miércoles, noviembre 30, 2005

Capitán Britania

Burgos. Librería Viñetas, día 25 de noviembre. Han llegado las novedades de Panini. Entre ellas, un tomo del Capitán Britania de Alan Moore y Alan Davis. Mmmm... me suena. Creo que lo tengo en casa.
Móstoles, día 27 de noviembre. Me pongo a hacer arqueología en mi armario de los cómics. Efectivamente, aquí está. Archivos X-Men: Capitán Britania.
Pero espera... mi tomo tiene 256 páginas y el de Panini sólo 208. Ah, vale. Que se han comido las páginas de Dave Thorpe, me suena haber leído por ahí. Cierto, qué más da que la historia de Alan Moore continúe el argumento que plantea la de Dave Thorpe (que, por cierto, continuaba historias anteriores). ¿Que los números de Thorpe son flojos? Sí, de acuerdo. ¿Que los diálogos son de risa en algunos momentos? Vale, es cierto.
Pero a mí que no me vendan la moto, han publicado una obra mutilada. Por muy flamante tomo en tapa dura que sea, me quedo con el mío con su tapa blanda despegada. Además en una colección que, para mi gusto, tiene el título más irónico de la historia. Best Of Marvel. Donde no podía faltar el X-Men: Operación Tolerancia Cero ni la primera mitad del Heroes Reborn: 4F. Dónde va a parar, son mucho mejores que la Saga de Fénix Oscura o la Guerra Kree-Skrull...
En fin, Panini y sus cagadas. No sé de qué me extraño. Tampoco debería preocuparme, si voy a mandar a Marvel al carajo gracias a su buen hacer... En fin, mi librero me agradecerá el incremento de mi pedido del Previews...
Vamos al tema, que me enciendo. Este Archivos X-Men recoge material publicado a principios de los 80 por la difunta Marvel U.K. de forma un tanto difusa. Es una historia narrada en forma de serial de capítulos de entre 7 y 11 páginas, publicados originalmente en The Daredevils 1 al 11, The Mighty World Of Marvel 7 al 13, Marvel Super Heroes 377 al 388...
Releyendo este tomo me ha resultado muy curioso el tono de las historias. Me recuerda poderosamente al Miracleman (También de Alan Moore, acompañado en algún momento por Alan Davis), y a las historias de 2000AD (como el Skizz que comentábamos anteayer). Esa visión pesimista de la Inglaterra de principios de los 80 domina los trabajos de la época de Alan Moore, alcanzando su máximo exponente en V de Vendetta.
¿Qué nos vamos a encontrar? Las primeras historias de Brian Braddock, la primera aparición de Betsy (que, por cierto, da a entender que lleva el pelo morado porque es una modelo en plenos años 80... o sea, que es teñido). Los primeros indicios del cuerpo de Capitanes Britania. Las tierras paralelas del Universo Marvel. Merlín. Ópalo Luna Saturnina.
Vamos, la base argumental del Excalibur de Claremont y Davis. Y, más importante aún, la base de la etapa de Alan Davis como autor completo al frente de la serie.
¿Recomendable? Hombre, no es una obra maestra del género. Pero mejor que la nueva encarnación de Excalibur sí que es...

lunes, noviembre 28, 2005

Skizz

¡Yupiiiiii! ¡Otro tebeo más de Alan Moore!

Skizz

Sí, de la mano de los amigos de Dude nos llega otra de esas obras de la época de 2000AD firmada por el mago preferido de los frikis. Y oye, después del D.R. & Quinch, y Twisted Times, y la inconclusa balada de Halo Jones (aunque ésta fue Dolmen quien la sacó), pues... como que este Skizz era un imprescindible.
Este cómic debió ser publicado originalmente en 1983 (o, al menos, es el año en el que está ambientado), aunque la fecha de edición que figura en los créditos es posterior. Supongo que será la de la recopilación en tomo. ¿Por qué digo 1983? Porque en un momento uno de los protagonistas hace una referencia a "la película esa del extraterrestre del año pasado en la que sale lo de las bicis". Vale, esa película es E.T. y es de 1982.
Y en el momento en que haces el paralelismo con E.T., el tebeo se va a tomar por el culo.
No es ni más ni menos que una versión ácida de la peli de Spielberg. Alienígena que cae a la tierra, que un crío inocente (en este caso, niña de 15 años) se encuentra e intenta ayudar como puede. El gobierno se hace con el alien con oscuros fines, y al final el niño inocente (o niña con pelos de afterpunk) consigue liberar al bicho con la ayuda de sus amigos (que aquí son un macarra inglés y un tarado mental).
¿Qué es lo que nos queda? Pues, sin duda alguna, el peor tebeo que he leído firmado por Moore. Un tebeo mediocre, sin especial interés. Sí, no está mal narrado. Solo faltaría. Pero oye, es Moore y tú y yo somos unos putos completistas, así que cae y punto.
Me pregunto por qué hizo este cómic. Y sólo se me ocurren dos posibilidades. La primera, que quisiera hacer una versión ácida de una peli para niños de éxito en aquellos días. La segunda y más viable, Alan Moore no eran nadie por entonces. No me extrañaría que los capitostes de 2000AD quisieran tener su propio E.T. en las páginas de la revista y se lo encargaran como trabajo alimenticio.
Pero podría ser peor. Podría haberlo firmado Austen. O el Claremont de Excalibur.

domingo, noviembre 27, 2005

Give Me Liberty

Me compré el sábado el recientemente editado por Norma Martha Washington Goes To War, asignatura pendiente desde hace varios años que no leí cuando se editó en su día. Tenía toda la intención de reseñarlo hoy, y he cogido en casa de Vampiresa la primera parte de la historia de Martha para releerla, Give Me Liberty. Y, oh sorpresa. Aún nadie se había decidido a reseñar esta obra. Pues hala, me la pido.
Give Me Liberty es originalmente una serie limitada de 4 tomos en formato prestigio editada por Dark Horse en 1990, fecha en la que los prestigios no estaban tan devaluados como llegaron a estarlo después. Por entonces, un cómic editado en prestigio era, cuando menos, interesante. Y esta obra cumple.
Probablemente no sea necesario, pero... vamos con los autores.
El guión corre a cargo de un Frank Miller en estado de gracia. Aún no había sido sustituído por el clon estúpido que firma cosas como Sin City: Valores Familiares, el chorranúmero de Spawn o DK2. Aún era el tipo que nos dio grandes momentos con Sin City: El Duro Adios, El Regreso del Señor de la Noche o Ronin.
Los dibujos son de Dave Gibbons, pocos años después de haber firmado Watchmen, una de las obras maestras del género. Y aunque hoy en día no esté tan inspirado como hace 15 años (a falta de leer el Originals que recientemente ha firmado para Vertigo), no tiene un clon malvado (o una enfermedad neurológica) como Miller. Por cierto, suyos son lápices, tintas y color aquí.
Y la historia es un mazazo en la cabeza. Podríamos definir el género como ciencia ficción política. O quizás mejor, política ficción futurista.
A ver, Martha Washington es una chica negra norteamericana nacida en el -por entonces- futuro cercano de 1995. Situémosnos en 1990 por un momento. El país estaba gobernado por George Bush Sr., heredero directo de la era Reagan y continuador de gran parte de sus políticas. No en vano, ambos eran presidentes del Partido Republicano. La Era Reagan es una era de crecimiento económico, pero de tiempos sombríos para los "desfavorecidos". Recordemos al yuppie como símbolo de la época e ideal de triunfo social para los jóvenes de entonces (y no sólo allí, que yo recuerdo algún compañero de clase en B.U.P. que decía que de mayor quería ser un yuppie).
Como ejercicio de crítica al sistema, Miller nos plantea el nacimiento de Martha en libertad. En 1996, el presidente Rexall es elegido por primera vez. Y entre sus medidas sociales nos encontramos con meter a los negros pobres en un hogar para gente con pocos recursos económicos. Un ghetto donde se les tiene hacinados y se les dispara cuando intentan salir.
Pero Martha consigue salir. Uniéndose a Pax, un cuerpo militar a medio camino entre los Marines y la Legión Española de la época del franquismo (en la que se borraba tu historial penal cuando te unías a ella).
Y en este contexto, el aún genial guionista aprovecha para hacernos una crítica de la sociedad estadounidense, tanto en política social como en asuntos exteriores.
Los que ya la hayáis leído, es una buena idea leerla antes de sumergirse en la secuela.
Los que no... pues qué queréis que os diga. Norma sacó hace unos meses una edición más que digna a un precio realmente asequible (sí, he dicho Norma y asequible en la misma frase, ¿qué pasa? un tomo de 200 páginas con esta calidad en tapa dura por 18 euros no me parece caro), y a mi modo de ver es la tercera mejor obra de Miller, sólo por detras del Dark Knight y el primer tomo de Sin City. Así que vete a tu librería más carcana, o pincha en la imagen y vete a la tienda de Dreamers y hazte con una copia. No te arrepentirás.
La reseña de la secuela, en breve.

