciones. Callahan se ha referido a la clase media-baja como “La nueva escoria”, y la Bestia se encierra en su casa esperando que su rival se pegue la hostia solo y meta la pata en campaña. Demandando una estúpida imparcialidad, el partido del gobierno exige que Spider entreviste al Presidente. Y lo hace, aunque le obliguen a dejar su disruptor intestinal fuera. Y si teníamos sospechas, aquí nos desaparecen. La Bestia es un hijo de la gran puta. Un bastardo de marca mayor. Pero al menos, es un bastardo con convicciones. No como Callahan. Y llega el día de la votación. Por el resultado, se podría pensar que la máxima aristotélica de que “La democracia es el gobierno de los necios” es totalmente válida. Pero no. Mode mundo_real on Pensemos en las penúltimas elecciones norteamericanas. Bush vs. Gore. La Bestia contra el Sonriente. Ganó la Bestia. ¿Eso es bueno? Parece que no. Las penúltimas españolas. Aznar vs. Almunia. Otra vez, la Bestia contra el Sonriente. Ganó la Bestia. Tampoco parece que fuera muy bueno. Las últimas españolas. Rajoy vs. Zapatero. El hijo de la Bestia vs. Otro Sonriente. Esta vez gano el Sonriente. Y, evidentemente, no funciona ni de lejos. Mode mundo_real off Máxima Spider para la vida: Las elecciones sólo sirven para determinar la cara del próximo hijo de puta que te va a dar por el culo. O, en una versión de pintada callejera, Gane quien gane, tú pierdes. La única forma humanamente razonable de celebrar el resultado de las elecciones es la que nos enseñan Yelena, Channon y Spider. Agarrar granadas y tirarlas por la ventana.
Y, con esto, creo que ya podéis haceros una idea de qué va la serie. No creo que volvamos a visitar esta colección en breve (la experiencia de leer los 60 números y 2 especiales de la serie en dos días es, cuando menos, interesante). Espero haber picado la curiosidad de aquellos que no la han leído...

viernes, agosto 26, 2005

Love Hina

Titulo: Love Hina Autor: Ken Akamatsu Clasificación: Lo he visto indistintamente clasificado como Seinen o como Shōnen. (Explico para los que desconozcan estos términos: Seinen es un tipo de Manga adulto cuyo target son jóvenes varones, y Shōnen es Manga para adolescentes varones. Ya iréis comprobando las extensísimas clasificaciones posibles del manga....) Personalmente me decanto mas por clasificarlo como Seinen, ya que los protagonistas no son estudiantes de instituto, sino universitarios (o lo intentan). Imagino que habitualmente se encaja entre los Shōnen por que inicialmente se publicó en la revista Shōnen Magazine, que es la segunda revista de manga para adolescentes mas vendida de Japón (unos cuatro millones de ejemplares semanales) y que lleva en sus 500 paginas cientos de historias. La leen todo tipo de personas, no solo adolescentes y representa un claro índice de cuales serán los autores y series que triunfarán en el mercado. Editorial: En España lo ha publicado Glenat. Ha salido en 14 tomos, y la segunda edición es mucho mas interesante, ya que incorpora de regalo figuras articulables de los personajes protagonistas (¡Adoro el Merchandising!) Trama: “¿Sabes?, Si dos personas que se quieren entran juntas en la Todai, viven felices para siempre. Cuando seamos mayores iremos juntos a la Todai.” (Aclaración: Todai es una abreviatura habitual para Tôkyo Daigaku, es decir, Universidad de Tokio, La mas prestigiosa y dura de las universidades japonesas) Y Así comienza Love Hina: Niño de 4 años encuentra Niña de 3, y se prometen ir algún día juntos a la Todai para ser felices. El problema es que estamos hablando de Keitarō Urashima, un autentico desastre ya desde niño, y al poco se olvida totalmente del nombre y la cara de la chica de la promesa. Sin embargo, como buen japonés, no olvida jamás una promesa verdadera. De modo que aquí le encontramos, 17 años después, tratando de entrar por todos los medios en La Todai, con la esperanza de encontrar así a la chica de la promesa, cumplirla juntos y ser felices para siempre... Pero no es que sea precisamente un genio, mas bien todo lo contrario. Keitaro es un autentico desastre, tanto en los estudios como con las chicas. Ya le han suspendido en dos ocasiones en el examen de acceso a la universidad y va para la tercera... Pero sigue decidido como el primer día a intentarlo. Por la promesa, y bueno, por que no cree que sea capaz de encontrar a otra chica... Como nunca ha tenido novia (desde aquella niña a la que hizo la promesa) es un autentico patán, eso hace que cuando sus padres le echan de casa por sus continuos fracasos en el examen y el decida recurrir a su abuela que regenta un Onsen de repente se encuentre atrapado entre la espada y la pared acusado de ser un Pervertido. (Aclaración: Un Onsen es un hostal con Balneario de aguas termales) Resulta que el hostal hace años que se convirtió en una residencia para chicas, y está habitado por cinco preciosas Jovencitas... Eso de las tiernas y preciosas jovencitas y el que de todas formas no tiene a donde ir, hacen que decida quedarse como encargado de la residencia mientras sigue intentando lograr su sueño de entrar en la Todai. Pero estas chicas van a provocarle a lo largo de la serie mas de un dolor de cabeza... Por alguna extraña razón Keitaro se las arregla siempre para meter la pata. Las pilla desnudas tomando un baño, desnudas cambiándose de ropa, desnudas cuando una tormenta las arranca la ropa, desnudas... Pobre Keitaro, la cabeza no es lo único que va a tener dolorido durante estos catorce capítulos... Y no penséis tan mal. Me refiero a que cada vez que esto sucede todas se le echan encima y le ponen a caldo... tanto que al final acabaran pensando que es inmortal si puede resistir eso... Obviamente, con el tiempo, su constancia, su buen carácter, su creciente madurez y su inagotable perseverancia hará que surja en la historia mas de un interés romántico... ¿Podría ser que alguna de esas chicas fuera la chica de la promesa? Pero esto solo es el tema central, alrededor de Keitaro y su evolución hacia la madurez y el éxito, se argumentan tantas historias como protagonistas tiene la serie, todos los secundarios pasan en algún momento a protagonistas y se nos cuenta su historia desde una profundidad que asombra en un comic que parece inicialmente “Un comic de humor para tíos salidos que quieren ver chicas ligeras de ropa”. Ey! No nos engañemos, Love Hina es Exactamente eso. Pero también es mucho mas. Mi opinión Personal: Solo puedo concluir recomendándooslo fervientemente. Le he dado muchas vueltas a cual iba a ser mi primer post como colaboradora de La Librería, y dado que mi misión aquí es hablaros de manga, y casi todos los asiduos sois chicos... bueno, necesitaba encontrar algo que pudiese gustaros. Y creo que es esto. Leedlo si podéis, y decidme si no es un comic completo, divertido, picante en muchas ocasiones, surrealista como casi todo lo que hacen estos japos que están tan locos como lo estaban los romanos en tiempos de Axterix, y tremendamente adictivo... Y para los que siempre queréis mas...: . En Japón existen dos libros que completan todos los aspectos que quedan en el aire en Love Hina, son “Love Hina Cero” y “Love Hina Mugendai (Infinito)”. En España Glenat ha publicado un libro con las mejores ilustraciones de Love Hina. “Love Hina ArtBook” (Incluye una historia inédita de Love Hina especial para este tomo). . Love Hina también tiene un Anime (Serie de animación para la TV) de 25 episodios de veinte minutos cada uno (para mi gusto a nivel de argumento es mucho mejor el manga) Además tiene dos episodios especiales (Especial Navidad y Especial Primavera) y tres OVAS de treinta minutos dedicados a cerrar los argumentos y dedicados a tres personajes distintos de la serie cada uno). . Además existen varios Cds con los temas musicales del Anime y de los Ovas y un Dvd con un concierto chunguísimo de las actrices de doblaje del Anime cantando las canciones de la serie. . También hay por supuesto videojuegos y Millones de artículos de Merchandising, desde los socorridos llaveros hasta muñecas hinchables a tamaño natural de las chicas de Love Hina (¡). (no os apresuréis a pedirlas, están descatalogadas!) . Por ultimo, y debido al carácter increíblemente pervertido de los japoneses, y para disfrute privado de los occidentales que por supuesto no son ni un ápice menos pervertidos... decenas y decenas de dôjinsi (Es decir, Parodias pornográficas de la serie en formato manga, anime... lo que queráis) Mi valoración: Mmmm.... Un 8!

