martes, enero 31, 2006

Outsiders: Pasar Lista

Parece ser que los chicos de Bizacoras han organizado algo llamado la semana internacional del traje de gorila. Y bueno, dado que no piden que se incluyan fotos de Melody, vamos a poner gorilas en la Librería.Problema: en este prepotente blog nos dedicamos única y exclusivamente a las reseñas. Más del 95% de nuestros posts lo son. Así que... ¿cómo demonios meter gorilas y no ser infieles al espíritu del blog...?
Fácil. Reseñando un tebeo en el que salgan gorilas. ¿Y cuál es el gorila más famoso de la historia del cómic? Evidentemente, Gorila Grodd. Igual me sale algún marvel zombie con que en la Marvel hay otro más famoso... pero que les zurzan. Nadie se acerca a la sombra de Gorilla Grodd.
Ahora, el tema es sacar un tebeo donde salga Gorila Grodd. Flash es la elección obvia, pero ya tenemos varios tomos de Flash reseñados recientemente. Así que me pasaron dos por la cabeza. O bien la última saga de JSA (la del ultrahumanita, que salen gorilas por todas partes), o la primera saga de Outsiders. Pues mira, teniendo en cuenta que es el primer tebeo DC que vemos en grapa desde tiempos de Zinco, va a ser éste. Allá vamos.Recordaba que había una serie de los 80 llamada Batman y los Outsiders... pero no os voy a dar la brasa con lo que esa serie supuso para mí, porque no supuso absolutamente nada. Nunca la leí. Así que era terreno nuevo. ¿Qué sabía de esta serie, entonces? Que la guioniza Judd Winnick, un tipo que hizo unos números en Green Arrow que me gustaron mogollón. Que la dibujaba Tom Raney, un tipo que pasó por alguna serie de mutantes en los 90 al que no soportaba pero todo el mundo decía que había mejorado un huevo. Y que era una secuela de Día De Graduación, crossover en el que se mezclaban los Titanes y Young Justice y salían dos grupos nuevos. Por un lado, los Jóvenes Titanes de Geoff Johns y Mike McKone. Y por otro, este tebeo en el que salen gorilas en la primera saga. No tengo, como ya he dicho, ni puta idea de quiénes eran los Outsiders originales. Bueno, estaba Batman. Y creo recordar que Metamorfo también. Aquí tenemos a...
  • Nightwing. Creo que no necesita presentación. No quiere saber nada de un nuevo grupo. Está hecho polvo por la muerte de Donna Troy. Y cada día se parece más a Batman.
  • Arsenal. El que era Speedy. El ayudante yonki de Green Arrow en los 70. Es el que recluta al grupo y convence a Nightwing.
  • Trueno. Anissa Pierce, superhéroe de segunda generación. Jefferson Pierce, Relámpago Negro, es su padre. Es una chica muy dura.
  • Grace. Una mala bestia femenina que curra de gorila (mira, otro gorila) en un garito de superhéroes.
  • Metamorfo. No confundir con Metamorfosista, por mucho que estéis aquí. Está amnésico.
  • Índigo. La androide que montó la de Dios es Cristo en Día de Graduación.
  • Jade. La hija verde de Alan Scott. Por lo visto, es una ex de Kyle Rainer. Lo cual me parece enfermizo, liarse con un tipo que va siguiendo la estela de su padre.
¿Y qué tal está la serie? Floja. Los personajes no pasan de ser meros estereotipos. Además, para darle caché, sacan a malos importantes. Luthor, Joker, y Gorila Grodd. Los diálogos no dicen nada. Y Tom Raney, aunque ha mejorado mucho, sigue sin ser santo de mi devoción. ¿Veredicto? Puesss... allá cada cual. Por mi parte, dado que es la peor de las series de DC que estoy haciendo con mucha diferencia, me descuelgo. A años luz de Flash, JSA, JLA, Titanes o, que WWFan me perdone, del Wonder Woman de Rucka. Y, para despedirme, una imagen más clara de Gorila Grodd. Aunque ya habéis visto sus piños en la portada que hay más arriba.

lunes, enero 30, 2006

Clásicos DC: Los Nuevos Titanes

Saludos a todos, que ya ha vuelto el blog a la normalidad. Vamos con la primera reseña después de la semanita de vacaciones que nos hemos tomado...
Clásicos DC: Los Nuevos Titanes nº 1 fue el primer tebeo que compré en este 2006 en el que estamos. Yo andaba por Burgos de vacaciones, justo antes de emprender viaje a Colonia... pero mi señora tenía que currar. Así que por ahí andaba yo el día 2 o 3, con un muermo monumental encima, sin ganas de leer nada que ya hubiera leído previamente. Me acerqué a Viñetas, la tienda en la que compro por allí, y estuve deambulando un rato. Bufff. No tenía ningún tebeo pendiente de comprar. No había salido nada nuevo. No me salía de las pelotas comprarme más números de la nueva Authority. Me sentía un tanto antisocial y no me apetecía quedar con nadie. Vale, tengo que comprarme algo. Algo que me llamara algo la atención... Venga, los Titanes de Wolfman y Pérez. Bueno, los Nuevos Titanes. ¿Qué sabía yo de los Titanes originales? Puesss... que eran Pre-Crisis, que salía Robin I (en calzoncillitos, como a Jotace le gusta), Kid Flash, Speedy (con un uniforme horroroso) y... ¿Aqualad? ¿Me dejo alguien más? Buf, ni lo sé ni me importa. Sabía también que había una nueva encarnación en la que faltaban Kid Flash, Speedy y Aqualad, y andaban metidos Cyborg, Starfire, Changeling, Raven y Jericho. Bueeeno, venga, un tebeo de aventurillas, aunque mira que me rechina el género adolescente... pero George Pérez siempre es agradable de leer. Y resulta que no está Jericho y todavía anda por aquí Kid Flash. Ah, y en los que yo había leído, Dick Grayson ya era Nightwing.
Supongo que ese cambio se forjará en estas páginas. Que una princesa alienígena voluptuosa te tire los tejos después de haber abandonado la universidad y te sigas haciendo llamar Petirrojo mientras pegas brincos con ese trajecito es, cuando menos, ridículo. ¿Y qué me encontré? Un tebeo de aventuras de adolescentes. Pero jodidamente entretenido. Un George Pérez que aún no ha mostrado todo de lo que es capaz, pero que apunta unas maneras extremadamente buenas. Un tebeo de superhéroes a la antigua usanza, de esos que te hacen abstraerte por completo de lo que tienes alrededor. Baste decir que me compré en cuanto tuve ocasión los tomos 2 y 3. Y oye, la cosa mejora y todo. ¿Algún pero? Veeenga, haré un esfuerzo. Hay algún pero con la traducción. Ya hemos visto en ADLO lo del monumental lío entre Pamela Anderson y el aceite de oliva, chapuza procedente de Olive Oyl. Otro. Meter a Bush. Vaaale, de eso ya hablaron otros. Pero a mí hay dos que me rechinan por todas partes... Por un lado, cada vez que algún personaje se quiere poner chulillo /coloquial con Starfire, la llama "Goldie". Alguien debería decirles que no es un nombre. Que se puede traducir. Y que se debería traducir por "la doradita" o algo similar, aludiendo al color de piel de la Princesa Koriand'r. ¿La otra? Una manía personal. Eso de "Hemos vuelto de la dimensión del carajo de la vela"... Argh. Errores menores (o mayores, según lo pijotas que sea cada cual) que hacen que desde aquí se recomiende su urgente adquisición por parte de todos aquellos que no tengan ninguna edición anterior. Ahí queda eso.

viernes, enero 27, 2006

Finaliza la semana de firmas invitadas

Pues se acabó. ¿Qué os ha parecido la experiencia?
Personalmente, me ha encantado. Ha sido todo un placer ver cómo gente a la que suelo leer escribía en este blog. Así que... Gracias, Tete. Gracias, WWFan. Gracias, Josep.
Gracias, Eme A. Gracias, Jotace. Gracias, Pedro.
Y gracias a los demás que por uno u otro motivo no han podido colaborar. Espero que más adelante podamos contar con vuestra pluma (o vuestro teclado, para el caso). De hecho, el usuario "firma invitada" seguirá dado de alta por aquí... Por tanto, la semana que viene volveremos los prepotentes de siempre. Seguro que leeréis algo de scarvenger. Yo ya tengo preparadas un par de reseñas. Más que probablemente, Uriondo el recuperado ponga algo. Y luego están las niñas, Vampiresa y Revann. Supongo que si hay una conjunción de los astros que permita que el gran Cthulhu se alce de R'Lyeh, algo pondrán, jejeje... Lo dicho, gente. Un placer y nos leemos.