viernes, noviembre 25, 2005

Plastic Man: on the lam!

Plastic Man trabaja para el FBI atrapando criminales. Las fuerzas del orden le respetan. Las TV’s le adoran y cuentan todas sus hazañas. Cuando sale de fiesta por la noche regresa con dos chatis despampanantes a casa. Plas tiene una vida perfecta. Plas se siente vacío. Cuando de noche se acuesta solo en su cama tiene sueños sobre su vida anterior. Una vida que mantiene en secreto en la que se llamaba Eel O’Brian, tenía una novia con la que se quería casar, y se dedicaba al mundo del crimen. Era un ladrón especialista en reventar cajas fuertes, pero su último golpe fue mal, y acabó bañado en un ácido que le convirtió en un ser de plástico maleable. Tras ser salvado por un monje que curó sus heridas, Eel interpretó estos hechos como una señal para cambiar su vida de latrocinio por otra más heroica, y desde entonces vive como Plastic Man con ese secreto.

Plastic Man: on the lam!

Pero un día Plas es despertado de sus sueños por una llamada del Jefe. Se ha producido un asesinato y las pruebas incriminan al desaparecido criminal Eel O’Brian. ¡Alguien ha tendido una trampa a la identidad secreta de Plas! ¿Quién está detrás de la conspiración? ¿Acaso alguien ha descubierto su secreto? Plas deberá ser muy cuidadoso en su investigación para no ponerse en evidencia, pero claro, eso no es propio del mayor payaso que tiene el FBI en plantilla… y además esa agente Morgan que le han endosado como compañera parece demasiado seria y eficiente… al menos siempre podrá contar con su fiel amigo Woozy Winks. Kyle Baker se guioniza y dibuja él solito estos seis primeros números de la serie regular del miembro más poderos de la JLA (¡eh!, si Plas lo dice será verdad) y consigue un tebeo sorprendente. Por momentos parece estar viendo un capítulo del Correcaminos o de cualquiera de las Looney Tunes. Tortazos desarmantes como nunca se han visto, sorprendentes giros de guión, momentos de sensiblería tan desatada que se convierten en absurdos. Y humor. Mucho sentido del humor. Porque al personaje le sienta el tratamiento que le ha dado el autor mejor que los guantes de látex a tu dominatrix favorita. Y hasta un final tan de “comieron perdices” que en cualquier otra serie sería suficiente para colgar al guionista por las rastas, aquí parece lógico dentro de la estructura de la obra y no deja de ser otro chiste más para poner el punto y seguido en la serie. Y para no desentonar los de DC se han marcado un TPB recopilatorio ¡con las cubiertas de plástico! ¡Por 14.95 $! ¿Es que allá donde va Plas no puede haber un poco de cordura? Venga Planeta, contágiate y tráenos este tomo aquí.

jueves, noviembre 24, 2005

X-Force

Me pregunto cuántos de vosotros, golosones, habéis entrado aquí pensando que esto iba a ser una reseña del nuevo tomo de los X-Force de toda la vida (ya sabéis, Cable y sus chiquillos hormonados) del Maestro Rob Liefeld...Pues a todos esos, siento decepcionaros. Este "X-Force" se refiere a los tres tomos de la nueva versión del grupo, la de Peter Milligan y Mike Allred, la "precuela" (o algo) de X-Statix. Este nuevo grupo pertenece a Spike Freeman, billonario del software de 35 años. Se ha comprado su propio grupo de superhéroes mutantes para poder sacar una línea de merchandising (muñecos, cafeterías...) y así multiplicar sus ingresos mensuales.

Fuerza X

El guionista demuestra su maestría inventándose de cero un grupo nuevo, y definiendo a cada uno de sus personajes en UN SOLO NÚMERO (superficialmente, pero son muuuchos personajes para 22 páginas). Así, tenemos a... Zeitgeist, líder del grupo. Un mutante que vomita ácido, extremadamente prepotente. El Anarquista. El negro macarra que la va montando allá donde va. Suda ácido. U-Go Girl. La teleportadora, quizás la más obsesionada de todos con la imagen pública. Sluk, un bicho raro que no queda muy claro qué poderes tiene. Tampoco importa mucho, muere en la segunda viñeta. Gin Genie. Alcohólica. Tira rayos. Ariete. La fuerza bruta del grupo, de color morado y con cabeza de carnero. Plasma. Interesante ser de textura líquida, en este primer número usa sus poderes para matar gente y para relajar a Gin Genie. Un francés verde. No puedo decir mucho más. Doop. Una patata verde con una cámara y un lenguaje incomprensible. El Entrenador, el Devon del grupo, el que les encarga las misiones. Y les toca salir de misión comercial/superheroica. Y en la primera misión palman... todo el equipo de campo salvo U-Go Girl y el Anarquista. Interesante, ¿verdad? No, no tendrá los huevos de volver a hacerlo...Sí pero no. No vuelve a cargarse a todo el puto equipo en un número, pero el camino de Fuerza X esté pavimentado con ex compañeros muertos. Ya sabéis, de aquí sólo se sale en una bolsa de plástico. Así, irán cayendo por el camino el Nota, Santa Ana, el Entrenador, el Pincho... Quizás la solución sea que los nuevos miembros ya estén muertos para ahorrar tiempo. Bueno, no es problema. Se contrata a Chica Muerta y en paz. ¿Pero qué es Fuerza X? Un grupo de superhéroes del marketing. Un tebeo de aventuras hipermacarra. Y, fundamentalmente, Fuerza X es a la historia de los X-Men lo que Dark Knight es a Batman.
Me explico.
Cuando Miller llevó a cabo su genial proceso de deconstrucción del personaje, se encontró con que, en esencia, Batman es un personaje traumatizado. Si haces lo mismo con X-Men, ¿qué te encuentras? Un culebrón (que si Cíclope y jean Grey, que si Pícara y Gambito, Forja y Tormenta, Bala de Cañón y Bum Bum...) aderezado con muertes periódicas (premio para quien sea capaz de decir más de 15 mutantes que hayan palmado en la historia de los X-Men, aunque después hayan vuelto) y unas excelentes estrategias de marketing para publicitar las múltiples series. Ahora, con ese concepto en la cabeza y una pizca de mala leche inglesa, haz un guión de cómic. ¿Qué te queda? X-Force. ¿La recomiendo? Ya tardas, chaval. Los tres tomos (Fuerza X, Lacuna y Final). Y si lo comparas con basuras como las reseñadas en los últimos días, ya ni te cuento. ¿Ves, Trotty, cómo sí que soy capaz de hacer una reseña positiva de Marvel?