Transmetropolitan (III): El Año del Bastardo

El primer año de Transmetropolitan bajo el sello Vertigo se dedicó a cubrir las elecciones de esa versión futurista de Estados Unidos. Y la verdad es que la sensación es jodidamente pesimista... Puede pasar el tiempo que haga falta, que cuanto más cambian las cosas, más igual siguen. Nos enteramos de que Spider abandonó la ciudad tras unas elecciones. Y cuando le piden que cubra la campaña... se hunde. Empieza a meterse todo tipo de drogas. Sí, más que habitualmente. Incluso se chuta en los ojos. ¿Y quien no lo haría? Cuando has vivido los entresijos de la política desde dentro, te das cuenta que lo único que tapa la mierda es más mierda.
Por un lado, tenemos a la Bestia. El Presidente. Un bastardo corrupto e inmoral que piensa que si un 51% de los americanos pueden comer y un 49% no, ha hecho bien su trabajo. Vamos, la esencia pura de la democracia (y no estoy ironizando, realmente lo pienso así).
Por el otro, el partido de la oposición está pendiente de elegir su candidato. Opción Uno, el senador Gary Callahan. Sonriente, con el talante y el buen rollito por delante, una ausencia de moral total y absoluta y una personalidad, siendo benévolo, fracturada. Opción Dos, Joe Heller. Lo más parecido a un nazi que aparece en toda la serie. De esos que piensan que el mestizaje con otras razas es ensuciar la pureza racial de los Americanos. Buenas alternativas. Yo habría votado por La Bestia. El tema es que Heller no tiene opciones, pero controla el estado de Florida, que definirá quién es el próximo candidato. Pero Callahan no quiere que se le asocie con Heller ni por el forro, aunque sabe que es su única opción... Política y mala hostia. Combinación más que lógica. Soy incapaz de pensar en política sin ponerme de mala hostia. Te recordamos, Vita.

jueves, agosto 25, 2005

1602

No me puedo creer que estuviese a punto de no comprarme estos dos tomos por culpa de los poco favorables comentarios que había oído en diversos sitios. En un principio decidí posponer la decisión hasta que los dos volúmenes hubieran salido ya en la librería, y finalmente en mi visita del pasado viernes a Akira Comics, y visto que no había otra cosa que me pareciese más interesante, me llevé la serie completa. Y debo decir que junto con Los Muertos Vivientes, es la lectura que más me ha divertido de todas las novedades que han pasado por mis manos en lo que va de año.

1602 tomo 1

Nos situamos en el año del título cuando extraños sucesos meteorológicos siembran el mundo de desconcierto. El Doctor Stephen Extraño, Maestro de Botica de la Reina Isabel de Inglaterra, empieza a intuir que algo fuera de toda explicación se está gestando, mientras que Sir Nicholas Furia, espía de la Reina, envía a su mejor agente, el irlandés Matthew Murdoch, a recuperar un objeto que los templarios han custodiado en Jerusalén durante siglos y ahora envían a Europa con la esperanza de que pueda ayudar a detener lo que empieza a parecer que será el fin del mundo. Pero otros actores están interesados también en hacerse con esa arma. El Conde Otto von Muerte conspirará contra Inglaterra para hacerse con ese objeto de poder, mientras que en España el Gran Inquisidor está interesado en que la corona de Inglaterra pase a manos del Rey Jacobo VI de Escocia, mucho más favorable a sus planes en contra de los nacidobrujos. De aquí en adelante, aventuras, conspiraciones, traiciones, rescates, batallas y una lectura que me ha alegrado las tardes y que a poco que te descuides te hace leerla de un tirón. Neil Gaiman se dedica a tomar a los personajes más importantes del Universo Marvel y a situarlos en un entorno europeo antiguo haciendo que nada chirríe y que sea divertido comprobar a qué se dedicarían y cuál sería el origen de estos personajes de haber nacido unos siglos antes, pero… La resolución la historia flaquea respecto al nivel que tenía durante los siete primeros prestigios (la serie original se compone de ocho), supongo que ese es el motivo principal de la decepción que parece haber sido la serie entre bastante gente. En el último número las reacciones de algunos personajes no se corresponden a cómo se les ha visto actuar en el resto de la serie y todo parece un poco precipitado, como si se hubiesen quedado sin páginas para cerrar la historia, o como si hubiesen llegado a un punto en que deben finalizar por no saber cómo continuar. ¿Arruina esto al resto de la serie? Mi opinión es que no. Deja un regusto de algo que podía haber sido redondo y se ha quedado a las puertas, pero lo que me ha divertido antes pesa mucho más en mi personal balanza. El dibujo de Andy Kubert sigue la línea de lo que hizo en Lobezno: Origen, es decir coloreado por Richard Isanove directamente sobre los lápices. No es que me entusiasme esta técnica, pero aquí queda todo muy bonito con la ambientación “histórica” de la serie. Andy luce realmente espectacular dibujando castillos y ropajes de los personajes.

Vamos, que yo sí lo recomiendo, ¿ustedes que opinan?

miércoles, agosto 24, 2005

Transmetropolitan (II): Mátame a Besos

Concluímos con esta saga de dos tomos el primer año de la edición original de Transmet y, por tanto, asistimos a la defunción de la línea Helix.
Consta de dos partes bien diferenciadas. La primera es una historia autoconclusiva (nº 9 americano) en la que Spider se va de ruta por las reservas culturales de la ciudad. Las reservas son, ni más ni menos, pedazos de culturas extintas encerradas en plan zoo en medio de la ciudad. Y Ellis nos vuelve a hacer pensar... Según nos cuenta una funcionaria, parece ser que en alguna de las reservas aún se practica el corte de la rosa (mutilación genital femenina). Pero no se ha erradicado porque es parte de la cultura que se intenta preservar. Interesante reflexión. Me niego a pronunciarme. La segunda historia es una de las más coñonas de la serie. Freeze me with your kiss abarca de los números 10 al 12 de la edición original y cuenta cómo la vida de Spider se convierte en un infierno. Channon le ha abandonado para irse a follar a un convento (joder con las esposas de Cristo), le cancelan su seguro de periodista, su línea telefónica y sus tarjetas de crédito, intentan asaltarle y roban la cabeza criogenizada de su mujer. La cual, por cierto, ha dado órdenes explícitas de que no quiere ser revivida hasta que hubiera pruebas irrefutables de que Spider esté muerto. Además, un criajo sin cabeza aparece en las oficinas de la Palabra preguntando por su papá Spider. Y el agente perruno Stomponato tiene una vendetta personal contra nuestro bastardo malhablado favorito. Divertida, muy divertida. Y da la sensación de que pasan muchas cosas en cada tebeo. Una patada en los huevos del decompressive storytelling. Muy agradable. Y preparaos, que en la próxima entrega nos vamos de elecciones.