Pedro García presenta... The Life and Times of Scrooge McDuck

Hace ya mucho tiempo que en nuestro país nadie lee cómics Disney pero en la década de los 80 era normal encontrar en cualquier casa un Don Miki. Muchos de nosotros crecimos con el ratón Mickey y el pato Donald muy presentes en nuestras vida gracias a los tebeos y no a través de la pantalla grande. Cualquiera puede pensar que estos eran tebeos para niños pero realmente yo los calificaría para todas las edades. Hay historias que no aguantan el paso crítico a la madurez, eso está claro, pero otras se mantienen frescas y divertidas pasen los años que pasen.
La vida y obra del Tío Gilito narra... la vida y obra del Tío Gilito, desde su más tierna infancia, en la que veremos como gana su primer centavo, hasta el momento en que aparece por primera vez en un cómic Disney. Es decir, que estamos ante una especie de "Las historias jamás contadas del Tio Gilito"... pero bien hecho. Aquí no se busca la anécdota puntual e insustancial para sacarse 24 páginas de la manga. Lo que hace el autor, Don Rosa, es buscar todas las referencias que hizo Carl Barks en sus tebeos sobre el pasado del tío gilito y a partir de ahí va elaborando su propia historia. ¿ Y por qué Carl Barks ? Porque es el Dios de los patos, la persona que hizo las mejores historias con estos personajes que se pueden leer y que pueden ser comparadas con los mejores tebeos de la historia sin ningún problema. Puede que parezca una exageración pero si alguna vez os podéis hacer con sus tebeos veréis que no lo es, ni de lejos. La última que pudimos disfrutar por aquí fue la que se publicó en el coleccionable del As.
Así que Rosa con mucho orden y conciencia va cogiendo trocitos de historia y por aquí y por allá y nos serializa su vida en 12 partes que se publicaron en 1994 y que ganó el Eisner del año siguiente. ¿ Y qué nos encontramos ? Pues sobre todo historias de viajes, que es lo que más recuerda uno de estos patos. Tío Gilito recorre gran parte del mundo buscando hacerse rico y para ello visita cualquier atisbo de mina que vade oro que vaya apareciendo por el mundo. Como no, su primer Viaje le llevará a Estados Unidos, donde cualquier pato puede hacerse rico al estilo de vida americano. Pero nuestro pobre tío no tendrá todo la suerte del mundo y aunque conseguirá ganar algún dinero tendrá que seguir su viaje por los cinco continentes visitando prácticamente cualquier país habido y por haber.
La verdad es que el tomo está bastante divertido. Las primeras historias se hacen entretenidas y poco a poco te vas sintiendo más identificado con el personaje. Al principio se te hace un poco extraño ese ser tan alejado del Tío Gilito que todos conocemos, pero poco a poco, según se va haciendo mayor y su fortuna personal va creciendo vemos como cada vez más este pato se convierte en el ser huraño y despreciable que tan famoso se ha hecho. Particularmente emotivo son los últimos capítulos, a partir de que Gilito lleva a sus hermanas a Estados Unidos (¡ la madre de Donald!) y vemos como construye su famosa caja acorazada gigante. A partir de ahí empiezan a entrar en juego todos los elementos por todos conocidos: un Donald niño, la famosa piscina llena de dinero, el pueblo de PatoBurgo, etc. Toda esta parte de la historia es bastante emocionante y el último capítulo es el canto del Fénix de la colección, donde vemos a un Gilito viejo y aburrido del mundo que parece que está en los últimos días de su vida como un Ciudadano Kane cualquiera. La visita de su sobrino Donald y sus tres sobrinitos Jaimito, Juanito y Jorgito no le sacan de su letargo, pero el ataque de los Golfos Apandadores unidos al desprecio de Donald por el vejestorio hacen que el tío Gilito salga de su letargo para que se convierta en el personaje que todos conocemos. Y ahí es donde empieza su vida en los tebeos Disney.
He podido hacerme con esta historia en un TPB que es una auténtica delicia para todos los sentidos y del que deberían aprender editores del mundo entero. En él, el propio autor comenta después de cada capítulo de donde ha surgido la historia y que referencias ha tomado de los tebeos de Barks. También comenta como fue la edición del tebeo en otros países y se incluyen portadas de todas partes del mundo. ¿ De todas ? No, claro que no, nos falta una... ¡ España ! Donde los tebeos de Disney son una cosa del pasado. Así que la única manera de hacerse con esta historia es tirar de Previews, como yo hice, o de visitar cualquier tienda de tebeos en Internet. La verdad es que prácticamente se me caía la baba cuando el autor comenta que en Noruega, en Suecia o en Italia, es un tebeo realmente popular y que casi se los quitan de las manos en las tiendas. Pero lo mejor es que el propio autor está al tanto de todas estas ediciones e incluso comenta que algún editor extranjero encontró fallos en el tebeo que están corregidos en esta edición. Incluso en un ejercicio de metalenguaje vemos como aparece el premios Eisner que el tebeo ganó como uno de los cuadros que el tío Gilito posee. En definitiva, este tebeo es como la edición del director de un DVD, con todos sus extras y añadidos. Incluso hay un curioso juego en el que el autor incluye la palabra D.U.C.K. escondida en la portada y en la primera viñeta de cada historia y hace que el lector pase un rato buscando a ver donde la encuentra, revelando en el artículo al final de cada historia donde ha escondido las letras.
El verdadero nombre de Tío Gilito es Scrooge McDuck y es un personaje que poco a poco está cayendo en el olvido en nuestra historia. ¿ No sería bonito que alguna editorial recuperará todos estos tebeos que forman parte de la mejor historia del tebeo ? Si tenéis alguna oportunidad de haceros con este tebeo, no lo dudéis, es maravilloso.

jueves, enero 26, 2006

Jotace presenta... Superman Showcase

Siendo quien soy y teniendo el blog que tengo, cuando Enrique me propuso que hiciese una reseña para LLDM, no lo dudé: tenía que ser de DC, y clásico. Una vez establecidas estas condiciones, la elección cayó por su propio peso: el Showcase de Superman. Los Showcase, queridos amiguitos, son el equivalente en DC a nuestras bibliotecas Marvel. Esto es, un montón de números, a precio más que asequible, en blanco y negro pero, eso sí, a tamaño natural. Algo así como los Marvel Essential, si sabéis a lo que me refiero. El primer volumen (500 páginas) cuesta 9 dólares; el resto 16. Un chollo, vamos. Más aún si tenemos en consideración que los números que contiene se vieron por última vez (algunos, no todos ni mucho menos) en nuestro país gracias a Novaro. Ya sabéis, Luisa Lane, Jaime Olsen, el pillo jaló del carro, y así. Está claro que para mí, el factor nostalgia es importante en este caso. Se trata, ni más ni menos, de los tebeos que en mi infancia me engancharon a esto que se ha dado en llamar frikismo. Eso lo acepto. Pero hay más. Ojear esos comics supone echar un vistazo a una manera radicalmente diferente de entender el arte. Nada de grandes sagas: historias de veintidós o veinticuatro páginas a lo sumo, eso sí, divididas en tres actos. Nada de complicadas continuidades; cada historia comienza y termina, y nuestro héroe se queda igual que empezó. Nada de crossovers, nada de sorpresivas muertes (si acaso, aparentes; raramente muere nadie en estos comics). Nada de batallas a vida o muerte. Nada de historias “más grandes que la vida”. Nada de “el Universo cambiará para siempre”. ”Nada de artistas “hot”: Wayne Boring durante números y números y tira millas. ¿Entonces? Entonces, lo que tenemos es el equipo básico. Un héroe, un problema y una resolución. Nada más, pero tampoco nada menos. Y es que, en estos duros tiempos para la lírica que corren, a veces olvidamos que lo más importante de un tebeo es que consiga su objetivo: entretener. Y a fe que estos tebeos lo consiguen. Y lo hacen con la única herramienta de una imaginación desbordante, sin otros límites que los que la moral de la época suponía. Estamos en el momento en el que se forjan los mitos de Superman: la Fortaleza de la Soledad, la Kryptonita, el constante acoso de Luthor, la aparición de Supergirl, la ciudad embotellada de Kandor, los bizarros... son conceptos tan potentes que incluso hoy, sesenta años después de su creación, siguen presentes y siendo utilizados una y otra vez. Y, en ese reino de maravillas, en ese proceloso mar de imaginación, tenemos probablemente al Superman más cercano al lector de todos los tiempos, capaz de romper la “cuarta pared” y guiñarle el ojo al lector tras engañar por enésima vez a la pobre Lois Lane acerca de su identidad. Pensad en el mérito que tiene el hecho de que un ser infinitamente poderoso nos caiga bien. Es cierto que el volumen contiene historias fallidas, flojas o, en algún caso, claramente estúpidas. Pero todas son entretenidas, y ello las redime y las honra. Ojalá podais disfrutarlas algún día tanto como en su momento las disfruté yo.

miércoles, enero 25, 2006

Eme A presenta... Halcón y Paloma

Sicilia, 1988. Karl Kesel tiene un ramalazo friki de esos que tienen de vez en cuando los autores de cómics de superhéroes y le da por relanzar a Halcón y Paloma, dos personajes de segunda fila de los que se había encaprichado en su infancia (la nostalgia, qué mala es) y logra que Barbara antes-Randall-después-Kesel le enchufe la idea a un editor despistado (el bueno de Mike Carlin). Eso sí, vendiendose a sí misma como co-guionista: recordemos que por entonces Kesel era un simple calcador.
La idea era simple: se coge a Halcón, que andaba por el universo DC en plan berseker commie-smasher, y se le lobotomiza hasta dejarle una personalidad más light, la del típico universitario yanqui bobo y capitán del equipo de fútbol (pero expulsado, que se note que es un malote) para que, al menos, pueda interactuar con el necesario reparto de secundarios sin matar a la mitad; y ya que Paloma murió heroicamente y era aún más soso que Halcón, vamos a sustituirle por otro personaje nuevo. ¡Ya está, que sea una chica! ¡Y que su identidad sea un misterio! ¡Ja, los lectores se quedarán de piedra cuando descubran que es la tía buena rubia del bar y no la otra secundaria con frases!
Con un planteamiento tan... estándar, posiblemente la miniserie hubiera quedado en una anécdota y los personajes olvidados (hasta que a algún otro calcador le entraran picores nostálgicos) de no ser por un joven dibujante de veinte años, cuasidebutante, que fue quien imprimió carácter al tebeo. ¡Sí, claro que estoy hablando de ROB!
Todo aquello por lo que ROB! será conocido en los años siguientes está ahí ya: sus musculaturas imposibles, sus personajes con dientes apretados (¡ese Kestrel!), sus homenajes (hay un cameo de Peter Parker como tributo al creador de los personajes, Steve Ditko), sus composiciones de página únicas (muy suavizadas, ROB! aún no tenía status de estrella y no le dejaban arriesgar: por ejemplo, unas páginas que ROB! dibujó giradas 90º fueron totalmente remaquetadas antes de ser publicadas)... En fin, una estrella había nacido, y Zinco lo supo ver eligiendo esta miniserie para lanzar su nuevo formato de 28 páginas (junto a Superman y Batman, casi na)
El éxito de la miniserie llevó al lanzamiento al año siguiente de una colección regular de Halcón y Paloma con los mismos guionistas... pero sin ROB!, sustituido por un clon descafeinado de nombre Greg Guler. La cosa fracasó, claro, y poco después la serie fue cerrada y los personajes destrozados totalmente y sin posibilidad de recuperación (risas, risas)
¿Y qué fue de ROB! tras Halcón y paloma? Oh, vamos, seguro que conoceis la respuesta...