miércoles, noviembre 23, 2005

The Flash: Fuego Cruzado

La semana pasada me señalaban en un e-mail lo curioso que es observar el revuelo que se forma con cualquier noticia sobre series y arcos que están saliendo actualmente en EE.UU. mientras que las historias que se publican por aquí actualmente no generan tanto debate y parece que se pasa de puntillas por ellas. Y entre los varios ejemplos que me apuntaron estaba el hecho de que Planeta ha sacado en tres meses el equivalente a un año y medio de la serie regular de Flash y no parece que se hayan levantado muchos entusiasmos. De hecho, lo único que recuerdo con claridad de mis paseos por el Tebelogs es que todo el mundo comentaba que al segundo tomo lo llamaron igual que a otro que sacó Norma a principios de año. Pues dado que Flash era la única serie de DC que seguía con regularidad durante la etapa Norma, vamos a ir reseñando poco a poco los tomitos en cuestión, que si no parece que a nadie le interesan las andanzas de Wally West, y ya sabemos que la vida no se reduce a Supermanes, Batmanes y multi-mega-crossovers varios.

The Flash: Fuego Cruzado

El caso es que a Planeta le ha tocado continuar la serie justo en un punto en que Geoff Johns había presentado ya un montón de secundarios y planteado varias subtramas, y en estos seis números es cuando se van a desencadenar las hostilidades a las que debe conducir la reunión de villanos que se llevaba cocinando en los bajos fondos de Keystone City (la ciudad de Flash). Pero antes de las tortas toca presentar a otro villano, el nuevo Trickster (lo que implica de debe existir uno antiguo… bendita ignorancia), un adolescente insoportable que quiere hacer carrera supervillana y que nos sirve para conocer definitivamente a la Red, y que como cabezas visibles tiene a Blacksmith, al Amo de los Espejos (que tuvo que colaborar con Flash durante el tomo de Wonderland), al Hechicero del Clima (en tiempo-Norma lo llamaban Mago del Tiempo), Murmullo (un inquietante Doctor con la manía de arrancar la lengua a todo el que se le pone por delante), Magenta (antigua novia de Wally West y ahora algo desequilibrada) y Chatarra (el metalizado heavy-hitter del grupo). Todos ellos sitiarán Central City (ciudad hermana de Keystone y a las que separada un río). Y si eso no fuera suficiente para que Flash lo pasara mal, otro villano por su cuenta se hará con el control de Keystone. Este es el Pensador, que es algo así como un virus informático con la idea de conectar todas las mentes que le sean posible para crear un superordenador. Así que veremos al pobre Wally teniendo que decidir a qué amenaza atiende primero y por una vez Flash no tendrá claro hacia dónde correr. Y eso es lo que hay. Quizás que utilicen cinco números para contar la confrontación en las dos ciudades pueda parecer un poco alargado, sobre todo para el que los siguió mes a mes, pero recopilados en tomo esa sensación se hace menor. Y quizás alguien pueda decir que la reacción final de los ciudadanos es demasiado “americanada”, pero entonces habría que señalarle que Lope de Vega ya lo hizo antes (acuérdense de Fuenteovejuna). Johns aún no ha inventado la pólvora (una pareja de policías con personalidades dispares y que se ven obligados a trabajar juntos, un villano con una infancia de padre maltratador y madre abandona hogar…), pero está claro que sabe cómo utilizarla, y sus tebeos no te dejan con la sensación de estafa que te pueda quedar tras leer unos X-Men, o el coleccionable de Batman. Además, de vez en cuando te sorprende con algún punto gracioso y vacilón (como ese regreso a la vida de Morillo…), así que por ahora me sigue teniendo enganchado y se mantiene en mi lista personal como una de series de superhéroes más potables que se pueden seguir en la actualidad.

martes, noviembre 22, 2005

House Of M

En los años 80 y 90, la figura del crossover acabó bastante devaluada. Lo que empezó con Crisis En Tierras Infinitas, Secret War y Legends (series más que dignas, aunque bastante tontorronas en algún caso) acabó degenerando en ponzoña ilegible (pero eso sí, con periodicidad anual) como Hora Cero, Atlantis Ataca y porquerías por el estilo. Cambió (intentando sobrevivir, quizás) a crossovers temáticos (del tipo de La Canción del Verdugo o los argumentos continuados entre las bat-series, tipo Knightfall) para acabar desapareciendo.
Pero no estaba bien muerto, el cabrón. Ha vuelto. Levemente modificado, ahora sólo necesitas comprarte la serie madre para enteder lo que ocurre en las series afectadas, pero ha vuelto. De este nuevo estilo son Infinite Crisis o la que hoy nos ocupa, House Of M.
(pequeña reflexión... ¿no es curioso que tanto Marvel como DC hayan tenido las misma evolución del crossover paso por paso?)
Lo que ocurre es que House Of M es una secuela más o menos directa del reciente Vengadores Desunidos. Con lo cual, ya toca un poquitín las pelotas que para entender este engendro (primera pista de que no me ha gustado) tengas que recuperar el engendro de la temporada pasada.
La historia empieza en los números 13 y 14 de Excalibur. Magneto se lleva a Wanda a Genosha (tal y como se vio al final del crossover de Vengadores). Y Wanda, con sus poderes de alterar la realidad, cambia el mundo. Vamos, una premisa que no recuerda en absoulto a La Era De Apocalipsis (por si alguien no lo pilla, aclaro: estoy siendo sarcástico)
El nuevo mundo está dominado por los mutantes, pero hay alguno que recuerda cómo era el mundo antes. Y como son muy buenos y muy heroicos, intentan que todo sea como era previamente al cambio.
El guión es muy Bendis. Pasan pocas cosas en cada tebeo, pero está bien contado. El dibujo va a cargo de Oliver Coipel, correcto y razonablemente agradable de leer. Pero cuando piensas en lo que has leido... pues como que algo falla. ¿La historia es una mierda? ¿Se podría haber contado toda la historia en un comic de 48 páginas en lugar de en una limitada de 8 números? Todo eso y más.
A ver. No quiero contar mucho más por respeto a los que quieran intentar soprenderse cuando esto salga por aquí, por lo que me voy a limitar a dar mi valoración personal.
Me ha gustado tanto que voy a cancelar de mi lista mensual toda serie que se vea afectada por House Of M.
Que se vayan a tomarle el pelo a los bigotes de su santa madre.