martes, agosto 23, 2005

Ultimate X-Men: Grita lobo

Tras La Tempestad (y el enfrentamiento con Siniestro) no llega la calma, sino los Fenris. La patrulla se va a Coney Island para divertirse como cualquier otro grupo de amigos, pero ellos no son una pandilla cualquiera. Durante su paseo serán abordados por Gambito, que sembrará confusión para aprovecharse y secuestrar a Pícara con la intención de que se una a la corporación para la que él trabaja ahora.

Ultimate X-Men 28

En los cuatro números que dura la historia (28 y 29 de Panini), veremos unos salvajes enfrentamientos entre Lobezno y Gambito, y se nos presenta a los villanos “ultimatizados” de turno, pero lo más importante es cómo se relacionan los diferentes componentes del grupo entre sí, ya que no es oro todo lo que reluce, y el grupo dista mucho de llevarse bien. Buena labor del guión de Brian K. Vaughan que consigue mantener un tono aventurero, para en realidad contarnos cómo funciona el grupo internamente, sus enamoramientos, rolletes y conflictos. Pero veo también muy presente la característica-lastre de la línea Ultimate, en la que si no “actualizas” cualquier cosa que ya estuviera escrita o dibujada, ni eres moderno, ni molas. Es un regustillo personal que me deja toda la colección. Y curiosamente, también me ha dejado con la impresión de que de todas las series de mutantes, esta es la que se acerca a los momentos más clásicos de Uncanny con sus amoríos y peleas. Antes se montaban un partido de baseball en el jardín de la mansión y ahora se van a pasar la noche en un parque de atracciones, se pelean entre ellos, surgen celos, se marchan miembros que seguramente acabarán volviendo… Del dibujo se ha encargado Andy Kubert, y aunque mejora lo que había anteriormente no puedo dejar pasar por alto lo que ocurre en la página 11 del nº 52 americano (29 de Panini). Es una escena en el hangar de la Mansión X que vista desde una perspectiva adliana podíamos decir que el artista aprovecha las proporciones de los personajes, del mobiliario y de toda la estancia para mostrarnos la inquietud que subyace en el grupo ante la incertidumbre por lo que le ha pasado a su compañera, ¿o acaso creíais que semejante patada a las proporciones y la perspectiva podía no estar hecha deliberadamente?

lunes, agosto 22, 2005

Transmetropolitan (I): De Nuevo en la Calle

Tiempo atrás, DC intentó repetir la jugada de Vertigo, creando un nuevo sello temático. El sello se iba a llamar Helix, e iba a consistir en colecciones de ciencia ficción.
Fracasó. Anda y que se jodan, por listos.
Pero hubo una serie que consiguió mantenerse en el mercado, traspasada, evidentemente a Vertigo: Transmetropolitan, de Warren Ellis y Darick Robertson.
Transmet nos cuenta la vida de Spider Jerusalem, el bastardo más adorable de la historia del comic (con permiso del Lobo de Grant/Giffen/Bisley). Nos le presentan como un montañés peludo lleno de tatuajes al que obligan a volver a la ciudad para cumplir un contrato editorial... lo cual le sienta como una patada en los santísimos cojones, dicho sea de paso. En la ciudad, sus electrodomésticos le juegan una mala pasada y le depilan por completo...
En esta primera serie de 4 prestigios editada por Norma, nos presentan el entorno y varios de los personajes que veremos en la serie. Channon Yarrow, la ayudante stripper, el Putero, una voz al otro lado del teléfono que le recuerda a Spider contínuamente que le debe dos libros, Mitchell Royce, el editor, la gata mutante de Spider que fuma tabaco negro ruso, el expendedor Godti, un electrodoméstico mafioso italiano adicto al Tripifusi 7.0, una droga electrónica, Fred Cristo, el mesías sexual alienígena que necesita relaciones sexuales cada 6 horas, la Bestia, presidente del gobierno inmoral y con diversas enfermedades venéreas...
Durante la presentación, aprovecha para contarnos cómo Centro Cívico arrasa la colonia de Angeles 8 después de haber organizado ellos mismos unos disturbios... O cómo Spider aprovecha para dar rienda suelta a su mala hostia en una convención de religiones. Durante toda la serie (que acabó durando 60 números en la edición original), Ellis escribe historias de crítica social utilizando el entorno futurista como excusa.
Transmet es una serie que no deja frío a nadie. O la odias o la adoras. Pero lo que no podrás decir jamás es que te deja frío. A no ser que ya estés muerto.

viernes, agosto 19, 2005

Blanco Humano

Antes de empezar nos váis a permitir que nos miremos un poco el ombligo.
Esta reseña es la número 100 de la Librería. Cuatro meses y ocho días. 7200 visitas desde el día 10 de mayo, cuando instalamos el contador. La verdad, no pensé que fuera a durar tanto :-)
Pero aquí seguimos todavía...
Bueno, al tajo.
Reconozco que, por mucho Vertigo que pusiera en la portada, cuando Norma sacó la primera limited de Blanco Humano, pasé miserablemente de ella. Básicamente, no me salía de los bajos comprarme un tebeo que, por lo que yo sabía de él, podía ser una adaptación de una peli chunga de Van Damme. Luego resulta que no lo es, que la peli de John Woo se llama Hard Target, y el personaje que hace el karateka belga se llama Chance Boudreaux en lugar de Chistopher Chance. En fin...
Resulta, de todos modos, que sí hay una adaptación de Blanco Humano. Es una serie de televisión de 7 episodios de 1992 en la que el papel de Christopher Chance lo hace un tal Rick Springfield.
Bueno, dejémonos de rollos televisivos/cinematográficos.
Vamos al cómic, que es lo que realmente importa.
Como podéis imaginar, al final acabé picando y me compré la limited. Eran tiempos duros, anunciaron el final del reinado de Norma y la corona pasaba a Planeta. Y en aquellos primeros días de la transición, nadie tenía muy claro hasta cuándo iba a durar el stock, si iba a haber reposiciones o no... Así que me pillé estos dos prestigios, y poco después los dos tomos adicionales que salieron.
El guión es de Peter Milligan, y, como todo lo que he leído de él, no defrauda. Por lo visto, tiene obras bastante adlianas por ahí (por lo visto, su Elektra es un pelín cutre), pero no olvidemos que es el responsable de El Extremista o X-Statix.
El dibujante... Edvin Biukovic. Sólo sé tres cosas de él. Que dibujó una serie de Grendel (magistral), que me encanta, y que lamentablemente falleció en 1999 por un cáncer.
La historia... Acojonante. Serie negra de la buena.
Christopher Chance es un tipo que se gana la vida siendo algo a medio camino entre un detective privado, un guardaespaldas y un señuelo. Se hace pasar por su objetivo a proteger, tanto en sus apariciones públicas como en su vida privada. Pero tiene un gran problema... se mete demasiado dentro de su papel. Y le cuesta recuperar su propia identidad. La historia se complica cuando un día se encuentra con... Christopher Chance. Y hasta aquí puedo leer, que decir más rozaría el spoiler.
Acción. Detectives. Y los problemas de identidad que Milligan ya trató en el mencionado Extremista. Resultado... Uno de los tebeos más entretenidos que he leído en mucho tiempo.
Norma publicó esta serie limitada y dos tomos más, uno con la segunda limited (con dibujos de Javier Pulido) y otro con los cinco primeros números de la serie regular, manteniendo el equipo Milligan/Pulido. ¿Nos deleitará Planeta con más números de esta serie...? Ojalá. Por si acaso, voy a pedírselo al Bot ahora mismo...