martes, enero 24, 2006

Josep Calduch presenta... Maison Ikkoku

Es casi seguro que todos los que visitan habitualmente este sitio conocerán ya a Rumiko Takahashi. Posiblemente habrán disfrutado en su día con Ranma. O no, por estar la serie a mitad, por ser muchos tomos… A lo mejor después de Ranma se engancharon con Inu-Yasha, obra posterior de la misma autora que…está bien, sí, pero…no es lo mismo. A lo mejor precisamente por Inu-Yasha se desencantaron con Takahashi. Para todos ellos, enganchados y desenganchados, conocedores y desconocedores, está destinado Maison Ikkoku, obra anterior a Ranma e Inu-Yasha y que Glénat está publicando en diez tomos.
Es una comedia de situación alrededor de un torpe estudiante, Godai, y su relación con los demás habitantes del bloque de inquilinos que habita, con especial atención a los intentos de llegar a algo más con la joven y atractiva encargada de la casa. Quienes conozcan Ranma reconocerán los mimbres: personaje torpe que no conoce la adversidad, multitud de secundarios geniales y políticamente incorrectos (el gorrón, la exhibicionista, la borracha…con amigos como estos…), momentos de humor, de emoción, y por encima de todo la tensión de forzar hasta el límite una relación romántica que intenta fructificar sin éxito. También como sucede en Ranma, los personajes van de un lado a otro para terminar en el mismo sitio. Pero lo que importa no es llegar, sino disfrutar del viaje. Y este viaje es de lo mejor que se está publicando actualmente en España. Takahashi es una maestra de la comedia y las situaciones límites, además de disponer en esta serie de algunos de sus mejores secundarios. Una obra que gustará a pequeños y grandes, a chicos y chicas. Rumiko no suele defraudar, ya lo demostró con Ranma. Pero esto no es Ranma, por mucho que lo deseemos no hay otro Ranma. Esto es mejor que Ranma. Con todo lo bueno que se está publicando últimamente en España, si sólo pudiera leer un manga este mes, sería Maison Ikkoku. Otro tanto a favor de la obra es su edición. Buen papel, sobrecubiertas, tamaño mayor que los magas habituales, se ven las líneas, se lee bien… más de 300 páginas por 10 euros. Obra completa en diez tomos. No es sólo una lectura fascinante, sino también un regalo para cualquier situación. Puedes regalar cinco tomos, tres, o dos…Navidades fue hace nada, sabemos cuanto cuesta un perfume y dónde queda arrinconado al final. Maison Ikkoku es un regalo que se agradece. Tiene en su contra para la gente no acostumbrada el sentido de lectura oriental, pero es algo que se asimila en unas pocas páginas. Una obra a la que merece la pena dar una oportunidad, la que catapultó a la fama a su autora. Y si, cosa rara, no os termina gustando, recordad que os lo recomendamos aquí, en La Librería del Metamorfosista. Siempre podéis volver para quejaros a los responsables de la página :-)

WWFan presenta... Maison Ikkoku

Primero vino Adolf, luego Buda, posteriormente Monster, por medio se coló El Almanaque de mi Padre, o Barrio Lejano. Muchas más, por supuesto, más incluso según dónde coloquemos el listón de la calidad. Lo cierto es que las mejores y más sorprendentes obras últimamente vienen del país del sol naciente.
En un cómic europeo, que se mira mucho el ombligo en su autosatisfacción y un cómic americano que ha decidido que la fórmula es seguir contando lo de siempre, pero más alargado y pegar golpes de efecto sin profundidad, el cómic como instrumento para contar cualquier historia nos viene en forma de calidad desde Japón. Cuentan historias como la cuentan en los libros, las películas… sin importar mucho el número de páginas que la obra requiera. O quizás, más bien y sin pintar el mundo de color rosa y creer que eso es el país del chocolate, diría que entre tanta basura que nos llega desde el lejano oriente se nos escapa una obra colosal.
Maison Ikkoku es una de ellas.
Es, quizás junto a El Árbol que da sombra, el mejor cómic de largo que a día de hoy se edita en España. En España hay dos cosas por las que esta obra puede ser reconocida. Primera porque su autora es Rumiko Takahashi, la creadora de la afamada Ranma. Y segundo porque Antena 3 ya emitió un anime basado en este manga con el título de Juliette, je t’aime.
Y que quieren que les diga. Olvidense de Inu Yasha, de Ranma, del Mundo de Rumiko o incluso Lamu... Maison Ikkoku, es su mejor obra -o al menos, la mejor de las que conozco de las leídas-.
Serie que se inició en 1980, nos cuenta la historia de Godai, un joven estudiante no muy afortunado en amores y en el colegio que vive en el Maison Ikkoku... como tiene unos vecinos tan geniales como perros, que se dedican a echarle en cara cada uno de sus fracasos, la acción transcurre en el momento en el que Godai piensa coger el petate y marcharse a otro apartamento... justo en el momento en el que aparece la nueva encargada que se hará cargo del Maison Ikkoku.
Una comedia romántica fascinante con unos personajes tremendamente carismáticos que consigue pasar de la desde la carcajada a la lágrima sin perder para nada el encanto. Sin grandes florituras en los dibujos, imperando lo narrativo sobre lo espectacular, ocho tomos han ido ya saliendo editados por Glenat. Un gran cómic que puede gustar a todo tipo de público. Si es que todo el público acepta su lectura oriental, claro.
Bravo Sra. Rumiko.

lunes, enero 23, 2006

El Tete presenta... Lobo Solitario Y Su Cachorro

Me encarga el amigo Myca Vykos que le haga una reseña de algún cómic que me haya leído últimamente. He de decir que su blog está muy bien, pero tiene un punto negativo: no me tiene enlazado. Mira, Myca, es muy fácil: http://eltete.blogspot.com/. Hala, ¿ves como no era tan complicado? Pasando por alto ese pequeño detalle, procedo a reseñar el último cómic que he leído: El Lobo Solitario y Su Cachorro. Cuando vi el primer tomo pensé: “Lobo Solitario y su Cachorro. El cachorro del lobo es el lobezno. Mola, seguro que sale Lobezno con las garras de Adamantium cargándose samurais a punta pala. Y encima dibuja Miller. Mola, seguro que mete a Elektra, y sale ahí rebanando pescuezos de ninjas, y ensartando a la peña con los sais o los sietes.” Pues no. Ni Lobezno ni Elektra ni pollas. Y el Miller sólo dibuja la portada. Qué desilusión. Pero bueno, como ya me había comprado los 20 tomos, pues me los leí. En la introducción dice que es un manga, pero no me lo creo, porque en los manga tienen todos los ojos muy grandes y los pelos de colores. Que sí, que lo he visto en Pokémon. El tebeo está muy bien. Al protagonista le matan a la mujer, y se pilla un rebote impresionante, y dice “pues ahora cojo el camino del infierno con mi hijo y os vais a cagar”. Y vaya si lo hace. El tío es como Jackie Chan, pero con espada, porque se lía a rijostios con la basca, y se los carga a todos. Ahora, que acaba la historia con más cortes que el trapo de un afilador. A lo largo de la historia aparecen varios personajes, historias paralelas, subtramas (me encanta esa palabra), y ninjas. Pero yo no me creo que sean ninjas. Vale que vayan de negro y lancen estrellitas, pero los ninjas de verdad cuando tiran magia se cargan a todos los malos de la pantalla, que es verdad, que lo he visto yo en el Shinobi. El bueno se llama Itto Ogami, y es el más alto, el más fuerte, el más ágil, el más todo. Ahora, al pobre le hicieron la faena de su vida llamándole Itto. Vaya mierda de nombre. Me imagino las coñas: “Itto, qué bonito”. “Itto, agárrame el pito”. Como para no traumatizarse. El niño es muy majo, se llama Daigoro y me recuerda a mí a su edad, pero yo hablaba más. Parece que le cobran por abrir la boca. Ahora, que sólo sabe decir “Papá”, y en el último número se despacha a gusto, el cabrito. Llora más que Heidi y sale desnudo muchas veces. Si hubiera ido a mi colegio le hubieran desollado el cuello a pescozones. Anda que no éramos cabrones, jejeje. El malo se llama Retsudo Yagyu, y tiene muy mala baba. Es más malo que Darth Vader, y se parece al Doctor Infierno de Mazinger Z. Dice que es un ninja, pero no me lo creo. Además, tiene más años que el traje de comunión de Matusalén. Me han dicho que no meta spoilers, que son una putada. Pero como no sé lo que son los spoilers, contaré el final del tebeo y todos contentos. Harto de viajar de un lado a otro, el hijo se vuelve drogadicto y se va a vivir a una comuna hippie en Ibiza. Itto, por hacer la puñeta, se casa con la madre de Retsudo, que aunque es mayor está de muy buen ver. Retsudo se cabrea, se lleva el Escatergoris y dice que ya no juega nadie más, hala. Para intentar solucionar el problema, se lo juegan a piedra, papel o tijeras. Se van a un descampado y empiezan a jugar. Itto se muere desangrado por las collejas, el niño le clava una lanza a Retsudo en las tripas, por cabrón, y éste en vez de crujirlo a collejas, va y lo adopta. Luego se reencarna en Michael Jackson y sigue adoptando niños. El Shogun lo flipa, se arrepiente de sus pecados, se afeita la cabeza y se va a vivir a las montañas a comer nueces y hablar con Dios. Y ya está, se acabó el tebeo. 20 tochacos más gordos que un cipote y más caros que una teta de Mar Flores. Pero está bien. Es como ver una peli de Kurosawa, pero de derecha a izquierda y con mucha tinta negra. Recomendable para todo mileurista que se lo pueda permitir.