lunes, noviembre 21, 2005

Excalibur: Forging The Sword

Claremont es gilipollas.
Lo siento, gente. Es lo primero que he pensado tras leer el TPB con los primeros cuatro números de la nueva encarnación de Excalibur. Llevaba varias semanas con la mosca detrás de la oreja, después de leer el final de Vengadores Desunidos.
A ver, todos hemos leído el final de la etapa de Grant Morrison en New X-Men, ¿verdad? (si tú no, llevas bastante retraso, chaval; así que tienes dos opciones: sigue leyendo y entérate de cómo acababa o vete a google a buscar una web sobre la impotencia senil de los escorpiones)
Lo dicho, todos (los que hemos querido) ya hemos leído esa etapa. Y vimos cómo Xorn era Magneto infiltrado en la Mansión X, y cómo se desquiciaba, y montaba la de Dios es Cristo en la saga Planeta X. Y vimos cómo Magneto era DECAPITADO por Lobezno.
Un final magistral para un personaje así, dicho sea de paso. Aunque no pude evitar pensar algo así como "a ver cómo le traen de vuelta esta vez...".
Más protección antispoiler. ¿Habéis leído el último número de Vengadores, el final de Vengadores Desunidos, al que mencionaba antes? Si no es el caso, mira las recomendaciones para los que no habían leido el final de New X-Men y aplícatelas tú también.
Pues al final aparece Magneto a recoger al responsable de todas las perrerías que le han ocurrido a los Vengadores. "Hmmm... joder. Ni un año le han dejado descansar."
Pero... ¿cómo ha vuelto Magneto? Sabía que era uno de los protas de Excalibur, y que tiene un papel demasiado importante en House Of M como para no enterarme. Así que vamos a leernos el tomo.
Argumento: Xavier va a Genosha porque se siente mal. Quiere ayudar a los pobrecitos Genoshanos en plan oenegé, y allí se monta un grupito nuevo. De puta madre, es una pollada gorda, pero soportable. El grupito, por cierto, está formado por el propio Xavier (con atuendo paramilitar, dicho sea de paso), Magneto, una Calisto con tentáculos verdes en lugar de brazos y un par de personajes nuevos de esos que crea Claremont últimamente y que tienen tanto interés como el análisis bacteriológico de la tinta del calamar.
La historia es una tontería, y el dibujo de Aaron Lopresti es normalito. Tan normalito que no pasa nada si lo calificas de "vulgar" o "flojo".
Y me veo que sigues leyendo esto porque quieres saber el porqué de esa lapidaria frase con la que he empezado, ¿verdad?
Pues se siente, pero el motivo es un spoiler (ya sabes, es esto o la picha de los escorpiones).
El motivo es la explicación de la muerte de Magneto.
El Magneto que palmó en Planeta X era... un impostor. Joder, es peor que si fuera un clon.
Sabéis que Claremont viene al Expocómic de este año, ¿verdad? Pensaba llevarle para que me firme el Fénix Oscura... o Dios Ama, el Hombre Mata... o incluso el número en el que aparece Madelyne Pryor... no sé, hay muchas obras -pasadas- de este hombre que pueden merecer la pena hacer la cola para conseguir sobre ellas la firma del autor.
Pero después de tamaña cagada, si le veo frente a mí sólo podré sentir un enorme desprecio por él. No quiero que ese tipo senil me emborrone una obra maestra como La Saga de Fénix Oscura.
Magneto, un impostor. Ya. Y Xavier, el telépata más poderoso del mundo no se dio cuenta.
Y Claremont es gilipollas.
A modo de postilla final... desde la proliferación de obras del Universo DC en nuestras librerías llevaba tiempo pensando en reducir gastos de Marvel, que para mí siempre ha sido la alternativa cutre... gracias a memeces como ésta me va a ser muy fácil cortar series. Por lo pronto, voy a pasar de toda aquella que tenga la más mínima relación con House of M.

viernes, noviembre 18, 2005

Cat Shit One

He decidido estrenarme en éste nuestro blog con la reseña de un manga de Motofumi Kobayashi,que como todos sabéis fue el primer artista japonés en dibujar una serie de Marvel, allá por el año 1987 (¿cómo? ¿que no lo sabíais? Bueno, pues ya lo sabéis). El manga en cuestión se titula Cat Shit One (Apocalypse Meow en la edición americana) y está siendo editado por Glénat en tres bonitos tomos de los que ya podéis conseguir el volumen 1. Y si el sentido original de lectura japonesa os echa para atrás (por eso de que llevar toda la vida leyendo comics de superhéroes malacostumbra...) estáis de enhorabuena, puesto que está editado en el sentido occidental de lectura. Por cierto que una vez finalizada la serie también se publicará el tomo "cero", recientemente aparecido en Japón. Glénat estrena así una nueva línea bélica dentro de su producción de manga seinen. El seinen manga -por si Vampiresa no os lo ha explicado ya- es el "manga para adultos", sin que esto signifique que tenga nada que ver con temáticas eróticas o pornográficas. Todos los seinen manga tienen en común un argumento trabajado y maduro, más apropiado para el público adulto, pero la variedad de generos es enorme. Cat Shit One casi podría considerarse un documental sobre la guerra de Vietnam. Aunque los personajes son "animales", el realismo es impresionante. De hecho en el primer tomo podremos encontrar detallados dibujos y descripciones de las armas que utilizaban los diversos ejércitos, así como explicaciones sobre las tácticas y estrategias de la época. La obra se basa casi en su totalidad en hechos reales (que Kobayashi se encarga de documentar a pie de página por si nuestra ignorancia no nos permite percibir el detalle). El dibujo es espectacular y tiene poco que ver con el estilo manga al que últimamente estamos acostumbrados. Siguiendo un poco la línea de Maus (Art Spiegelman, 1986) cada ejército está representado por un animal distinto: Los marines estadounidenses son conejos, los vietnamitas son gatos, los chinos son ositos panda, los franceses cerdos (ejem) y los japoneses monos. Curiosamente los gatos eran los malvados nazis de Maus, aunque creo que en este caso Kobayashi utiliza a los felinos para representar los rasgos orientales (y yo diría que los maullidos representan el vietnamita también, jeje). Los protagonistas, Perky, Bota y Rats, son tres "correcaminos" pertenecientes al Cat Shit One, encargados de abrir vías en territorio enemigo. El nombre de Cat Shit One viene del apodo con el que se conocía a la clase de primero de la academia de oficiales de West Point. De hecho las últimas páginas del manga recrean de nuevo uno de los episodios ya vividos, pero esta vez los personajes no son conejos, sino los auténticos miembros del Dog Shit One. El manga está estructurado en misiones que parecen desconectadas entre sí, como si de pequeños episodios se tratara. En ellas iremos conociendo las personalidades de los tres aconejados protagonistas mientras estos nos deslumbran con su marcial actitud. He de reconocer que al principio choca un poco esta extraña visión en plan "Tambor cogió su fusil", pero al cabo de un rato uno casi no se extraña de que los marines estadounidenses sean tiernos conejitos. Cat Shit One es una buena oportunidad para aprender algo más (o simplemente algo) sobre una de las guerras más importantes del siglo XX y encima salen gatos vietnamitas que constantemente dicen "¡miau!" ¿Se puede pedir más? Título: Cat Shit One Autor: Motofumi Kobayashi Fecha de salida nº 1: Octubre 2005 Periodicidad: Mensual Precio: 8.5 € Formato: Occidental Idioma original: Japonés Idioma traducción: Español Traducción base: Enric Joga