jueves, agosto 18, 2005

Biblioteca Marvel: Superlópez

Hay que reconocer que El Mundo está haciendo bastante por el mundo del cómic en España. Hace año y pico fue la Biblioteca El Mundo (aquella en la que salían Batman -incluyendo el final de Agente Herido antes de su edición por parte de Norma-, Spirit, Hulk, Spiderman...), en formato Biblioteca Marvel, y ahora estan haciendo lo mismo con clásicos de la historieta española en la colección Las Mejores Historietas del Cómic Español. También El País se ha apuntado al carro, en una colección de precio similar, mejor presentación pero la cuarta parte de páginas. ¿Quizás hemos empezado a recorrer el camino que nos lleva a considerar el cómic como algo digno...? Ojalá. De la colección que actualmente está editando El Mundo, me pillo lo que veo de 13 Rue del Percebe, algo de Mortadelo y Filemón -gloriosa la historia del tipo que va intentando provocar desastres naturales-, y, por supuesto, Superlópez. De ñajo leía Superlópez y me encantaba. Historias como El Señor de los Chupetes, La Caja de Pandora, Los Cabecicubos, las historias del Supergrupo -guionizadas por Francisco Pérez Navarro-, y mi preferida, La Gran Superproducción. Bueno. He ido comprando tomitos de Superlópez y ayer me decidí a leer el primero de historias que no conocía. Incluía los números 24 (La Aventura Está en la Esquina), 25 (Tyrannosaurus Sect) y 27 (La Acera del Tiempo) Y joder, qué decepción más enorme. Prescindo de comentar La Aventura Está en la Esquina. Es una sucesión de historias cortas sin el más mínimo interés.
Tyrannosaururs Sect nos cuenta una historia en la que un T-Rex inteligente monta una secta en plan hippy en una Barcelona abarrotada de dinosaurios por la calle. Se meten de okupas en una casa deshabitada y Jaime se une a la secta en cuestión. Lo mejor de todo es la explicación de por qué hay dinosaurios en Barcelona. Parece ser que esta historia fue publicada al rebufo de Parque Jurásico, y al final Superlópez dice algo así como que si no hay dinos, la gente no compra. Lamentable. Algo mejor (pero poco) es la siguiente historia, La Acera Del Tiempo.
López quiere ver un partido de fútbol en la tele, pero Luisa quiere ir al cine. Ains, de qué me suena eso... Así que para librarse de ella se la endiña al primero que ve. Que, por cierto es Al Trapone. Pero cuando intenta cruzar la calle, un portal dimensional le lleva a un futuro apocalíptico en el que una guerra de bandas asola la ciudad... Un futuro en el que Aznar es presidente del gobierno, Lola Flores jefa de policía y la mafia son descendientes de Luisa y Al Trapone. Patético. Las historias no tienen gracia ninguna. Parece que el guionista no es el mismo de las primeras 9 historias. Ya me habían dicho que la cosa había flojeado bastante, pero... esto no tiene nombre. En serio, es como si estuvieras leyendo La Cosa del Pantano de Alan Moore y te hubieran metido de sustituto a Chuck Austen. Qué cojones, he leído historias de CHUCK! que me han gustado, pero esto no lo aguanto. ¿Quién eres tú y qué has hecho con Jan?

miércoles, agosto 17, 2005

Planetary Vol.2

Para quienes se hayan perdido el primer volumen de esta magnífica serie, con guiones de Warren Ellis y dibujos de John Cassaday, aquí tenéis un resumen estupendo: "Un tipo albino y longevo, una chica multirracial y fortachona y un 'nerd' fan de Nirvana buscan la historia oculta del mundo y se enfrentan a cuatro antiguos astronautas con poderes que intentan impedir que la humanidad alcance un nuevo escalón evolutivo. La historia oculta del mundo es un pastiche de historias del cómic, la fantasía y la ciencia ficción de todos los tiempos, hay un homenaje a Alan Moore que alucinas, sale un tipo clavado a James Bond y fantasmas japoneses molones, un tipo consigue un traje más rebuscado que el de la Sota de Corazones, Tarzán practica el sexo de forma demasiado liberal y a Superman se lo cargaron de bebé en la nave". Ahora vais y lo cascais, y os comprais los números de marras, que vale la pena. La división por volúmenes se debe, supuestamente, a que el dibujante es más lento que matar a Homer Simpson poniéndole pequeñas dosis de arsénico en el plato cada vez que toma verduras al vapor. Personalmente, creo que también está relacionado con que Ellis tiene muchas lecturas atrasadas que homenajear de forma Genial! De hecho, creo que es válido afirmar que, si utilizas la Liga de los Caballeros Extraordinarios y Planetary como guía de lectura, terminarás con una culturilla ci-fi más que razonable. El "volumen dos" es, afortunadamente, más de lo mismo, sólo que ahora sabemos quiénes son exactamente los malos y por qué el tipo albino (Elijah Snow) quiere sustraerles sus genitales. Sólo nos queda deleitarnos viendo cómo lo hace y entreteniéndonos con un flashback que otro, en la tónica general de la cosa. Para recordar, el magnífico episodio del Club del Cañón... El dibujo de Cassaday es frío y muy cuidado, elegante y digno. Quizá le falte algo de Pasión!, y hay quien no comprende por qué las manos de los personajes se empeñan en ser de un tamaño razonable ni por qué los pechos de la morena no son más grandes que su cabeza. Pero deberemos suponer que son excentricidades del dibujante y perdonarle por ellas... La verdad es que, aunque tengo todo lo que han publicado en comic-book, espero con ansia la publicación de tomos recopilatorios que me permitan guardarlo todo en un formato más digno. A ver si Planeta se nos luce. En conclusión: estamos hablando de uno de los pocos cómics realmente imprescindible de los últimos tiempos, aunque sólo sea porque incita a nuestra juventud a leer libros. Sí, estas cosas más gruesas y sin dibujos que hay en las plantas de arriba de la FNAC.

martes, agosto 16, 2005

Los Nuevos Mutantes: Un Mutante en Megalópolis

Menudo mosqueo más simpático me acabo de coger. He redactado mi reseña como siempre, escribiendo directamente en Blogger, y al intentar publicarla... Tchof. "No se puede mostrar la página". Lo he perdido todo. Si total, sólo era la reseña más larga que había escrito en los 4 meses de existencia de la Librería... En fin, intentemos rehacerla. ¿Recordáis la existencia de una serie llamada Los Nuevos Mutantes? No la que está publicando ahora Panini, una que empezó a principios de los 80. Era la versión juvenil de la Patrulla X. Y, en general, era más que prescindible. Como números recomendables, tenemos los de Sienkiewicz (geniales), los del Maestro Rob (GENIALES!), y la injustamente olvidada etapa de Bret Blevins. Pues a esta época corresponde este número.