Firmas invitadas

Buenos días a todos.
Hace unos días, el Librero Uriondo hizo ver que estábamos cerca de las 200 reseñas.
Él pensaba que era él mismo el que había alcanzado esa cifra, pero realmente no es así. Fue Uriondo el que escribió el post nº 200, pero hay que tener en cuenta que hay varios post que no computan como reseña. El post de bienvenida, una horrorosa reseña que hizo el que suscribe sobre los X-Men de Morrison (que ya fue convenientemente borrada), la única noticia que ha dado este blog (Planeta editará Superman: Identidad Secreta, desvelado menos de una semana después de que hiciéramos la reseña de la edición original por aquí)...
El tema es que la reseña número 200 tendrá lugar en algún momento de esta semana.
Y para celebrarlo, hemos decidido traer a conocidos invitados para celebrarlo con todos nosotros.
Así que, con todos ustedes, el primer invitado...

viernes, enero 20, 2006

Jack Staff: todo solía ser en blanco y negro

En el pasado Expocómic 2005 me hice con todo lo editado por Recerca de esta creación de Paul Grist. Tras leerlo en el orden de publicación con el que ha aparecido por aquí, primero cinco números del volumen 2 y luego un tomo recopilando todo el volumen 1, caigo en la cuenta de que debía haberlo hecho al revés y seguir el orden de publicación original, es decir comenzar por aquí:

Jack Staff: todo solía ser en blanco y negro

Porque el paso de un volumen a otro no afecta en nada a la historia, más allá de una referencia a que han pasado un par de meses, y no hay ningún punto y aparte que realmente facilite la incorporación a la serie ya que todos los personajes están presentados y actúan en consecuencia a lo que han vivido en el primer volumen y te pierdes un montón de información y disfrute de la obra. La primera impresión que te llevas al leer las primeras páginas del tomo es que la narración va a ser un caos total y ni el autor se va a enterar de lo que intenta contar. Pero de repente te das cuenta de la cantidad de acciones paralelas y flashbacks que está manejando y de cómo todas la piezas encajan y de lo bien que estás siguiendo todo y lo mucho que disfrutas y te das cuenta de la gran obra que estás leyendo. Porque me ha gustado. En serio, mucho. Jack Staff es el héroe británico más grande de todos los tiempos, pero llevaba desaparecido veinte años y en ese tiempo la gente le había olvidado. Surgieron nuevos héroes y también nuevas amenazas. Pero de repente aparece de nuevo en la ciudad de Castletown y empieza el misterio, la aventura y la diversión. En un pispás Grist nos presenta una cantidad tremenda de personajes que pueblan y dan vida a Castletown. Es gente como Becky Burdock reportera del tabloide local que prepara un reportaje sobre qué fue de Jack Staff. O el inspector detective Maveryk, que se considera como un poli de la vieja escuela, y que no dejará que la ley se interponga en su afán de llevar a los delincuentes ante la justicia. O Helen Morgan, Ben Kilmer y Harry Crane, componentes del departamento especializado Q que investiga los crímenes que son demasiado misteriosos para la policía normal. O Tom Tom el hombre robot y superhéroe local. Y un montón más, todos tan interesantes como para que quieras seguir dando vueltas por Castletown conociéndoles y contemplando en qué nuevos follones se van a meter. Eso sí, no termino de ver que esta sea una serie de superhéroes. Al menos no como estamos acostumbrados a verlos en las editoriales americanas, donde los poderes de los personajes a veces parecen un fin en sí mismos y todo se reduce a la exhibición de explosiones de rayos psiónicos, vuelos a la velocidad de los taquiones y hostias como panes. A Jack Staff le vemos hacer uso de sus poderes en contadas ocasiones y sólo conocemos una breve descripción de en qué consisten. Claro que hay peleas, un archienemigo y todo eso, pero Jack Staff es mucho más. Aquí por momentos me da la impresión de estar leyendo un thriller policiaco, al siguiente es una historia de terror y después pasamos a una comedia. Todo con naturalidad y sin saltos abruptos. Se suceden sin descanso malvados vampiros asesinos, organizaciones militares secretas, perros del averno, ladrones de guante blanco o zarpa metálica, seres místicos que viven entre las páginas del tebeo, ladrones de tiempo y el mejor escapista de la era victoriana. E incluso Alan Moore hará un cameo desternillante como escritor de horóscopos. Me ha llamado mucho la atención, y para bien, un truco que es utilizado al inicio de muchas escenas. Se trata de la continua repetición de títulos y carteles con los nombres y eslóganes de los personajes. Casi cada vez que aparece Jack, Maveryk, Q, etc. veremos su logo y frase de presentación dando a la historia un curioso tono episódico. Esto se puede dar incluso dentro de un mismo número varias veces para el mismo personaje, y como aquí se recopilan los doce primeros del primer volumen el tono se multiplica. Es como si estuvieses viendo encadenadas un montón de Looney Tunes. Pequeños capítulos directos al grano, sin andarse por las ramas, y me parece que consigue dotar a la narración de aún mayor velocidad. También me ha recordado a esos primeros números de los 4 Fantásticos, donde los episodios estaban divididos en varios capítulos. Ains, la nostalgia… Para terminar les dejo con otras dos reseñas de esta misma obra, cada una de un blog imprescindible, y cada una con un tono distinto para que se vea lo saludable que son las opiniones dispares: Con Absence coincido al 98% en lo que opina, y como encima ya estaba suficientemente bien expresado, hoy me las he visto canutas para intentar aportar algo original. Además pueden disfrutar de la cantidad de referencias que apunta.
Por su parte UTCON se hizo con el material de Jack Staff en el mismo momento que yo pero no parece haber conectado de la misma manera con la obra de Paul Grist. Lo que a mí me ha gustado mucho a él no le ha hecho mucha gracia. Una pena porque el desembolso no es barato, pero para mí donde haya un tomo como este de 20 € se pueden quitar 40 ediciones especiales de los Nuevos Vengadores.

martes, enero 17, 2006

The Authority: Reality Incorporated

Venga, decidme que me repito como el ajo. Pero a mí que no me intenten vender Authority como un tebeo maduro. Vale, acepto estar más picajoso de lo normal por estar dejando de fumar. Mientras escribo esto, estamos a 3 de enero y he bajado mi consumo de 40 cigarrillos diarios (tasa mantenida hasta el 31 de diciembre del recién acabado año) a 3 y medio, y ya me desagrada el sabor del tabaco y el humo me marea. Pero estoy todo el puto día con el mono. Y reconozco que no tiene ni de lejos el mismo glamour un caramelo Solano de leche merengada que un pitillo colgando de la comisura de los labios. Me siento tan imbécil como Constantine al final de la peli. Pero estoy divagando, que diría Peter David. Authority es una macarrada adolescente. Igual que Predicador y tantos otros tebeos supuestamente maduros. Que no, coño, que no. Que por el hecho que se vean vísceras por doquier, que los protagonistas suelten más tacos que un contribuyente el día que hace la declaración de la renta o que haya dos personajes gays casados con una niña adoptada no lo hace maduro. Coño, que veo más madurez en muchas tiras de Calvin y Hobbes que en la serie entera de Authority. Y no hablemos de V de Vendetta, o de Watchmen, o de momentos puntuales de The Sandman. O, cambiando de tercio, Novia por Correo, el Decálogo, los Maestros Cerveceros o Blankets, para no caer siempre en los mismos ejemplos. Que sí, que si comparamos Authority con según qué historias de superhéroes, la palabra maduro sí que es aplicable. Porque un adolescente es más maduro que un niño. ¿Quiere decir eso que es un mal tebeo? No exactamente. Los números dibujados por Bryan Hitch son bastante entretenidos, los de Quitely se dejan leer muy bien, y la limitada de Jenny Sparks me gustó y todo. Pero son como, no sé. Yo Soy La Justicia o alguna peli del palo. Que te lo pasas bien mientras la ves, y se acaba y tú te olvidas de ella. Todo esto, el volumen uno. Que cerró y muchos pensamos que se iba a quedar allí. Pero no, cómo iban a ser capaces de cerrar una serie que había acabado razonablemente bien. Si hasta estaba empezando a aparecer merchandising de la serie… Pues no, marchando un volumen dos pero ya. ¿Cogemos autores de renombre, como en el volumen uno? ¿Millar, Ennis, Quitely, Hitch, Adams…? Estás de broma, ¿verdad? Esta serie ya tiene el renombre en el título. Mete a cualquiera. No sé, Morrison y Turner. ¿Grant Morrison y Michael Turner? Niño, deja de fumar Avecrem. Robbie Morrison y Dwayne Turner. Vale, ahora imagínate cómo es este volumen 2. Y con ello escribe un libro titulado “Como mandar a tomar por el culo el prestigio en cinco meses”. Reality Incorporated es una organización que se dedica a conquistar dimensiones alternativas para saquear sus recursos naturales. Lo cual podría dar de sí bastante como crítica social. No es la primera vez que se utiliza la ciencia-ficción como metáfora de nuestra realidad. Ahí tenemos los 60 números de Transmetropolitan, sin ir más lejos (una de las obras preferidas del que suscribe). ¿Y lo hace? Qué va, no te engañes. Todo ese potencial se queda en una excusa para una monumental ensalada de hostias. Y encima dibujadas por un tipo que hasta Lorenzo Díaz, correero y traductor de la serie, duda de sus virtudes… Por cierto, aprovecho para pedir un aplauso público para Jaime Rodríguez por echarle huevos y hacer lo mismo, pero con mogollón de series del UDC. Digamos ahora, para concluir, que me compré todo el volumen uno de la serie y se me pasó el dos. Y que esta mañana me he comprado los cinco primeros, el arco aquí reseñado, y estoy pensando quién es el primer colega friki que cumple años para regalárselos…