jueves, noviembre 17, 2005

Adam Strange: Planet Heist

La verdad, se me escapó esta serie cuando empezó por el Previews. Aunque, para ser sincero, posiblemente no la habría hecho ni puñetero caso. Por favor, ¿Adam Strange? Me parece que la única historia que me ha dicho algo de este personaje fue una breve aparición en la saga espacial de la Cosa del Pantano de Alan Moore (cuyo final se encargó de reseñar Scarvenger aquí).
Veamos, ¿quién sabe quién es Adam Strange? Vale. Me lo temía. Cuatro y el gato.
Vaaale. Pues Adam Strange es un terrícola con un disfraz extremadamente lamentable (el tema de la aleta en el casco siempre me ha dado un poco de grima), que un día se encontró como quien no quiere la cosa con un rayo de energía (el Rayo Zeta) que le transportó al planeta Rann, en el Sistema de Alfa-Centauri. Allí se enamoró de una nativa de nombre Alanna, hija de un tal Sardath que me suena recordar que era un pez gordo del planeta (si entre los lectores se encuentra algún miembro de Universo DC y he metido la pata en algo, se agradecerán correcciones, que hablo de memoria de tebeos que puedo haber leído hará más de 15 años). Y así es la vida de Adam Strange, brincando contínuamente entre la Tierra y Rann.
¿Y qué es lo que me ha hecho ponerme a leer esta saga un martes por la noche, mientras escucho el más que recomendable Colors de Nexx?
Por un lado, el hecho de que supuestamente esta historia es un preludio de una de las limitadas de Cuenta Atrás hacia la Crisis Infinita. Preludio de la cuenta atrás de una secuela... Manda huevos, que diría Federico Trillo.
Y por otro, y fundamental, el dibujante. Pasqual Ferry. A ver, no es ni de lejos su mejor trabajo. En esto, Vampiresa estará totalmente de acuerdo conmigo que ese honor queda para La Ruta de la Medusa. Pero... posiblemente sí sea el mejor trabajo que le he visto para el mainstream norteamericano.
¿La historia? Entretenidilla, sin más. Un poco tontorrona. Lo justo para introducir una guerra entre Rann y Thanagar.
Pero las páginas de Ferry (de nombre Pascal, según esta limited)... son de esas que rara vez te encuentras, de las que te pasas un rato contemplando.
El guionista es Andy Diggle, el mismo de la nueva encarnación de Swamp Thing. El cabrito tiene buena suerte con los dibujantes, en la serie de Swampy le ha tocado Enrique Breccia.
¿Recomendable? Pues mira, si te gusta Ferry, sí. Personalmente me parece el mejor de los dibujantes españoles que hay trabajando para la industria del cómic norteamericano. Sí, más que Larroca. Y desde luego, más que el -para mí- sobrevalorado Pacheco.
¿Algún valor aparte de como portafolio? Pues no sabría decirte. Cuando me lea The Rann-Thanagar War y me entere de la necesidad de esta serie como preludio, ya os contaré. Por cierto, acabo de ver en la web de DC que está preparado un TPB recopilando toda la serie. (¿Ha salido ya? no tengo ni idea)
Pero como mínimo, es un tebeo entretenido.
Oye, y sale Vril Dox. Que hace mucho que no sabía de él.

miércoles, noviembre 16, 2005

Hellblazer nº1

Y yo que creía que era imposible que algún día fuera a tener la oportunidad de conocer la serie de Constantine desde sus inicios. Y en un giro inesperado llega Planeta y se hace con los derechos para editar el material de DC y Vertigo. Y decide empezar a sacar material clásico. Y en la primera tanda importante de lanzamientos se encuentra una serie mensual con números dobles de Hellblazer desde el principio, que se remonta a enero de 1988. ¡Viva, viva!

Hellblazer 1

No sabía muy bien qué esperar. Todo lo que había leído sobre los primeros números de Jamie Delano era positivo, pero ¿cómo empezó todo? Vale, sé que la primera aparición de John Constantine fue en la saga American Gothic en Swamp Thing, por cortesía de Alan Moore y reeditada por Norma en un par de tomos hace ya unos cuantos meses. Pero en esa aparición no sabíamos nada de su origen, o cómo se ganaba realmente su vida. Allí el inglés se dedicaba a guiar a Swampy en un viaje terrorífico por diversos puntos de América primero, y del mundo después, y aunque parecía que su intención era ayudar, por donde pasaba solía dejar dolor, muerte y desengaño. ¿Me encontraría ahora con una serie que me sitúe al personaje hasta llegar al momento en que lo conocimos por primera vez? Pues no. Delano arranca a saco mostrándonos cómo John vuelve de viaje, ¿de los hechos de American Gothic tal vez?, para encontrar en su apartamento a un viejo amigo que necesita ayuda urgente. Mientras tanto, en Nueva York, se produce un inquietante hecho, un hombre es poseído por un ansia devoradora que le impulsa comer sin parar hasta acabar muriendo completamente consumido y demacrado (por muy paradójico que suene). No hay origen secreto, sólo una historia genial de misterio y terror donde empezamos a conocer los ambientes por los que se mueve John. Vemos a su inseparable Chas, que es a quien acudirías si necesitases “medicinas”, y al experto en vudú y zombis Papá Medianoche, que por muy mal que le caiga John sabe qué tiene que hacer para proteger sus negocios. También se verá que John es de los que no guardan esqueletos en el armario, pero sí varios fantasmas que le persiguen (nueva referencia a la saga de Swamp Thing), y empezamos a intuir los pocos momentos que este tío debe estar a gusto en sus zapatos. Sólo dos números americanos y ya me ha convencido. Lo anoto como uno de mis descubrimientos agradables del año, mientras espero que esto no se tuerza rápidamente en siguientes entregas.

lunes, noviembre 14, 2005

Doom Patrol: Down Paradise Way

Tercer TPB de la recopilación de la magnífica etapa de Grant Morrison en Doom Patrol. Sinceramente, la única etapa interesante que ha tenido este grupo después de la primera Crisis. Los números anteriores a Morrison eran una piltrafilla, y los posteriores eran un intento de imitar su estilo, pero en cutre. Y de la etapa de Byrne no voy a hablar, ¿vale?. Este tomo recopila los números 35 a 41, y se divide en dos sagas. Aunque en la primera va dando pistas de la segunda (y en la segunda da pistas de algo que puede venir... me espero en el TPB 4 una historia sobre la forma del pentágono) Lo dicho. La pirmera historia nos presenta a un par de personajes nuevos que tendrán importancia posterior en el grupo. Uno de ellos es Danny la calle. Sí, es una calle. Sin más. Bueno, algo más, si que tiene... es una calle inteligente, con capacidad de expresarse y que viaja por el mundo. Ah, además es una calle travesti. En esta primera historia, la Doom Patrol se ve metida dentro de Danny para intentar protegerla de los hombres de N.O.W.H.E.R.E. (tipos muy raros, con una cabeza con forma como de hormiga con los ojos colgando de pequeñas grúas, que todas las frases que dicen tienen como siglas N.O.W.H.E.R.E.) en su lucha contra la anormalidad. Sin comentarios. Me suena que esto debió ser publicado por Zinco, pero no lo leí. ¿Quizás podría llamarse el tomo "Los hombres de N.AD.I.E."? El otro personaje que se nos presenta aquí es Flex Mentallo, del que sabremos más cosas más adelante. Que conste que tuvo una limitada de 4 números a cargo de Morrison y Quitely. La otra saga es la mayor rareza de la serie, hasta el momento. Rhea Jones (conocida previamente como Lodestone) despierta de su estado de crisálida y se convierte en lo que véis en la portada del tomo. En un rarísimo circo, la Patrulla se ve dividida en dos grupos. Rhea y Rebis (al que llaman Uroboros y nos recuerdan que su enigma está por resolverse) se ven capturados por el Kaleidoscape, una extraña especie que parece tener dominio sobre tiempo y espacio. ¿O es, quizás, que simplemente desconocen esos conceptos? Por otro lado, Robotman y Crazy Jane acaban junto a la Red, rivales a muerte del Kaleidoscape, de trasfondo arácnido. Y, cómo no, ambos bandos están en guerra eterna. Rarito, ¿verdad? Os dejo con parte de la introducción de Morrison. Muy similar a lo que yo hice hace tiempo para El Asco. Ah, y ojito, que Morrison se autoSPOILERea, con lo que si no has leido lo que van a ser los primeros 7 u8 números de la edición de Planeta, NO SIGAS LEYENDO.
De todos modos, desde su segundo renacimiento, el equipo se ha enfrentado contra todo tipo de bizarros disparates: Los hombres tijera de la ciudad ósea ficticia de Orqwith; Red Jack, que decía ser tanto Dios como Jack el destripador y que se alimentaba del dolor de un millón de mariposas clavadas con alfileres; La hermandad del Dadá, una panda de supervillanos absurdos liderados por Mr. Nadie, que se las apañó para atrapar a París dentro de un cuadro; y el Culto del Libro No Escrito, que invocó a la destrucción del universo en la forma del Descreador -al cual, por cierto, la Patrulla sólo pudo decelerar radicalmente en lugar de parar, por si te preguntas por qué las cosas parecen estar destruyéndose cada vez más rápido estos días.
Y por si fuera poco, el cuerpo nuevo de Cliff Steele fue destruido en una escaramuza contra el Cerebro y Monsieur Mallah, de la vieja Hermandad del Mal- aunque técnicamente Cliff no luchó contra ellos; su cuerpo había adquirido consciencia y estaba discutiendo con su cerebro... ¿tiene sentido todo esto?
Quizás debería empezar de nuevo.
Oh, ¡cállate!