Un Mutante en Megalópolis

El guión corre a cargo de Ann Nocenti, y como siempre ocurre con esta chica, es un tanto pretencioso. El dibujo es del mencionado Bret Blevins, en uno de los momentos más desatadamente exagerados que le recuerdo. Nos cuenta una simpática fábula en la que cuatro miembros de los Nuevos Mutantes (Rahne, Bum-Bum, Warlock y Mancha Solar) se ven transportados a la dimensión paralela de Megalópolis, un mundo controlado por los medios de comunicación. Y utiliza esta historia para reflexionar sobre el mundo que nos han dado los mass media en la sociedad occidental. ¿Que los media nos manipulan? Venga ya, jamás me lo habría imaginado. Toda una sorpresa. No hay más que ver Bowling for Columbine, de Michael Moore. Y ya que hablamos del gordo mocho, habría que preguntarle por qué en Fahrenheit 9/11 dice que no había armas de destrucción masiva en Irak, pero en Estúpidos Hombres Blancos dice que el gobierno americano sabía que sí las había porque dichas armas eran de procedencia americana. En fin, pero no sólo en los States se encuentran manipulaciones como esa. ¿Alguien cree que hay algún medio de comunicación en España objetivo y veraz? Bueno, yo conozco una persona que dice que El País lo es. (Pausa para risas de la concurrencia) Recordemos los titulares de la prensa nacional este fin de semana. En El Mundo, nos dicen que una panda de energúmenos, entre los cuales había un diputado de ERC, ha entrado por la fuerza en casa de Pedro Jota. "Coño, eso es grave, a ver qué dice El País". Pues mira, resulta que para los señores de El País no les parece suficientemente importante que un diputado practique el allanamiento de morada cual criminal vulgar como para aparecer en portada. En fin, que me desvío. Que he venido aquí a hablar de mi cómic. Para concluír, comentemos que aparece en el tebeo un monstruo con dos torsos que lleva la guerra allá donde va, uno imperialista con el aspecto del Tío Sam y el otro comunista con cara de oso. Ambos torsos se están zurrando contínuamente sin darse cuenta que son el mismo ente, y quien sufre es la gente que hay alrededor. Lo dicho, pretencioso. Interesante y más maduro que el 99% de los cómics de principios de los 90, pero pretencioso.

viernes, agosto 12, 2005

Sin City: Valores Familiares

Qué le vamos a hacer. Fui el miércoles a ver la peli de Sin City y me picó el gusanillo de leer algo de esta obra...
Pongámonos en antecedentes. Me compré el primer tomo (renombrado ahora como El Duro Adiós) cuando salió en formato enorme, con una camiseta de Marv de regalo. Poco después, A Dame To Kill For (subtitulado "Moriría por ella", en fin...) en comic book (¿hace cuánto que no saca Norma algo con grapa? Y no me vale el timo ese de Angel Wings). Vino poco después un magistral one shot (Noche de Paz)... y se fue todo a tomar por el culo. El primer clavo que puse en el ataúd de Miller fue The Big Fat Kill (La Gran Masacre), historia tonta donde las haya con el final más memo que recuerdo en varias décadas de cómic, y tras varios one shots absolutamente prescindibles (Sola, perdida y letal, La novia vestía de rojo...) decidí que mi dinero se podía gastar en cosas mejores que Sin City.
Hace no demasiado leí Ese Cobarde Bastardo en la nueva edición de toda la saga que ha sacado Norma y no me desagradó del todo. Y dado que lo único que me faltaba por leer era Valores Familiares e Ida y Vuelta al Infierno, se los pedí a un colega que se los había comprado.
Hace algo menos de una hora que he terminado de leer el tomo que nos ocupa.
Valores Familiares
Y me alegro de haber dejado de comprar esta serie.
Lo primero de todo, Miller, como dibujante, ya no es quien era en El Duro Adiós. No desagrada (vamos, que no ha perdido tanto como Claremont, que se ha convertido en una parodia de sí mismo), pero no emociona.
Pero la historia... No sé qué le pasa a este tío. Ya me había avisado el dueño del tomo que se podía resumir en "Dwight y Miho contra el mundo", y quizás sea un poco exagerado, pero...
Efectivamente, la historia se centra en Dwight y Miho. Ha habido un tiroteo entre bandas a la puerta de un bar, y Dwight va haciendo pesquisas para ver quién ha sido el responsable. Bueno, quizás eso de "haciendo pesquisas" sea un poco generoso... Le pregunta a una vieja borracha en un bar y poco después ya están con los matones. Todo el rato con la picadora de carne japonesa dando brincos alrededor.
Lo mejor del tomo es la escena con Dwight y la poli que se lo intenta ligar.
Lo peor... que después de una historia que parece hecha única y exclusivamente para que Miller se luzca (o algo) dibujando escenas violentas, pretende meter una cierta moralina en las últimas páginas.
Conclusión:
Si no has leído nada de Sin City, hazte con El Duro Adiós, Mataría por Ella (nuevo título, mejor traducido) y Ese Cobarde Bastardo.
Si ya has leído cosas pero te falta este tomo... No sé. Yo te recomendaría que no manches el recuerdo de obras anteriores con ésto. Es la típica historia que no está mal del todo, pero queda estrepitosamente humillada si la comparamos con sus predecesoras.
Venga, que sé que estáis esperando algún comentario sobre la película... Pues la ví el miércoles y me ha decepcionado. No está mal, pero no me ha llenado. Y hasta aquí puedo leer, que esto es un blog sobre cómics, no sobre cine. Una opinión más extensa sobre la peli aquí.

jueves, agosto 11, 2005

Crimen y Castigo: Marshal Law Takes Manhattan

Segundo de los tres comics del cazador de capas publicados en España. Si en la primera limitada de 6 números nos planteaban de forma bastante interesante el entorno en el que vive Joe Gilmore y cómo es el día a día del matahéroes sadomaso, en este prestigio Mills y O'Neill nos dan breves retazos de su pasado y nos cuentan una historia hipermacarra. Por lo visto, Joe fue militar y tuvo un jefe de lo más hijoputa. En la guerra, enseñaba a todos sus pupilos las formas más efectivas de tortura habidas y por haber. Pasar corriente por los dientes de las víctimas, aplastarles las pelotas con una prensa, meterles una caña por el culo y prender el extremo de fuera... Todo un cielito el amigo, vamos. Cuando volvió a los States, la mafia ametralló a su familia, y desde entonces el amgo se ha enfundado en unas mallas y se dedica a matar criminales. No, no quiero que nadie hable de Punisher (aunque el reciente Born se plantea un Frank Castle muy parecido). Pues el seudopunisher éste intenta refugiarse de Marshal en un manicomio para héroes tarados, y allí hay un adolescente tímido con poderes arácnidos, un patriota enmascarado obsesionado con la bandera, un tipo que es capaz de alargar sus miembros, el señor del Valhalla, el rey de Atlantis, un surfista plateado... Pilláis la idea, ¿no? Y allá que va Joe, a por su antiguo jefe, y a encontrarse un edificio entero lleeeeeeno a rebosar de héroes... Es una macarrada de lo más simpática. Lo que hace Garth Ennis, pero con más estilo. Recomendaría que lo pillara todo aquel que disfrute con el comic ácido y violento, si no fuera porque es prácticamente inencontrable.. Pero bueno, el Expofriki está cerca...