JSA: Que se haga justicia

No es que alguien esté pidiendo el encarcelamiento de algún miembro de la Asociación de Estudiantes Judíos, no. En esta ocasión hablamos del retorno de uno de los grupos de superhéroes más legendarios que imaginarse pueda, la Sociedad de Justicia de América, de la mano de Norma y, más adelante, de Planeta. Para gente como yo, que nos criamos a los pechos de Infinity Inc., nos tragamos los calostros de un Todd McFarlane primerizo y tuvimos que soportar los reajustes de la Crisis y todos los palos que le dieron a nuestra querida Tierra 2 (¡Ahora, Power Girl es la nieta de Arion! ¡Robin nunca ha tenido canas! ¡Lyta es la hija de una superheroína que nunca existió!), esta serie es un bonito premio de consolación. James Robinson (después Geoff Johns) y David Goyer recuperan un gran equipo y hacen que el viaje merezca la pena. Y no es de extrañar que Robinson esté detrás del invento, especialmente teniendo en cuenta que ha sido uno de los grandes amantes de la mitología Jotaesea, que revolucionó en Los Años Perdidos, una de las mejores series en prestigio que jamás haya publicado DC. Aunque en los tres tomos hay una gran variedad de dibujantes, destaca especialmente Steve Sadowsky, que me recuerda ligeramente al dibujante de Promethea, JH Williams III, así como un capitulito de la mano de Marcos Martín que, aunque sin deslumbrar, cumple. Las portadas de Alan Davis son magníficas, y contribuyen a realzar las historias, y darles más personalidad y un algo especial. El precio puede ser o no un problema. Aunque me hubiera pensado mil veces comprarme los tomos a su precio original, el saldo te deja cada tomo a diez euros, lo cual no parece demasiado descabellado. A mi juicio la edición de Planeta es mejor, pero para ponerte al día de lo que va sucediendo parece inevitable dejarse cincuenta eurillos en el proceso. En cuanto al argumento de la mayor parte de los capítulos lo podemos resolver en este pequeño diálogo imaginario: Mr.Terrific: Es un gran honor mantener el legado de la JSA Sentinel: Estamos cansados de luchar, pero la causa de la justicia sigue necesitándonos S.S.Kid: ¿Estaré alguna vez a la altura de vuestros logros? Wildcat: Maldición, una nueva encarnación de uno de nuestros villanos clásicos, ¡Geoff ha vuelto a tirar de hemeroteca! ¿Dónde está Selina? ¡Quiero tocarme mis cositas pensando en Selina! ¡Sigo teniendo un buen gancho de izquierda! Atom Smasher: Yo le daré pa’l pelo, hablando de lo cual ¿cómo podía llevar esa cresta en Infinity? ¿Qué tal le irá a Norda? ¡Mamá! Dr.Fate: Con mis poderes mágicos ese maldito truhán no tiene ninguna posibilidad de triunfar, no como yo, que me paso la vida en el banquillo esperando que algún héroe espiche para salir del limbo y ocupar su lugar. Hawkgirl: Aparte de volar ¿qué sé hacer? Obsidian: Junto al villano clásico os derrotaré, ¡me he vuelto tarumba al descubrir que soy el hermano de Hulka! Black Adam: No si yo puedo derrotarles primero, hablando de lo cual ¿tenéis alguna vacante? Johnny Sorrow: ¿A que me quito la máscara? Extant: ¿A que le pido a Rob! que me dibuje? Flash: ¿Por qué soy el único que sobrevive para ver esto? ¡Quiero morir ya! ¡La jubilación es a los 65! Hourman: ¿Acaso olvidas que esto es EEUU? Aquí o trabajas o llevas un carrito de la compra atestado por las oscuras y sucias calles... En cambio yo tengo un barco que viaja en el tiempo ¡chincha, rabiña! Una pasada, oigan...

Leyendas de Batman Anual: Duelo

Una vez más, todos a coro: Benditos saldos. La última adquisición fue un pack con dos tomos de Zinco. Uno de ellos era el Batman/Houdini y el otro, objeto de nuestra reseña de hoy, un tomo con los dos primeros anuales de Legends Of The Dark Knight, de los años 91 y 92. Ambos por tres euros y medio.

El tomo de otoño

¿Y qué tal están estos anuales? Bueno. Irregulares. El primero es agradable de ver, pero un poco estúpido. Dennis O'Neil nos cuenta en Duel cómo Batman va por un paraje helado arrastrando una carga, buscando al maestro japonés que le inició en artes marciales. Y después de eso... pues se ve metido en el infierno, con sangrientas tentaciones a cargo de una bruja (o algo) que se parece a Talía, salvando el mundo de una invasión alienígena, combatiendo zombies nazis... Lo dicho, flojo. Pero el dibujo es muy bonito. El primer capítulo (y el último, si no recuerdo mal) están dibujados por Jim Aparo. Pero entintado por sí mismo, no la chapuza que le hacía Mike DeCarlo en los números que hemos visto en el coleccionable de Batman. Tenemos también páginas de Keith Giffen, de Joe Quesada, de Tom Lyle, de Michael Golden... ¿Ambientación? Atemporal. Puede haber ocurrido en cualquier momento de la carrera de Batman. Salvo quizás en la época posterior a la muerte de Jason Todd. Y, desde luego, tampoco en la de Knightfall. Al segundo, de título Vows, le pasa lo contrario. El dibujo de Michael Netzer es, siendo benévolo, vulgar. Pero la historia me ha gustado mucho, aunque Batman es un personaje secundario en ella. El auténtico protagonista aquí es el Comisario Gordon. ¿Recordáis a Flass, el poli corrupto de Año Uno? Pues aquí está de vuelta, currando para un mafiosillo que quiere meterse en política. Y para que Gordon no meta el hocico, secuestra a su hijo James Junior (me preguntaba hace no demasiado qué habría sido del crío este...), que vive con su madre. Y aquí tenemos a Gordon intentando decidir entre si cumple la ley o si se carga de una puta vez a Flass, si intenta salvar a su hijo o si hace que la verdad prevalezca. Una historia muy pero que muy agradable. No entrará en la lista de mejores historias de Batman, pero está muy por encima de la media. Esta historia es más fácil de situar cronológicamente. Gordon y Sarah están hablando de boda, y el hijo de Gordon (nacido en Año Uno) aparenta tener unos 7 u 8 años. Así que estamos hablando de un Batman de treintaypocos años. Si me lo hubiera comprado en su día no me habría arrepentido lo más mínimo. De hecho, Duel lo tuve en inglés (y no sé qué fue de él). Pero es que al precio que me ha costado... Joder, mueve el culo y ve a por un ejemplar a la orden de ya. ¿Algún pero? El de siempre. La encuadernación de los tomos de Zinco. Los prestigios aguantaban más o menos, pero los tomos eran otoñales desde el primer día. A mí ya se me han despegado las tapas... (Y pensar que hay gente con nostalgia por Zinco...)