viernes, noviembre 11, 2005

Marvel Alterniverse: Ruinas

¿Recordáis Marvels? (No, no hace falta que respondáis, es una pregunta retórica) En 1995 se editó una "versión alternativa" llamada Ruinas, bajo el sello Marvel Alterniverse (¿alguien sabe si salió algo más bajo este sello?), en formato prestigio de 64 páginas. El guionista era un no demasiado conocido aún Warren Ellis, en cuyo curriculum se encontraban series como Hellstorm, Dr. Druida o una aburridísima etapa en Excalibur (si no recuerdo mal, los números que dibujaba Ken Lashley... los que me hicieron abandonar la serie -quién iba a pensar que esa pareja acabarían estando al frente de dos de mis series preferidas, Transmetropolitan y Rising Stars). Ruinas era el reflejo oscuro de Marvels. En un momento determinado, la historia se torció, y lo que iba a ser una era de prodigios, se convirtió en una era de Ruinas. El protagonista es Sheldon, el periodista tuerto de Marvels, y está obsesionado con escribir un libro, pero... sabe que algo falla. Que la historia no debió ser así. ¿Con que nos encontraremos en Ruinas? Con un país gobernado por Charles Xavier, con un Nick Furia desequilibrado que aprendió del Capitán América a comer carne humana, con el Alcaide Wilson Fisk al frente de una prisión de mutantes, con un campo de concentración de invasores kree en medio de un yermo nuclear... ¿Y qué pasó con Hulk? Pues lo previsible... si te explota una bomba de radiación al lado, un cáncer. Enorme e instantáneo, pero un cáncer. Y otro para Rick Jones, que meterse en una zanja no te protege de la radiación. ¿Y los Vengadores? ¿Qué, justicieros al margen del gobierno? "Hoy ha explotado el último Quinjet de los Vengadores". Pilláis el tono, ¿verdad? El típico tono Ellis de ojeriza hacia los tipos con mallas. Pues eso, ni de lejos tan majestuoso como Marvels, pero muy interesante. Además, el dibujo de Cliff y Terese Nielsen es cojonudo. Una lástima que a mitad de la historia cambie al mucho peor Chris Moeller... Os recomendaría que lo consigáis, pero... Hace 10 años de su edición y no se ha reeditado nunca.

Liga de la Justicia: Pesadilla de Verano

Sí, lo confieso. Tengo un tebeo de Vid en mi librería. Pero es que resulta que cuando Norma comenzó la edición de la JLA de Morrison en tomos, no mostró el más mínimo interés en editar esta obra. Y yo había leído que era una especie de prólogo a la era Morrison... Y no lo es. Vamos a ver, argumentalmente, no tiene nada que ver con lo que hizo Morrison posteriormente. Quizás el concepto de prólogo se haya extendido debido a que es en este tomo donde se dejan de alineaciones raras y deciden que la JLA merece un regreso a la grandeza. Así, tenemos a la Trinidad (Superman, Batman y Wonder Woman), junto a Green Lantern, Aquaman, Flash y el eterno Detective Marciano. La historia que nos cuenta es muy entretenida. Un periodista llamado Clark Kent ve como todo el mundo va adquiriendo superpoderes... mientras él sigue siendo un simple humano. Del mismo modo siguen sin ser nadie especial el millonario Bruce Wayne, Arthur Curry, el dibujante Kyle Rainer, Wally West, Diana Prince, profesora en el colegio Themyscira... Vamos, lo dicho. Una historieta muy entretenida. Guión de Mark Waid (que posteriormente demostró que sabe cómo manejar a la Liga) y Fabian Nicieza (sí, el mismo que hacía X-Force con ROB!) Dibujos de Darick Robertson y Si eres capaz de sobreponerte a las traducciones en sudamericano, adelante. Si no... en fin. Cruza los dedos y reza por que lo reedite Planeta.

miércoles, noviembre 09, 2005

Red Rocket 7

Érase una vez una raza conocida como los Enfinitos, del sistema solar Hurlant, que tenían conocimientos para prolongar la vida eternamente. Dicha raza iba vagando por el universo vendiendo este conocimiento a todas las demás, hasta que llegaron al planeta de Celeston.
Los celestonianos tenían un sistema de creencias escatológicas, con lo que la tentación de una vida material eterna no arraigo. Así, los Enfinitos quedaron frustrados. Posteriormente, iracundos. Y así, ordenaron el genocidio del ya abandonado Celeston.
Uno de ellos, conocido sólo como "El Original", fue elegido para vigilar a los Enfinitos. Y llegó a la Tierra, quedando gravemente herido en el aterrizaje. Por ello, su bot le clonó 6 veces. Red 2 tenía fuerza. Red 3, habilidades matemáticas. Red 4, dominio sobre la mecánica. Red 5, aptitudes artísticas. Red 6, inquietudes científicas.
Y luego estaba Red Rocket 7.

Red Rocket 7

Esta es la historia que sirve a Mike Allred (X-Statix, Madman) como excusa para hacer un recorrido por la historia del Rock de la mano de Red Rocket 7, desde los inicios de Little Richard hasta nuestros tiempos, con la llegada del Astroesco.
Por sus páginas veremos desfilar al mencionado Little Richard (y su posterior iluminación religiosa), a Elvis, a Jerry Lee Lewis, a los (para mí) insoportables Beatles, a sus Satánicas Majestades, al genio del marketing, David Bowie, a Led Zeppelin, Jethro Tull, Alice Cooper, AC/DC, Aerosmith, Ozzy Osbourne, Jimi Hendrix, Prodigy, Marilyn Manson...
Sólo para muy fans de Allred. Y para apasionados del rock and roll. Por cierto, ¿sabes quién acuñó el término 'rock and roll'? Aquí viene.
¿Y por qué sólo para muy fans? Pues porque resulta que la obrita en cuestión cuesta 29.95 eurazos de vellón. Sí, es un tocho enorme, en tapa dura, y con un cd de 17 temas del grupo de Mike Allred, The Gear (que, por cierto, no me ha dicho gran cosa).
¿Merece la pena, entonces? A mí me ha encantado, eso sí te lo puedo decir. Pero... ¿a tí te gusta lo suficiente Allred como para aflojar mil duros por ésto? Eso ya es cosa tuya. Pídeselo a los reyes. A mí me cayó por mi cumpleaños.