miércoles, agosto 10, 2005

X-Men / Los 4 Fantásticos: Primer Contacto

La verdad es que cuando salió a la venta este tomo, me llamó la atención tanto como nada. No sé si porque los crossovers absurdos entre grupos me repatean el hígado o porque no soporto a Pat Lee. Me compré el número 1 de Warlands y Dark Minds y no me ví motivado a seguir ninguna de las dos. Mi señora decidió seguir Warlands, pero tampoco llegó a terminarla. El tema es que ayer pasé por casa de un colega y lo tenía en su estantería, y lo metí en la mochila.

Este tebeo tiene un sólo mérito. Y es que se lee muy rápido. Un tomo que incluye 5 tebeos americanos leído en 20 minutos... Al menos, no se prolonga la agonía. Porque no nos debemos engañar. Esta serie es la mayor estupidez que he leido desde hace mucho tiempo. Al loro con el argumento, señores: Los 4F van a la escuela de Xavier para pedirles ayuda. Y como no han avisado, la Cosa y Lobezno se lían a hostias un rato. Cuando se acaba la pelea, les dicen que en una estación orbital ha habido un accidente y hay que subir a ayudar. Cogen el pájaro de la patrulla y suben. Se encuentran con unos eslyzoides del nido, los machacan como pueden y les pilla una tormenta de rayos cósmicos, dando a los X-Men que van en la nave los mismos poderes que a los 4F... Momentos adlianos: -Cíclope dice que no debería subir nadie con poderes energéticos. Por tanto, en un brutal ejercicio de coherencia, manda a la misión a Gambito. -Lobezno adquiere los poderes de Reed Richards... y el adamantium fluye con él. Cuando le pregunta la Cosa que por qué ha ocurrido eso, la respuesta del enano de las garras es un escueto y absurdo "vida sana". -Medio tebeo se tira Richards diciendo que si los X-Men han adquirido los mismos poderes que los 4F es porque quizás los rayos cósmicos no dan poderes al azar, como insinuando que cualquiera que se encuentre en esa situación va a acabar con esos poderes. Por tanto... ¡los U-Foes nunca han existido! -Justificar que Lobezno consiga poderes diciendo que el adamantium (el metal más duro del universo Marvel) es un metal líquido... no sé, igual tengo que revisar mis conceptos de sólido/líquido/gas...

Valoración final... ¿Necesitas que te lo diga? ¿En serio? Venga, va... No te gastes ni un céntimo en esta ponzoña, y si te lo regalan, léelo sólo si no tienes nada mejor que hacer (como rascarte la barriga o mirar la forma de las nubes). Eso sí, si necesitas un calzo para una mesa puede valer. Huye, en serio.

martes, agosto 09, 2005

Hulk & Thing: Hard Knocks

A pesar de que he leído este tomo y estoy escribiendo una reseña sobre él, aún no puedo asegurar si realmente me ha gustado o no. Por el momento me limitaré a los hechos: Estamos hablando de un recopilatorio de 96 páginas muy bien editado por Panini que incluye los cuatro números de una miniserie escrita por Bruce Jones y dibujada por Jae Lee en la que se narra un nuevo "enfrentamiento" entre los dos monstruos de gran corazón del Universo Marvel. Esta serie reemplazó temporalmente a la colección regular de Hulk y sirve de prólogo al regreso de Peter David a la colección. Hasta aquí los hechos. Estos "choques de titanes" tienen una importancia para el mercado estadounidense que en España podemos entender pero no asimilar. Probablemente, la mejor forma de hacerse una idea de qué significan realmente para nuestros vecinos del otro lado del Atlántico es recordar que casi todos los autores de comic estadounidenses que vienen a Europa acaban diciendo a la prensa: "los lectores españoles sí que son inteligentes, ¡me preguntan cosas más atrayentes que si es más fuerte la Cosa que la Masa!". Como homenaje a estos encuentros, el señor Jones nos propone una sesión de terapia con interludios violentos en la que la Cosa se pregunta sobre su condición de monstruo, y sobre la importancia que tuvo Hulk en la aceptación de su estado, con "revelaciones asombrosas" sobre el pasado que, la verdad, ni me sorprenden ni me revelan gran cosa. Así las cosas, dudo que ni los estadounidenses más freaks hayan disfrutado de este enfoque. Principalmente porque hasta a mí me cuesta. En cualquier caso, el dibujo del señor Lee está a su nivel habitual, te guste o no. Y aunque a mí sí que me gusta, con el tomo recién instalado en la estantería me vuelvo a preguntar si ha merecido la pena. Si fuese de Norma y me hubiese costado 18 euros me hubiera sentido estafado, pero con precios de Panini, a diez modestos eurillos, la cosa no es tan fácil, y la crítica tampoco. Al final, y por más que me duela, voy a acabar prefiriendo la visita a Matriculón que nos regalaron Jim Starlin y Bernie Wrightson. "Rockman is all right. Rockman is Hulk's friend."

lunes, agosto 08, 2005

Marshal Law: Fear And Loathing

Esta reseña va dedicada a todos aquellos que piensan que Marvel es incapaz de producir buenos tebeos, que aún hoy en día existen.
Publicada bajo el sello Epic Comics en 1990, llegó a nuestros kioscos en 1991 de la mano de Planeta en la colección genérica Epic Presents, y os podéis imaginar que no es precisamente fácil de localizar. A mí me ha costado 4 años hacerme con ella. Por cierto, al final lo conseguí en el último Expofriki al increíble precio de 12 euros (su precio original fue de 1500 pelas).
Bueno, más datos técnicos. Por la imagen que véis más arriba os podéis imaginar que ni estamos hablando de la serie esa estúpida del chino que pega tortas ni ante un comic de superhéroes al uso.
El guionista de esta obra es Pat Mills, cuya obra más conocida es posiblemente Slaine. Ha confesado en más de una ocasión que odia a los superhéroes, con lo cual no es de extrañar que sea él el que ha perpetrado esta barbaridad.
A los lápices (y tintas, y color) tenemos a Kevin O'Neill, conocido ante todo hoy en día por ser el secuaz del mago barbudo en La Liga de los Caballeros Extraordinarios.
Marshal Law: Fear And Loathing nos sitúa en un futuro cercano (año 2020), en el que los Superhéroes sí existen. En su mayor parte, son humanos modificados genéticamente por los gobiernos del mundo para utilizarlos como supersoldados en guerras varias. Uy, como el Capitán América. Pero las guerras acaban y los superhéroes se quedan... y son una inagotable fuente de problemas. Este es el momento donde entra Marshal. Es el antihéroe por excelencia. Pero con antihéroe no quiero decir que sea un héroe con defectos. No, es que simplemente los caza. Es su trabajo y el cabrón disfruta con ello.
Aparte de plantearnos este mundo, también nos cuenta una buena historia, lo cual es de agradecer. Por un lado, tenemos al Espíritu Público, el superhéroe más perfecto de todos (por tanto, el que más odia Marshal), que acaba de volver en una misión espacial de 25 años y está a punto de casarse con Celeste, la superheroína sexual. Por otro lado, tenemos un bicho asqueroso conocido como el Durmiente que se va cargando a mujeres vestidas como Celeste. Y Marshal tiene que pararle, pero su odio visceral a las capas le hace obsesionarse con que el Durmiente y Espíritu Público son la misma persona...
Como nota graciosa, decir que Pat Mills confesó que le resulta muy fácil escribir a Marshal Law (que, por cierto, empezó siendo sólo un boceto de O'Neill) porque mata superhéroes, lo cual le encanta.