sábado, enero 14, 2006

Una Historia Violenta

Otro tebeo convertido en obra de masas gracias a las mentes bienpensantes de Jólibud. Publicado en el salón de Barcelona 2005 por Astiberri, no ha caido en mis manos hasta esta semana pasada, que me lo ha dejado un compañero del curro (thnx, Mr. Big). Unas 300 páginas en blanco y negro por 18 euros.
Vamos a echarle un ojo a los autores...
John Wagner. Aunque se crea así, no es británico. Es yanki, aunque se mudó a Escocia de pequeño. Guionista habitual en 2000AD, creador del Juez Dredd, colaborador de Alan Grant en Batman (en la época en la que dibujaba Norm Breyfogle)... Más información aquí.
Vince Locke. Artista de portadas del grupo Death Cannibal Corpse. Entintador de Jill Thompson en uno de uno de mis arcos argumentales preferidos de Sandman: Vidas Breves. Más prolífico en su faceta de ilustrador, ha trabajado para Wizards Of The Coast y para White Wolf. Ésta es su página web.
La historia... Buf. Me ha dejado alucinado. Me pregunto por qué se me pasó en su día. Tom McKenna es un dependiente de un café que tiene la mala suerte de hacerse famoso un día por haberlo defendido con éxito de un atraco. Poco después aparecen unos mafiosos de Nueva York que están seguros de que él es un tipo llamado Joey que se la jugó veinte años atrás. Y la historia parece probable, ya que a Tom le falta el meñique de una mano y el mafioso jefe lleva uno colgando del cuello.
Me ha recordado bastante a Camino a la Perdición. No en la ambientación, desde luego, sino en la sensación de desazón constante que me transmite. También veo una importante similitud en la obsesión de ambos protagonistas, Tom McKenna y Michael O'Sullivan, con sus respectivas familias. Ambos pueden llegar (y, de hecho, llegan) a cotas de violencia bastante desagradables por defender a sus allegados (o lo que queda de ellos). Además, ambas obras proceden de la difunta Paradox Press, línea madura de DC Comics que pretendía publicar obras adultas distanciadas del ámbito fantástico que flota sobre Vertigo (desde su cierre, todas las obras de Paradox que se siguen reimprimiendo salen bajo Vertigo).
Ahora se me plantea un problema. El tebeo me ha parecido acojonante (en cuanto convenza a mi señora Vampiresa de que son 18 euros plenamente justificables, caerá). Pero... ¿me atrevo a air a ver la peli? Recuerdo que, mientras que el cómic me pareció la bomba, la peli de Camino a la perdición me pareció un truñazo de los que hacen época.
¿Algún consejo...?

viernes, enero 13, 2006

Leyendas de la LLama Verde

Sin comerlo ni beberlo, y sin que el Meta se haya dado cuenta, me ha tocado escribir la reseña número 200 de La Librería... ¡Qué gran honor! ¡OEEEOEEEOEOEOEEEOEEEEE! Aprovecho para spoilear que pronto habrá grandes novedades... ¡permaneced atentos a la pantalla! Pero mientras tanto, al trapo: Este prestigioso prestigio está escrito por Neil Gaiman y dibujado por el popular artista Potpurrí, editado por Norma y actualmente de saldo en las mejores librerías e incluso en muchas de las peores. Se trata de una potita historia, completamente fuera de continuidad, en la que se cuenta, así como quien no quiere la cosa, el periplo de Superman y Green Lantern por el infierno. No os voy a contar como llegan ahí, pero tampoco debería sorprender a nadie que tenga dos dedos de frente y no lleve bambas amarillas a la ópera. El caso es que Gaiman, después de escribir Orquidea Negra (no afroamericana, negra sin más, en plan siniestra, aunque realmente era tirando a violeta), escribió un guión para el editor Mark Waid, quien todavía no había descubierto la Fuente de la Velocidad. El caso es que los cambios de continuidad post-crisis lo hicieron prescindible y al final acabó perdido en una estantería. Pero luego, con el nuevo milenio a la gente de DC se la volvió a sudar la continuidad, Gaiman se hizo más famoso que alguno de los dioses aztecas menos conocidos y la filial de la Warner decidió recuperar el tebeyo y asignárselo a plumas de prestigio. Y no me refiero a los artistas gays de la casa, con todo mi respeto a los homosexuales que dibujan hombres hipermusculados y mujeres abombadas (y con ello no quiero decir que sólo los gays dibujen superhéroes, sino que respeto a los que sí lo hacen). Tras salir de este berenjenal, sigo relatando la historia: El caso es que el guión se perdió, y tuvieron que recurrir al dependiente de una oscura tienda de cómics que sí tenía una copia. Eso fue antes de la época de los ordenadores, cuando la gente escribía cosas con máquinas eléctricas, mandaba faxes y creía que "escáners" era una peli de terror de serie B. La verdad es que el comic en cuestión es muy recomendable, y cuenta con contribuciones artísticas de gente que me gusta tanto como Arthur Adams, Kevin Nowlan, Mike Allred, John Totleben o el difunto Jimbo Aparo, y con una portada de Frank Miller. Por tanto, ¡comprad ya mismo las Leyendas de la Llama Verde! He dicho. Por cierto, una duda me acosa y estoy a punto de denunciarla por mobbing. ¿Por qué diantres en las páginas con biografías de los autores aparece la de Eddie Campbell? Os juro que he mirado el tebeo enterito y no hay ni una referencia al chico de Bacchus en todo el cómic, ni nada que lleve su firma o su estilo... ¡Exijo respuestas!

jueves, enero 12, 2006

Day Of Vengeance

Tercera de las series previas a la Crisis Infinita que me leo, y segunda en TPB (os recuerdo que OMAC la compré mes a mes). Este TPB incluye 9 números. ¿Cómo, y que cuesta lo mismo que el de Villains United que sólo tiene 6? Pues sí, qué cosas, ¿verdad? Pero tranquilo, que a nivel de calidad total hay la misma en los dos tomos. Por partes. Los primeros tres números que hay en el TPB son el arco argumental Lightning Strikes Twice, aparecido como crossover mensual en Action Comics 826, Adventures of Superman 639 y Superman 216. Con guión de Judd Winick y dibujos de Ian Churchill, nos cuentan cómo Eclipso vuelve a estar libre una vez más. Hostia, Eclipso. ¿Cuánto hacía que no sabíamos de él? Puess… déjame hacer memoria… Lo último que supe de él fue allá por el 92 o 93, en un crossover entre anuales (siguiendo la estructura de Armageddon 2001) del que Zinco pasó por completo llamado Eclipso: The Darkness Within. Pues resulta que Eclipso quiere un nuevo recipiente humano. Y utiliza a Superman para intentar conseguir al Capitán Marvel. Y le dan para el pelo, evidentemente. Pero, eso sí, consigue su recipiente humano. Que es Jean Loring. Sí, ya sé que te suena. A ver, una pista… Identity Crisis. Sí, ESA Jean Loring. Veeeeenga, vaaaale. Por otro lado, parece ser que el Espectro ya no está unido a ningún anfitrión humano. Ya me lo imaginaba, dado que Hal Jordan vuelve a ser un (el) Linterna Verde. Y por ello ha perdido la dirección. Es fin, como excusa suena un poco peregrina, pero bueno… El tema es que Eclipso se le une como consejero. Aaah… vale, el Espectro ha perdido la dirección y el juicio. Claro, estás desorientado y dejas que te aconseje una fuerza del mal. Ya son demasiadas excusas raras… Aceptando todo lo previo, llegamos a que Eclipso le dice al Espectro que el origen de todo mal en el mundo es, ni más ni menos, la magia. Y allá que va el Espectro a cargarse todo ser mágico de la Tierra. ¿Y qué nos queda? Pues una serie del montón. Que nos la han clavado como parte de la Crisis (y no digo que no lo sea, sólo que flojea mucho comparada con las demás). ¿Entretenida? Sí, por los pelos. Ah, y viñetas del Espectro y el Capitán Marvel dándose palos hasta la extenuación. Por cierto, ¿desde cuándo es Animal Man un héroe mágico? ¿No se había establecido que unos alienígenas amarillos le habían conectado al campo morfogenético animal de la Tierra?

martes, enero 10, 2006

Villains United

Otra más de las series limitadas de la cuenta atrás hacia la Crisis Infinita. Si en The OMAC Project nos contaban la situación de la comunidad superheroica afectada por los OMAC desencadenados por el asesino de la víctima del Countdown To Infinite Crisis (qué difícil es reseñar según qué cosas cuando quieres respetar el spoiler… aunque seguro que el 90% de vosotros sabéis quién es la víctima y quién el asesino), en Villains United se nos muestra cómo reaccionan los supervillanos del mundo cuando descubren qué hizo la JLA con el Dr. Luz (otro posible spoiler, ya llegará Identity Crisis). Y lo que hacen es… unirse. ¿Por qué siempre ha vencido el bien? Porque está organizado. ¿Y qué ocurriría si los villanos se organizan? Que podrían ganar la batalla. A priori, tienen menos escrúpulos que los “buenos” (quién lo diría, ¿verdad?), así que lo tienen más fácil. Asistimos a la fundación de La Sociedad (¿para qué buscarse un nombre más rimbombante?), dirigida por Lex Luthor (cómo no), Black Adam (harto de que la JSA no se fíe de él), Talia Head (mmm… No esperaba menos de ella, aunque Death And The Maidens la dejara un poco mal), Deathstroke (cuánto tiempo), el Calculador (un fanático de los cubos de Rubik que desconozco un poco) y Dr. Psycho (un enano con poderes psíquicos y muy mala leche al que tampoco conozco). Así, intentarán reclutar a todos los villanos habidos y por haber. Aparecen villanos que sí conozco (Mr. Freeze, Cicada, Gorila Grodd, Polaris, el brujo del tiempo, Vandal Savage, Siniestro, Solomon Grundy, Mr. Zsasz), otros que simplemente me suenan (Humpty Dumpty, Black Manta, Tweedledum & Tweedledee) y mogollón de ellos que es la primera vez que los oigo mencionar. Y todos se van uniendo. ¿Todos? Bueno, todos menos seis. Los “seis secretos” son los únicos que se oponen a la guerra abierta contra los héroes. Estos seis están formados por tres personajes desconocidos para mí (Scandal, Chesire y Ragdoll –cómo me recuerda a Ragged Robin de los Invisibles-), uno que me debería sonar (un Parademonio de Apokolips, un simple personaje genérico… pero es que su traje me recuerda demasiado al de Ambush Bug), y dos conocidos. Por un lado está Deadshot, el mismo macarra de toda la vida. Y por el otro, Catman. Si recordáis, en la época de Grant y Breyfogle, Catman era la réplica gatuna a Batman. Coge los murciélagos de la imaginería batmaniana y cámbialos por gatos. Un catmóvil, un catarang… Un personaje patético. Hace no demasiado apareció en Green Arroz como el fracasado que era… y ahora estamos en la tercera etapa del personaje. Ahora, ni es un clon de Batman ni es un fracasado. Ahora es un tipo que se ha mudado a la sabana a vivir con los grandes felinos. Ains, lo que me está costando escribir esto mientras intento acallar una voz en mi cabeza que repite insistentemente “Ka-Zar… Ka-Zar…” A ver, la serie no es gran cosa. Posiblemente, de las cuatro series que llevan desde el Countdown a la nueva Crisis, sea la que menos peso argumental tenga de las 4. Pero es que el guión de Gail Simone es muuuuuy entretenido, y el dibujo de Eaglesham se deja ver más que bien. La ventaja que tiene es que quizás sea la única de las 4 que pueda funcionar en sí misma, no como parte de un multicrossover. Por cierto, detalle a agradecer en el TPB. Aparecen recopiladas todas las pistas que se han ido dando de esta serie en hasta 13 cómics. Y si hacemos caso, la primera pista fue el final de Superman/Batman nº6 (Luthor trastornado de nuevo). ¿Llevan un huevo preparándola o simplemente están adaptándose a lo que ha ido ocurriendo recientemente? Pues no lo sé, pero a mí me está gustando el rumbo que está tomando DC…