martes, noviembre 08, 2005

Hell Eternal

Pensad rápidamente en tres nombres que hayan marcado la existencia de la Línea Vertigo. El 90% de vosotros mencionaría a Neil Gaiman, Alan Moore y Grant Morrison. Buenas elecciones, por supuesto. Swamp Thing y V de Vendetta del barbas, Sandman y Violent Cases del guaperas de las gafas de sol y los inevitables Invisibles y Animal Man del escocés. Pero a mí hay un autor que me parece al menos tan importante para el mencionado sello editorial como los tres anteriores, aunque se prodigue mucho menos. Y es Jamie Delano. Y pocas veces se le recuerda entre los importantes. Pensad ahora en John Constantine. Pensad en el personaje que creó Alan Moore en las páginas de American Gothic. Era un Sting de medio pelo metido contínuamente en rollos mágicos. El paso siguiente en la saga del bastardo fue la colección regular, Hellblazer, que acabamos de empezar a disfrutar de forma regular -espero- en nuestro país. Sigue tratando con demonios, y con fantasmas, y sigue siendo un cabrón. Pero introduce la cotidianidad en sus historias, lo cual es, a mi modo de ver, lo que ha conseguido convertir a Constantine en una leyenda con película -oye, muy entretenida- y todo. Pero lo dicho. Delano no es un fan favourite. Pero a mí me encanta. Soy un bicho raro. ¿Soy el único al que le parece magistralmente inquietante Animal Man: Flesh And Blood? ¿O es inquietantemente magistral? Pero estoy divagando. Vamos al cómic que estamos intentando reseñar. Hace ¿año y medio?, Recerca empezó a editar material de Vertigo que Norma había descartado. El Extremista (de Milligan y McKeever), 2020 Visions (también de Delano), Finals (me encanta Jill Thompson)... De cuando recerca sacaba los comics de Vertigo a color y a tamaño original (jejeje, pequeño tirón de orejas a Xavi Morell) Y Hell Eternal. Si esta historia la hubieran firmado tipos de nombre François y Pierre, los gafapastas estarían hablando de una de las obras maestras de la historia del cómic. O la BD, como por lo visto dicen ellos. Pero claro, es que son Jamie Delano y Sean Phillips. Y la editorial es DC Comics, la misma que saca a -oh, horror- Batman y Superman. Aunque claro, si la hubieran firmado François y Pierre, muchos lectores de cómic americano habríamos pasado la vista por encima de esta obra sin deternernos un segundo en ella. Hell Eternal, sí. No es una historia sobrenatural. ¿Adulta? Sí, mucho. Pero no porque salgan nazis, lesbianas, bisexuales, drogas y asesinatos. Es adulta por el trato que da a los personajes. Los protagonistas son David, neonazi. Sarah, bisexual (cambiando progresivamente hacia hetero), pareja de David. Annie, lesbiana, pareja de Sarah hasta la llegada de David. Y Ruger, la pistola de Annie. Hell Eternal explora los mismos terrenos que el You Are Here de Kyle Baker que comentábamos por aquí la semana pasada. ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar por amor? ¿A convertirte en una neonazi? ¿A infiltrarte en grupos neofascistas por la chica a la que quieres, aunque ella se esté follando a otro ante tus narices? Desde luego, a hacer cualquier tipo de gilipollez. Que si van contra tu esencia, la has jodido. Y antes o después te darás cuenta. Sí, señores. Hell Eternal es una historia de amor. Jodidamente trágica, extremadamente triste. Pero increíblemente buena. Y, al igual que en American History X (película que aprovecho para recomendar desde aquí), tiene la gran ventaja de que los nazis no son intrínsecamente malvados. Sólo son personas normales que han tomado un camino equivocado.

Hellblazer: Contra la pared

Tras acabar de leer el tomazo de siete números podría parecer que Carey está a punto de finalizar su etapa ya que la historia que se planteó en El sepulcro rojo llega aquí a lo que parece su resolución.

Hellblazer: Contra la pared

Primero tenemos dos números en los que seguiremos a Gemma, la sobrina de John Constantine, a la que descubrimos que no ha seguido los consejos de su tío tras el lío en que se metió durante la búsqueda del sepulcro. Sigue con la idea de ganarse la vida en el mundo de la magia y en estos números se verá obligada a colaborar con otro personaje que se vio fugazmente en el último tomo de Norma. La historia se llama Se lleva en los huesos, y es realmente entretenida. Las consecuencias de una acción del pasado de John se cruzan con Gemma, y esta tendrá que resolverlo demostrando que es una Constantine de pura cepa. Los restantes números son los que dan nombre al tomo y en ellos John debe convencer a otros seis magos para que le ayuden a detener a la bestia escapada del Edén y que amenaza con acabar con la humanidad, pero John no suele ser bueno en eso de cultivar amistades, ¿verdad? Muchos conocidos desfilarán durante la confrontación, bastantes de ellos vistos ya en lo que llevamos de la etapa de Carey al guión. Y entre todos ellos destaca el gruñón de Swamp Thing, siempre dispuesto a defender la Tierra aunque esté Constantine de por medio. En general me ha gustado el tomo, y más después de repasar los dos anteriores. Eso de ver cómo las situaciones que se plantean en un número y no entiendes muy bien a cuento de qué venían, se retomen más adelante y veas cómo los autores estaban pensando a largo plazo me sigue encantando (sí, soy un público fácil). Aunque tampoco es que sea una historia perfecta. Dos ejemplos: no se entiende la vuelta de Angie en los números finales después de cómo había terminado con John. Ahí les ha quedado una situación algo incoherente. O alguien podría decir que el giro del guión durante el enfrentamiento con la bestia es facilón y ya lo había visto antes. Pero ninguno de los fallos que se ven me ha molestado lo suficiente como para ponerme de mal humor. El regusto que deja es positivo y con ganas de ver qué le va a pasar a John en los siguientes números.

jueves, noviembre 03, 2005

Spiderman: El Triángulo Infernal

Madre de Dios. Menudo trallazo de número.
Esperad un momento, que os pongo en situación... el miércoles pasé por Elektra, una de mis dos frikitiendas habituales (la otra es Viñetas, en Burgos, donde hago media vida... Burgos, no Viñetas) a por las novedades de Panini correspondientes a la primera quincena de noviembre. Y, entre otras, estaba el tomo mensual de Spiderman (que, por cierto, me acabo de dar cuenta de que ha perdido la coletilla de "el hombre araña").
Empecé a hacer esta serie en su día por dos motivos. Uno era Romita Jr., posiblemente mi dibujante preferido de cómic americano. El otro era Straczynski, que ya me había encandilado con Rising Stars y Midnight Nation. Además, descubrí que en ese tomo había unos flojísimos números de Paul Jenkins (y me sorprendió que este tío flojeara, la verdad) y Mark Buckingham (que había empezado a recordarme menos a Bachalo y más a Keith Giffen), y una irregular pero con magistrales momentos serie llamada Tangled Web (y quien no haya leído Flores Para Rino, que me vaya haciendo un peregrinaje de rodillas al Reino Unido natal de Peter Milligan).
Tangled Web acabó y fue rellena con series limitadas de serie B, especiales cutres y raciones dobles de Spectacular.
Buckingham se fue, sustituído por Humberto Ramos y clones varios suyos, pero las historias seguían igual de flojas.
Romita Jr. también se fue, pero en su lugar entró un Mike Deodato que, sorprendentemente, había aprendido a dibujar. Y muy bien, qué cojones.
Pero la estrella de la serie seguía siendo Straczynski. Hasta que hace cinco meses empezó Pecados del Pasado, una saga, siendo benévols, chapucera en cuanto al guión se refiere. Y Jenkins seguía igual de decepcionante.
Hasta este mes. Spiderman nº 44. En este tomo se incluye la 5ª y penúltima parte de Pecados del Pasado y los números 21 y 22 de Spectacular.
Dejamos lo de Strac y Deodato para mejor ocasión, y digamos que el número 21 es una divertidísima partida de poker.
Y al final está el número 22, El Triángulo Infernal.
Esto sí es lo que llevo 44 meses esperando de Jenkins y en rara ocasión he encontrado. Es una historia humana, de poder y responsabilidad, de analizar las consecuencias de tus actos. Una historia que se replantea de forma realista la madurez del concepto del superhéroe.
Quizás esta reseña haya tenido demasiada introducción para lo poco que digo del tebeo en sí, pero... este blog es spoiler-free y no quiero reventar nada de la historia.
Baste con decir que me ha puesto los pelos de punta mientras lo leía, cosa que han conseguido bien poquitos tebeos en mi vida.