viernes, agosto 05, 2005

Usagi Yojimbo

Para todos aquellos que no dominéis a mi nivel el japonés, una pizca de información: "Usagi Yojimbo" significa "Conejo guardaespaldas" (y con eso, sayonara, manga y hentai es todo lo que sé de japonés).

Usagi Yojimbo

Esta es una serie peculiar. Creada por Stan Sakai, un tío majísimo según pudimos ver en el último Expofriki, gusta a otakus y fans del comic americano por igual.
Nos cuenta la historia de Miyamoto Usagi, un ronin que vaga por un Japón de la era Edo poblado por simpáticos (y no tanto) animalitos antropomórficos. Usagi Yojimbo está narrado en su mayor parte en forma de pequeñas historias autoconclusivas, aunque en ocasiones aparecen sagas más largas, como la imprescindible Segadora. Recuerda bastante a Lobo Solitario y su Cachorro, pero (ehm... preparado a recibir iras de otakus furiosos...) a mi modo de ver le da cien mil vueltas.
Aunque Sakai tiene un estilo bastante cartoon no os penséis que es una serie de humor. Es bastante alegre en general, pero tiene momentos bastante amargos. Y para puristas, según me han dicho, tiene una documentación brutal.
En nuestro país la edita Planeta, de forma un tanto anárquica, la verdad...
Dato personal. El primer tomo que compré fue el mencionado Segadora. Se lo dejé a la Jefa, y nos viciamos tanto al conejo que nos hemos acabado haciendo con la serie entera...
Como consejo final, buscad la historia de las cometas. No recuerdo en qué tomo está (debe haber 12 o 14 editados ya por aquí), pero no importa demasiado. Empezaréis a leerlo y acabaréis enganchados como mi señora y yo.

jueves, agosto 04, 2005

Alter Rollo

Creado por Mauro Entrialgo, Alter Rollo vio la luz originalmente en diversas publicaciones del tipo EGM o El País de las Tentaciones. Entre 1998 y 1999 La Factoría de Ideas editó un par de álbumes en los que se recopilaban esas historietas, fechadas entre 1996 y 1998.

Alter Rollo 1

Alter tiene toda la pinta de ser un viejo roquero que cuando se dio cuenta de que su grupo no iba a llegar a ningún sitio decidió montar él un bar de copas, antes que acabar bebiéndose el de otro. Conoceremos a sus amigos y veremos el ambiente en el que se mueve con toda naturalidad. Alter es un tipo tranquilo, observa el mundo a su alrededor y lo filtra con el tamiz de ironía del que sabe ver la paja en el ojo propio además de las vigas en los de los demás. En unas pocas historietas, Entrialgo ha conseguido reunir a un reparto identificable alrededor de Alter. Germán, su amigo pintor; Óscar, el portero del Rock House, con tan poco pelo como luces; Carlitos, el vecino que controla de ordenadores, etc. Un detalle que me ha hecho gracia es que en algún momento también veremos a Alter llevar una tienda de discos de segunda mano y otra de ropa usada, pero esas historias parecen “fuera de continuidad” ya que de repente parece que no existan y Alter viva sólo de su garito. (A lo mejor tenía en mente hacer un “What if…?” con diversas profesiones del underground cultural…) Me gusta el dibujo de Mauro. A primera vista pueden parecer monigotes, pero me resultan graciosos y expresivos, y de vez en cuando mete sus referencias poperas, a modo de una camiseta por aquí, un muñequito por allá, un póster en este otro lado, que hacen que el corazoncito friky que llevo dentro sonría al cazar el guiño. Pero a la hora de contar historias la cosa cambia. A veces da en el clavo, pero según va pasando el tiempo, las historietas sólo se limitan a anécdotas que tanto da que nos las cuente Alter como si hubiese sido cualquier otro. Parece que se nos excluye de la sit-com en que se podía haber convertido la serie para recurrir a narrar algún chiste oído por la noche en algún bar, o a hacer alguna lista del tipo “así se comportan estos estereotipos en esta otra situación”, y todo pierde la frescura que existía cuando veíamos a Alter endosarle a Rosa las facturas de las llamadas a Vitoria, o cuando el guitarrista de los Big Hard Face se largaba del garito sin haber pagado una sola copa. En ese momento, Alter Rollo se acerca más a lo que hace Mauro en El Jueves en la página de Ángel Sefija (que por cierto, es uno de los amigos de Alter).

Me pongo a babear sólo de pensar que Mauro desarrollase una capacidad de contar historias como la de Manel Fontdevila. ¿Se imaginan que risas nos echaríamos con todos estos personajes?

miércoles, agosto 03, 2005

The Invisibles vol. 1: Say You Want a Revolution (I)

Cojones, qué cosa más rara.
Ya he dejado clara por aquí en más de una ocasión mi pasión por Grant Morrison. Pero esta es posiblemente su obra más personal, lo cual implica que además de la más transgresora es una rayada de tres pares de pelotas.

The Invisibles vol. 1

Según el calvo, éste es el cómic que ha querido hacer toda su vida. Pues muy bien, enhorabuena, chaval. Lo has conseguido.
El problema es que es muy raro. Y después de leer el primer tomo no tengo claro qué pretende con la serie. ¿Me ha gustado? Pues dado que ya me he pillado el vol.2 (Apocalipstick) y he encargado por el Previews el vol. 3 (Entropy in the U.K.), supongo que sí...
Veamos, este primer tomo se divide en tres partes. Un primer número introductorio llamado Dead Beetles, una saga llamada Down and Out in Heaven and Hell y otra saga llamada Arcadia.
Vamos con la primera mitad del tomo.
Dead Beetles nos presenta la vida de Dane McGowan, un adolescente demasiado listo para el mundo que tiene alrededor. Tanto que le desespera tener que compartir planeta con los miembros del rebaño con los que convive. Hasta que un día se pasa de listo y le llevan a una institución llamada Harmony House, donde se reeduca a los jóvenes díscolos (aunque "reeducar" es una palabra un tanto extraña para la lobotomía). Y antes de que le conviertan en un despojo, un tal King Mob, miembro de una célula de una sociedad secreta llamada Los Invisibles le rescata.
Down and Out in Heaven and Hell empieza tiempo después de Dead Beetles. King Mob ha rescatado a Dane de Harmony House... para dejarle tirado en la puta calle como un vagabundo. Allí conoce a un viejo tarado llamado Tom O'Bedlam que le explica que la humanidad está controlada por una organización (también secreta) y que los Invisibles luchan contra ella. También le enseña que existe la magia. O algo por el estilo.
Finalmente, Dane está preparado para unirse a la célula de King Mob, formada por dos hombres (el propio King Mob y Dane, con el alias Jack Frost), dos mujeres (Boy y Ragged Robin) y algo entre medias (Lord Fanny).
Como planteamiento está muy bien, ya veremos dónde nos lleva...
Para futuras reseñas dejo la segunda saga, Arcadia.
Valoración: Reservada.