La Legión de Superboy

Un cómic de Alan Davis tiene que ser, casi por definición, amable. La amabilidad, desde el guión hasta la plasmación gráfica, es uno de sus rasgos característicos y, afortunadamente, está presente en este magnífico saldo de Norma, que encontré el otro día a 15 eurillos en un pack junto con el Leyendas de la Llama Verde (que no tiene nada que ver con la Legendaria Llama que Llama) y un tomo molón de Rude imitando a Kirby, ‘La Evolución Americana’. Acepto que yo siempre he sido un gran fan de la Legión de Superhéroes, y que la he seguido cada vez que me han dado ocasión, desde aquella mítica serie en grapa que publico Zinco y que dibujaron S. Lightle y después Greg LaRoque. Aquí, Davis nos regala un Elseworlds alegre y simpático, con personajes como la Emperatriz Esmeralda y su simpático teléfono móvil flotante con láser y sus compis de los Cinco Fatales. ¿Qué pasaría si el Superman precrisis hubiese llegado a la Tierra a tiempo para encontrarse con la Legión? El muchacho coge lo que quiere de los mitos legionarios, reubica, cambia y altera y crea un entorno muy parecido al de la verdadera legión, pero no exactamente igual. Al final, el argumento es simpático, pero un tanto redundante, especialmente teniendo en cuenta que Superboy fue el inspirador original de los héroes del siglo XXX, que le unieron a sus filas y con quien combatieron en numerosas ocasiones. Sirve, en cualquier caso, para volver a saludar a personajes tan estilosos como Bouncing Boy, Ferro Lad, Karate Kid, Invisible Lad, Brainiac V, etc. Al final, termina por convertirse en un tebeo más que agradable para los fans del señor Davis y los nostálgicos, aunque ligeramente irrelevante para el resto. Y aunque el Meta me echa broncas cada vez que alabo en público a Carlos Pacheco, la verdad es que espero con ansia a que el gaditano nos sorprenda con su propia visión de uno de los grupos más llamativos e interesantes del panorama DC.

lunes, enero 09, 2006

Jóvenes DIOSES y Amigos

Marchando una reseña desde Colonia, tierra de la cerveza Kölsch... El miércoles estaré en España de nuevo.
En fin. Pongámonos en situación. Finales de los 90. Vía Dark Horse se pone a la venta una nueva publicación, Barry Windsor-Smith: Storyteller. Era una propuesta demasiado innovadora para el mercado norteamericano. ¿Qué propuesta? A ver… una revista tamaño magazine, con distintas historias que continúan de un número a otro. A saber, Young GODS (así, en mayúsculas, yo qué sé por qué), Freebooters y The Paradoxman. Vamos, lo que en Europa llevamos la hostia de tiempo viendo. Llámalo Metal Hurlant, Cómix Internacional, 1984 o como te de la real gana. Las bajas ventas hicieron que el propio Barry Smith cancelara la serie en el número 9. Lo cual me hace plantearme si es que los yankis son gilipollas, si es que Dark Horse no publicitó suficientemente la serie o si es que la calidad de la obra no da la talla. Los Reyes me han traído, entre otras cosas, el recopilatorio que ha sacado Planeta de las historias de Jóvenes DIOSES (supuestamente, Freebooters y Paradoxman llegarán más adelante, supongo que condicionados a las ventas de este ladrillo de 22 euros). Y ahora mismo me lo estoy leyendo por primera vez… A priori, la historia resulta interesante, a la par que familiar. Dos familias de dioses van a emparentarse. Una de ellas son los dioses nórdicos levemente modificados. Su líder es Otan, que salvo por que no es tuerto es clavadito a Odín (uno de cuyos nombres, por cierto, es Wotan). Y el dios que va a casarse es su hijo Heros. Por otro lado, están las diosas de Orgasma, que entregan a Celestra, la diosa más bella bajo las estrellas. Y resulta que Heros se va de juerga antes de la boda con Strangehands, su primo, y Adastra, hermana de Celestra y con una lengua que me hace parecer educado a mí mismo. -De momento, parece que la serie merece la pena… ya veremos a qué se debe la cancelación. Quizás las otras dos series que aparecían en BWS: ST eran una mierda, o quizás sí que los yankis son gilipollas. Voy a seguir leyendo. Hasta luego.- Tres cuartos de hora después… Ya he terminado de leerme el tomo. Oye, y a mí me gustaba. El gran problema surge al final del nº 9 original. Ahí tuvieron lugar ciertas desavenencias con el EO –editor original– y la historia se queda inconclusa. Hay bocetos, intentos de continuar la historia en otra editorial… pero BWS ya había perdido la ilusión en el proyecto. El resto del tomo es un lamento sobre cómo le han puteado diversas editoriales (que sepáis que se niega a firmar tomos de Arma-X, por si acaso le veis algún día en un salón del cómic). Un canto a lo que pudo haber sido y no fue. No sé cómo se la ha jugado Planeta a editar algo así, la verdad. Su público objetivo son los que han (hemos) comprado los libros de ilustraciones de este hombre (BWS: Opus) y los que lo compren no sabiendo que está inconcluso. Vamos, cuatro gatos. Si te gusta (mucho) BWS, adelante. Si te gusta ver innovación en la narración, este es tu tomo. Pero si lo que buscas es una historia… puede ser muy frustrante. Abstente. Quizás sea más interesante como obra teórica sobre el cómic, como libro de ejemplos, como libro de ilustraciones. Como cómic estándar no vale una mierda. No termina la historia y no la terminará jamás. A mí me ha encantado. Pero vaya por delante mi apuesta: No vamos a ver por aquí Freeboters y Paradoxman. De hecho, me veo que no tardando demasiado podréis ver este Jóvenes DIOSES en la sección de ofertas.

jueves, enero 05, 2006

Peculia

Peculia es un cuento infantil con un disfraz de Halloween. Fue creada por Richard Sala en su serie Evil Eye, y en este tomo se recopilan las historias de los nueve primeros números.

Peculia

Peculia es una chica a la que le gusta pasear por el bosque y tiene la habilidad de vivir extrañas aventuras. Como cuando unas brujas la secuestran en un supermercado. O cuando la asaltan unos zombis en el bosque. O que alguien la confunda con su amante muerta años atrás. O se hace amiga de una niña que odia a los gatos… Afortunadamente su eficiente mayordomo, Ambrose, siempre está cerca para echar una mano y prepararle un tazón de sus cereales favoritos. También aparecen por ahí Justine, que parece una chica muy celosa y está empeñada en dar una paliza a la pobre Peculia, y el misterioso Obscurus (qué gran nombre para un villano) que la quiere tener controlada, pero no sabemos si por un deseo romántico o vengador. El estilo y la atmósfera pueden recordar algo a Lenore (por los toques oscuros, y que salen zombis y tal), o a Gregory (en la inocencia que desprende la protagonista), y también a toda la parafernalia de Pesadilla Antes de Navidad en cuanto a lo que tiene de horror gótico (no he visto por ahí merchandising del personaje, pero no me extrañaría encontrar una camiseta de Peculia al lado de un bolso de Jack Skellington). Además Peculia es muy sexy. De su inocencia nacen momentos deliciosos como cuando besa a Justine para intentar comprender qué es la pasión, o cuando se da un baño con las camareras de una posada antes de irse las tres a la cama. Y no hay que olvidar que su pequeño vestido negro tiene la maravillosa cualidad de terminar rasgado la mayoría de sus aventuras. Así me explico que Ambrose siempre esté cerca para cuidar de ella… Richard Sala se vale de un dibujo en blanco y negro sencillo y eficaz, con sus toques de sensualidad y horror de serie B de la Hammer, para narrar estas historietas simples e ingenuas en las que más que lo que pasa, lo que importa es el cómo y que te introduzcas en un mundo en el que dando un tranquilo paseo te puedes encontrar con un monstruo, y si te salva un androide volador le invitas a tomar un batido de chocolate, y parece que estás en un sueño que no sabes si se empieza a tornar en pesadilla y quieres seguir dormido para ver qué es lo próximo que te va a sorprender.