Anarchy For The Masses: The Disinformation Guide To The Invisibles

Lo sé. Ya había dicho que esta semana me iba a dedicar a darle un repaso a las novedades del salón del manga. Y este libro salió a la venta en abril del 2003, con lo cual no es una novedad. De hecho, ni siquiera ha sido publicado en España. ¿Qué pinta aquí, entonces? Pues básicamente que, aprovechando mi visita a Barcelona, el paraíso del friki, me lo encontré olvidado en una estantería de una tienda y no pude evitar traérmelo conmigo. Lo sorprendente de todo es que ni siquiera está publicado por DC. Ni escrito por Morrison. Fue publicado por The Disinformation Company y escrito por dos periodistas, Patrick Neighly y Kereth Cowe-Spigai. Por el título ya os podéis imaginar de qué va el tema. Es una guía de lectura de Invisibles, posiblemente el comic más raro de la historia de la escena mainstream. Y con guía de lectura me refiero a análisis de cada número por separado, en ocasiones viñeta a viñeta, y entrevistas con los creadores. ¿Útil? Pues mira, no lo sé. Cuando tenga tiempo me sentaré con este libro a un lado y los tomos de los Invisibles a otro. Y me iré leyendo la serie paso a paso junto con sus explicaciones. Supongo que entonces sabré si es útil o no. Hace unos días me decía mi colega Fabri que una serie de cómics que necesita una guía de lectura quizás no merezca la pena... aunque claro, él lleva comprados 7 u 8 tomos de algo llamado Ichigo 100% y aún no se ha leído ninguno.

JLA: Escalera hacia el cielo

Mmm... comics DC a precios razonables... una novela gráfica, en tamaño novela gráfica (aunque más pequeña que la inmanejable edición original, gracias a Dios) por 7.95€... y encima guionizada por Mark Waid y dibujada por Brian Hitch, los mismos tipos de Divide Y Vencerás... A la saca. Una compra más del Salón del Manga.

JLA: Heaven's Ladder

¿Y con qué te encuentras? Sí, una historia de superhéroes. Vamos, porque salen tipos en mallas y tal. Pero más que otra cosa es una fábula teológica. Un buen día llega una nave alienígena y pincha la tierra cual aceituna en el vermut del domingo por la mañana (dicho sea de paso, según cuenta Mark Waid aquí esta escena está en el cómic porque a Hitch le apetecía dibujarla y se convirtió en la génesis de la historia). ¿Por qué? Una sociedad hiperavanzada a nivel tecnológico ha perdido por completo su espiritualidad. Y quiere recuperarla estudiando a seres inferiores (tal y como llamaba yo a mis compañeros del instituto, fíjate). Es un planteamiento más que interesante, aunque en absoluto novedoso. Pero se nota que cuando un guionista escribe sobre lo que le apetece, le quedan historias mucho más inspiradas. A ver, Mark Waid siempre ha sido un guionista más que correcto. Pero seamos sinceros, pocas (o ninguna) de sus obras pasarán a la historia. Aunque esta novela gráfica... tiene algo. Quizás sea el trasfondo religioso. Me llama poderosamente. La religión atrae a este ateo descreído como una llama a las polillas en el preludio de Estación de Nieblas. O quizás sea el dibujo de Bryan Hitch. O que es la JLA. O que es el primer tebeo de la JLA que me compro desde hace muchos años sin tener sensación de haber sido estafado. Qué cojones, no importa. Me ha encantado y punto.

martes, noviembre 01, 2005

You Are Here

Experiencia curiosa, lo del salón del manga. Si tuviera que resumirlo en pocas palabras, serían algo así como bichos raros, falta de respeto, desorganización y exclusivismo. Bichos raros es fácil de explicar. Cualquiera que haya visto un otaku disfrazado sabe de qué hablo. Esas gordas mochas disfrazadas de Sailor Moon, esos tíos enormes y barbudos disfrazados de Card Captor Sakura, esos treintañeros difrazados de Ranma Saotome con su novia veinteañera vestida de Shampoo... La falta de respeto se refiere a esos adolescentes granujientos que desconocen la mera existencia de una burbuja de espacio personal y les importa tres cojones arrollarte. No os preocupéis, vienen bien. En algún momento será necesaria mano de obra barata y no les veo como futura gente competente. La desorganización... Pues mira, un local demasiado pequeño para tamaña cantidad de frikis. Y salías a tomar algo fuera y, sellado y todo, tenías casi una hora de cola para volver a entrar. Gracias a Dios, no llegamos tarde a la cita que teníamos Vampiresa, Sergio Holmes y yo con Francesc Martínez... pero eso sí, me perdí la charla de Lidia Charm :-( Y lo que más me molestó. El exclusivismo. Tú vas a un salón del cómic y te encuentras mogollón de puestos dedicados al manga, al anime, a merchandising japo, o incluso algún puesto de j-pop. Aquí no. Aquí sólo había manga por todas partes. Ah, y videojuegos. Y unos deliciosos bollitos de pasta de arroz rellenos de helado de té verde... Mientras escribo esto, recién llegado de Barcelona, me curo escuchando el SpiderMan de los Ramones... Pero he de dar las gracias a una editorial. Planeta DeAgostini. Por ser los únicos que han hecho un lanzamiento de novedades de cómic americano como Crom manda. La mayor parte de mis reseñas de los próximos días serán de estas novedades. La primera, la más esperada, que encima no me ha defraudado nada.
You Are Here, de Kyle Baker. Novela gráfica de Vertigo, narrada en Barkervisión (y los que hayan leído I Die At Midnight saben de que hablo). Puede leerse You Are Here como una historietilla en plan thriller más que entretenida, sobre un tipo perseguido por un psicópata que le quiere abrir en canal por haberse apretado a su ex mujer. Si te quedas ahí, es un cómic simpático, entretenido, pero que quizás no justifique los 14 € que cuesta, por mucha tapa dura que lleve. Pero para mí tiene algo más. Tiene un delicioso dibujo de Kyle Baker, que para mí es de lo mejor que ha dado la industria norteamericana. Y tiene una segunda lectura. ¿Quién no se ha convertido en un pelele una y otra vez por una mujer en una relación que no merecía la pena? ¿Quién no se ha puesto los gallumbos de cuello vuelto y ha llevado al cine a la novieta de turno a ver la mierda semestral de Julia Roberts? ¿Quién no conoce a alguien que ha renegado de sus amigos de toda la vida por esa cerda que todos menos él son capaces de ver que merece una patada en la boca? ¿Qué? ¿Qué tú lo has hecho? Tío, necesitas leer You Are Here ya mismo. Y si no lo has hecho, también. Que es la joya Vertigo del salón.