martes, agosto 02, 2005

Ojo

A veces pienso que lo mejor que le ha podido pasar a la industria del cómic en España es que Panini metiera la cabeza en nuestro mercado. Gracias a esta invasión, Planeta se tuvo que buscar otro gigante de los comics, y la solución obvia era DC. Lo cual dejó a Norma con el culo al aire... y se tuvo que buscar otras editoriales con las que tener su hueco en las estanterías de las librerías. Y gracias a esta locura editorial se consiguió que se editen ciertos tebeos que hace un año era impensable que pudiéramos ver por aquí, como por ejemplo El Bruto o este Ojo.

Ojo

Guionizada y dibujada por Sam Kieth, esta obra es posiblemente lo más personal que ha hecho Kieth en su carrera. Sí, más que Maxx.
Nos cuenta un año en la vida de Annie, una niña de casi diez años traumatizada por la muerte de su madre, que vive con su malvada hermana y su despistado abuelo. Decide tener una mascota, y tienen la mala suerte de caer en sus manos el lagarto Phred y la rata Molly, que duran vivos escasas horas en su casa. Y un día encuentra el bebé Ojo, un monstruo tentacular con un sólo ojo... un monstruo pequeñito, pero monstruo a fin de cuentas. La que da miedo de verdad es la madre...
Merece la pena mucho. Usando un cuento de terror nos habla de la soledad, el sentimiento de pérdida y el primer encuentro con la muerte.
Ciento y pico páginas, blanco y negro (o quizás mejor negro y blanco), 12 euros... Sí, lo recomiendo.

lunes, agosto 01, 2005

Miracleman

Lo primero es lo primero, y eso es agradecer al compañero James Big que un buen día apareciese en el autobús del curro con dos bolsas rescatadas de una caja en su casa, y que contenían (y contienen) los once números publicados por Cómics Forum en 1990 con toda la etapa de Alan Moore a los guiones del título del primer superhéroe británico. ¿Cómo le he pagado? Bueno, pues tardando varios meses en hincarles el diente a los números en cuestión. Pero al final todo lo bueno llega y mañana le devolveré sus dos bolsitas que podrá guardar de nuevo en esa caja y no volverán a ver la luz hasta dentro de otros quince años que los descubra su hijo y… pero esa es otra historia.

Miracleman 1

El origen del personaje es realmente curioso. Allá por los años cincuenta en Inglaterra había una editorial que publicaba las aventuras del Capitán Marvel y Marvel Junior en una de sus revistas para jóvenes. Cuando de la noche a la mañana se quedan sin los derechos de publicación del personaje, lo mejor que se les ocurre es preguntar a Mick Anglo si tiene alguna solución. “Claro” contestó Mick, y la solución con la que sale es decir que a partir de ahora estos personajes se llamarán Marvelman y Young Marvelman, y sus Grower Street Studios se dedicarán a crear las historia en lugar de seleccionarlas de los materiales a reproducir (por cierto, parece que ya trabajaban al “estilo Marvel” antes de que este se conociese por ese nombre). De este modo la serie se continuó publicando hasta que en 1963 cerró. Al llegar los años ochenta, Moore se fija en el personaje de su infancia y pide retomar la publicación de sus historias en la nueva revista Warrior. De esta manera Marvelman vuelve a ver la luz y el barbudo guionista empieza a tejer su plan y a dotar de sentido al héroe de la era atómica. ¿Pero no estábamos hablando de Miracleman? ¿Quién es este Marvelman? Pues la explicación es tan simple como que cuando la editorial Eclipse decide publicar al personaje en EE.UU., para evitar problemas con cierta editorial de nombre parecido, cambian el nombre del personaje por uno que no pueda suponer problemas legales. Así de tonto. Mientras tanto, entre unas cosas y otras pasan unos siete años desde que Moore inició su etapa con el personaje y su último guión cerrando el ciclo. Una dilatación que se nota en el brusco cambio de estilo que se produce en los guiones de los últimos episodios, los que forman el libro tercero. La historia de la que se parte nos sitúa con Mike Moran, un cuarentón con una vida mediocre. Mike tiene pesadillas sobre hombres voladores que se encuentran en medio de una explosión nuclear. Su mujer, Liz, es la que aporta un sueldo fijo a la casa mientras él busca trabajos como periodista freelance. Durante uno de esos trabajitos que le salen, en una planta nuclear, unos terrorista asaltan el complejo y Mike se desmaya. Cuando los terroristas intentan deshacerse de él, Mike despierta y recuerda la palabra que hace que se trasforme en Miracleman, un superhéroe de la era atómica que lleva desaparecido desde 1963. La palabra es… KIMOTA! Tras este arranque Moore se dedica a dotar de sentido al antiguo héroe-porque-sí, creándole un origen más coherente, explicando su desaparición y dándole unos enemigos lógicos con su historia. Al final, lo que hace Moore con Miracleman es lo que ya le he leído hacer con Swamp Thing y con Supreme. Toma a un personaje sin mucha profundidad, y le da un sentido a su pasado para situarlo en el presente y llevarlo hacia el futuro, contando ni más ni menos de lo que tiene en mente. Con Miracleman, Moore reflexiona sobre el súper-hombre y el sentido que tendría su existencia entre hombres corrientes, ¿no te convierte esto en un dios entre hombres, un hombre entre hormigas?, ¿cómo te comportarías en ese caso?, ¿qué opciones tienes? Y esto lo hace valiéndose de una historia clásica (en una primera lectura) de superhéroes, con villanos, aliados, sidekicks, traiciones, viajes espaciales, combates de superpoderes… y entre medias nos sorprende con varios momentos magistrales como el nacimiento de Winter, o el combate final que ocupa todo el número 10, o la reflexión del último número con la creación de la Utopía. Todo quedará explicado y cerrado, y entonces será el momento de cerrar el chiringuito y a otra cosa. A Moore no le interesa alargar artificialmente algo que tenía pensado contar de una determinada manera.

En una serie que se alargó tanto en el tiempo no sorprende que al final pasase por los lápices de varios dibujantes y creo que en la mayoría de los casos con más que buena nota. Por orden se fueron encargando de la parte gráfica Garry Leach (que dio a Miracleman ese aire de super-hombre ario), Alan Davis (no me suele emocionar, pero aquí sí que me ha gustado), Chuck Beckum (sus capítulos son horrorosos, y eso que en el guión hay cabezas cortadas y dedos amputados…), Rick Veitch (suyo es el número del parto) y John Totleben (genial en los números finales). Pero esta es una serie en la que el guionista eclipsa a todo lo que se le ponga por delante. Sería necesario recuperar de una vez esta etapa que tanto pide la gente. Se queda por debajo de las magistrales V de Vendetta y Watchmen, pero sigue siendo una reflexión realmente lúcida y válida sobre los superhéroes.