Por cierto, la edición de Recerca se abre con una breve introducción de Álvaro Pons, y parece que a él le ha gustado, y oye, si lo dice Pons…

miércoles, enero 04, 2006

Grendel: rojo, blanco y negro

No sé si ha sido lo mejor empezar a conocer al personaje por este tomo. Hasta ahora mi única referencia de Grendel era la de ver a Tim Sale dibujarle uno a Myka en el Expocómic 2003 y la impresión que me dio fue que era un tío con una máscara que me recordó a la de Spawn armado con una lanza con dos cuchillas en un extremo, y no me llamó mucho más la atención. Dos años más tarde, en el Expocómic 2005, cae en mis manos este bonito tomo de Recerca, así que a ver si me entero de algo.

 Grendel: rojo, blanco y negro

El libro está formado por la recopilación de muchas historias cortas, todas con el guión del creador del personaje, Matt Wagner, pero con alternancia en la parte gráfica. Así y entre otros participan con sus lápices Jill Thomson, Jim Mahfood, Phil Hester, Michael Avon Oeming, Stan Sakai, Zander Cannon, Darick Robertson, Michael Zulli, Ashley Wood, y muchos más de los que no he oído hablar en mi vida. Como se intuye por el título, todos se han ceñido a la utilización del blanco y negro más ciertos toques de rojo para resaltar lo que al artista le interese en ese momento, ya sea un fondo, una figura o cualquier otro detalle. Lógicamente, en todas las historias sale Grendel aunque no en todas es el protagonista. De hecho ocurre que las que más me han gustado son dos en las que él no es el personaje principal, sino que se ven las consecuencias de sus sanguinarios actos. Estas son La Evidencia del Diablo dibujada por Cliff Chiang, en la que una detective de policía lleva a cabo la reconstrucción de una de sus sanguinarias acciones en la propia escena del crimen, y La Marea del Diablo por Mike Huddleston con un cirujano ahogado en deudas que acaba convirtiéndose en el doctor al que acude la mafia para coser los balazos recibidos. El resto las hay mejores y peores, como en todo megamix, pero en general me han dejado un regustillo amargo. Puede ser que en mi desconocimiento no termine de pillar la historia, ni los vínculos de Grendel con los diversos cabecillas del hampa y su escalada dentro del mundo criminal. O qué tipo de relación tiene con el tal Argent, un hombre lobo con el que enfrenta en varias historias y que parece ser su Némesis. Intuyo que en el tomo hay cierta línea temporal que se sigue desde lo que serían los inicios del personaje hasta su enfrentamiento final con Argent, pero lo que va pasando entre medias no acabo de entenderlo. Me da que un seguidor del personaje disfrutaría bastante más que yo de las historias. Y también está el tema de que no me ha caído nada bien la gratuidad de sus asesinatos y el poco respeto a la vida que muestra. Por ejemplo, si persigue a alguien que toma un taxi para huir, Grendel va y degüella al pobre taxista sólo para asustar aún más a su presa (¡vaya cabrón! a la vieja Sparky mandaba yo al tal Grendel…). Por lo demás la edición es cojonuda. Acostumbrado a lo que hacen las editoriales grandes y con teóricamente más pasta para cuidar estas cosas, encontrarte con un tocho como este que está bien rotulado, sin errores ortográficos de los que te que ciegan, con una traducción comprensible, con las portadas originales incluidas y pequeñas biografías con autorretratos de los artistas que intervienen empieza a ser un lujo.

martes, enero 03, 2006

Wonder Woman: El Torneo

Reseña de un tebeo conseguido en el mismo lote de saldos que el de la JLA del que hablábamos hace unos días... Que me perdone WWFan, pero he de reconocer que Wonder Woman no me había llamado nunca demasiado la atención. Sí, me había leído parte de la etapa de George Pérez... y me pareció cojonuda. Pero nada más. Sí, sabía que WW fue creada en la Golden Age por el tipo que inventó el detector de mentiras... y para de contar. Miembro de la JLA, de la JSA... ¿y quién no? Coño, y menuda horterada. Uno de sus principales superpoderes es... un lazo dorado. Que sí, que si te enrolla no puedes mentir, pero... joder, que es un lazo dorado. No sé, muy camp, ¿no? Pero oye, resulta que este primer tomo está muy bien. Con Bill Messner-Loebs al guión (aún sigo esperando que Scarvenger reseñe su Epicurus The Sage), un primerizo Mike Deodato que muestra una notable influencia de Jim Lee, y unas gloriosas portadas de Brian Bolland es agradable de leer y agradable de ver. Y este tomo tiene una peculiaridad. Fue la primera historia de Wonder Woman que fue recopilada en tomo. Sorprendente, ¿verdad? La WW de Pérez no lo había sido aún. ¿Argumento? Diana vuelve a Themiscira después de una temporada dándose correrías por el mundo del hombre, y se encuentra que Isla Paraíso ya no hace honor a su nombre. En los 10 años que ha estado fuera, las Amazonas han tenido que hacer frente a una invasión de demonios y a una escisión en la sociedad, quedando exiliadas Artemisa y las suyas a las afueras, para cumplir con su labor de defensoras. Y se va a convocar un torneo para ver si Diana puede seguir siendo la Wonder Woman o debe ser sustituída, ya que no ha cumplido la misión que se le encargó... Lo dicho, así como el JLA de Jurgens me pareció flojo, flojo, éste me ha hecho mirar con interés hacia el personaje. Por lo pronto, me he pillado el nº 1 de la serie regular... señor, ¡qué portadas que hace Adam Hughes!

lunes, enero 02, 2006

Flash: Que corra la sangre

Supuestamente, una de las grandes virtudes del Universo Marvel es la humanidad de los personajes. Que tienen problemas con los que te puedes identificar.
No me queda demasiado claro, la verdad. ¿Se supone que tengo que empatizar con un tipo huérfano que está traumatizado porque la chica que le gusta no puede mirarle a los ojos porque están cubiertos por un visor de rubí para evitar volarle la cabeza con sus rayos ópticos? Pues mira, ni soy huérfano ni mutante. Espera, que esta es mejor... Un huérfano (mmm... ¿hacemos un concurso a ver cuántos huérfanos hay en el universo Marvel?) que vive con su ancianita tía al que putean en el instituto porque es el empollón... Tampoco es el caso, en el instituto yo era el empollón... pero sacaba dos cabezas al resto de clase y era un cerdo prepotente que se dirigía a sus compañeros como "seres inferiores". Y además era (y soy, y seré) heavy, con los huevos por delante.
No sé. Vamos, que los problemas de los héroes Marvel me la han soplado siempre un poquito. Como mucho, me hacían pensar "je... que pringao"
Del mismo modo, supuestamente, los héroes de DC son cuasi-divinos. Sus problemas son prácticamente inexistentes. Y no termino de estar de acuerdo... precisamente un problema personal es lo que define a Batman. Cierto es que coges a Superman y su único problema personal es si va a conseguir salvar el universo a tiempo para llegar a esa cena romántica con Lois. Y si hablamos del Capitán Marvel, la cosa ya roza lo absurdo... Pero tenemos a Green Arrow y su preocupación por las desigualdades sociales. Hay más humanidad en el GL/GA de Dennis O'Neil y Neal Adams que en el 99% de los tebeos de Marvel.
"Y toda esta chapa, ¿a qué viene?", estará pensando más de uno.
Bien. Pues es que ayer, en mi penúltima compra de tebeos del año, me encontré con que habían salido los packs de oferta del Flash de Norma. Y por algo menos de 35 eurillos se vinieron los 5 tomos conmigo.

Que corra la sangre

Tras un más que correcto Wonderland (primeros 6 números de Geoff Johns, dibujos a cargo de Ángel Unzueta), nos encontramos con una historia en cuatro partes a cargo del que será el equipo creativo regular de la serie hasta el número 200: continúa Johns al guión y se embarca Scott Kolins a los lápices, haciendo un trabajo mucho mejor que en Vengadores.
"Vale, pero... ¿qué tiene que ver la chapa del principio con Flash?"
Ahí llegamos. Parece ser que Flash ha sido un picha brava antes de sentar la cabeza junto a Linda. Y ha ido dejando tiradas a varias tipas a su espalda... y de repente se reencuentra con dos de ellas. Y con ésto sí que soy capaz de identificarme. Pánico me daría tener que volver a hablar con cualquiera de todas esas ex que he ido dejando plantadas con mayor o menor motivo... (hey, una de ellas me dijo que Born Again era una infantilada... que dé gracias que sólo la mandé a la mierda y no le abrí la cabeza).
Con lo que es un poco más difícil de empatizar es con el hecho de que una de ellas es agente de policía y la otra una supervillana llamada Magenta. Manda huevos, encima las dos son capaces de provocar daño físico... Miedo me daría, macho.
No es que tenga mucha más trascendencia en la historia, pero...
"¿Encima eso? ¡Tendrás jeta, mamón!"
¡Calla ya, coño! No tiene mucha más trascendencia, pero ese hecho al principio de la historia hizo que simpatizara mucho más con el personaje. A partir de ahí, vi la historia con una perspectiva mucho más benévola.
Aún así, la historia es muy interesante. Una ola de crímenes asola Keystone City. ¿Y qué tienen en común todas las víctimas? Que previamente habían sido salvadas por Flash.
Dato adicional... Éxito narrativo que hacía tiempo que no veía. Johns define de putísima madre la ciudad. Después de este tomo, nos queda claro que Keystone es una ciudad obrera, con problemas sindicales, con un equipo de hockey un pelín cutre...
Venga, pídele a los reyes los dos packs de oferta de Flash. No te decepcionarán.