domingo, febrero 05, 2006

¡Nos hemos mudado!

Pues sí, finalmente la migración ha sido un éxito y nuestras 220 reseñas ya están operativas en la nueva página: http://libreria.blogomundo.com Myca me ha encargado escribir el post de despedida ya que he sido yo la artífice de la migración. Así que si os gusta el resultado podéis decírmelo. Si no... ejem... A partir de ahora nos hospedaremos en Blogomundo, una comunidad -por ahora privada- en la que también estaban ya algunos de nuestros blogs personales. Y como novedad, nos pasamos al Wordpress 2.0, que se supone que es la maravilla de París. ¿Por qué nos vamos? Pues porque sí. Porque en mi humilde opinión una página con hosting propio, totalmente personalizable y encima con wordpress es lo mínimo que nos merecemos. Por supuesto agradecemos a Blogger su apoyo indiscutible durante nuestros inicios :-) Solo me queda dar la enhorabuena a los premiados en la Cárcel de Papel e instaros a que visitéis la nueva librería.

viernes, febrero 03, 2006

Dark Water

Manga!

(Pincha en la imagen para agrandar)

Recuerdo hace unos años cuando vi en DVD la peli de The Ring. La japonesa. Vamos, para entendernos, Ringu. El desarrollo de la película me pareció correcto, sin más. Pero cuando llegó el final... se me pusieron los pelos como escarpias. Y además estuve varias semanas que si llegaba a casa y no había nadie en el salón, se me escapaba una mirada de desconfianza hacia la tele apagada. ¿Una nueva era en el cine de terror? Eso parecía. Teniendo en cuenta que hacía la tela de años que no conseguía acojonarme ninguna película (Al Final De La Escalera y la puta pelotita mojada), lo más que conseguía del terror occidental era algún sobresalto puntual (los típicos sustos de Viernes 13 y derivados) o en el mejor de los casos, una sensación de incomodidad (como en Pesadilla en Elm Street Parte 1). Y de repente, me vi acojonado de nuevo. Se me había olvidado cómo era el miedo, mira tú. Pero... no es oro todo lo que florece. The Ring, después La Maldición, después The Eye... Me está empezando a dar la impresión de que todas las historias de terror japonés giran alrededor del mismo esquema pregenerado. Sí, es cierto. Es un esquema novedoso, pero que se agota muy rápido. Quizás la única sorpresa que he recibido en el género últimamente fue Uzumaki, basada en el manga de Junji Ito. Fundamentalmente, porque el manga del que proviene es una de las cosas más raras y enfermizas a las que me he enfrentado. Y tras esta enorme introducción, vamos a lo que nos ocupa.

Dark Water

Hacía mucho que yo no compraba un manga por mi propia (y exclusiva) voluntad. Pues tal que desde el mencionado Uzumaki. Y al ver hace un par de semanas en Viñetas este tomo... Pues piqué. Había oído hablar de la película (de todo, oye, desde que es muy buena hasta que es un forro de espanto), y la portada hay que reconocer que es cojonuda... Pues empecemos una nueva serie de manga.
Pero va a ser que no, que no es una serie. Es un tomo único, y encima dividido en cuatro historias, todas ellas a cargo de Koji Suzuki al guión y Meimu al dibujo. El guionista no sé ni quién es, y el dibujante es el que hizo el manga de la Maldición 2 y Gasaraki. Además, las cuatro historias parecen ser adaptaciones de algún libro de terror japonés.
Bueno. ¿Merece la pena? Yo diría que sí. Me lo he pasado bien leyéndolo. Quizás se eche en falta más profundidad, algo en plan Uzumaki. No sé, quizás habría quedado bien si hubieran ambientado todas estas historias en un entorno común. ¿Acojona? Puessss... No sé, supongo que si te asusta lo de la madre de Bambi... No, en serio, es una historia tensa y tal, pero podríamos decir que el terror japonés ya ha perdido la capacidad de maravillarme. Incluso hay alguna historia en la que sale la chica con los pelos por la cara como en The Ring y La Maldición (¿ah? ¿que no es la misma? ¿en serio?)
Mira, son casi 9 euros. Tú verás lo que haces. No está mal, pero no mata.

Pues hala, ya he reseñado un manga. ¿Contentas, niñas?

jueves, febrero 02, 2006

El bate mágico

Viernes, 27 de enero. 19:30. La Semana de Firmas Invitadas de la Librería del Metamorfosista acaba de terminar con un curioso balance: Seis reseñas invitadas, divididas en tres de manga y tres de material clásico americano. Sin duda es una señal que nos manda la tebeosfera. Quieren más manga y más clásicos de esos de los que ya nadie sabe ni de qué color eran realmente. Pues bien, dado me encuentro en mi librería habitual y no hay señales de nuevos números de Hellblazer, la Doom Patrol o la JLA/JLE, parece que es el momento de encaminar mis pasos a la sección de manga. Echo un vistazo a estanterías rebosando con hileras de colecciones enteras de tomos. Me abruma el colorido y la audacia de las tipografías empleadas. Montañas de tomitos ordenados del uno al infinito que me lanzan amenazas directamente al centro del cerebro: “no me compres que estoy orientado a un público preescolar femenino”, “a mí tampoco que soy para gafapastas”, “a mi sólo me lee un público es emo-gay, ¿qué pensarán de ti si te ven comprándome?”. La intimidación funciona y me echo atrás ante la posibilidad de adquirir inconscientemente un tebeo orientado a marujas que hacen ganchillo. A ver si en la parte de novedades es más fácil escoger algo… Uffff, aquí es incluso peor. Series ya comenzadas, por el número 16 o más. Veo alguna con el número 2 ó 3, ¡mierda! ¿Es que no ha empezado ninguna colección este mes? Hasta los X-Men se han renumerado en enero, ¿el manga no se renumera para aumentar las ventas? A punto de darme por vencido en mi intento de abrir la mente a nuevos horizontes algo capta mi atención. Sale un número 3 bien grande en la portada, pero me percato de que es parte del dibujo. En el lomo no hay ningún tipo de numeración así que debe ser un número único, justo lo que estoy buscando. La portada es un chico con uniforme de baseball y en posición de bateo. Sé que los manga deportivos son un género en sí mismos, y no se aprecian colores pastel o chillones en las sobrecubiertas así que debe ser un auténtico manga hetero-juvenil.

El bate mágico

Comencemos el proceso de toma de decisión de compra: -Precio: 6.95 €, OK. -Autor: Gosho Aoyama. Podría decir que me suena de algo, pero puede ser tanto porque el tío es realmente famoso como porque me parece que todos los orientales se llaman igual. -Aspecto interior… Cielos, ¡qué horror! es en B/N. Pero un B/N horrible. Agresivo. Parece que hubiesen aplicado la tinta sobre el papel utilizando un cañón antiaéreo. Si fuera un gafapasta ahora mismo me iba a La Carcel de Papel y mostraba mi indignación en un comment dejando bien claro que esto se lo va a comprar la madre del rotulista… pero en fin es de Planeta y parece que ellos son así y tal. -Un vistazo rápido a la esquina de la última página revela las mágicas letras F-I-N, así que se confirma que es un tomo unitario. Y hay un breve artículo con terminología de Baseball y semblanzas de jugadores históricos que aparecen en la trama. Otro punto a favor. -Decisión final: ¡Bah! Me lo llevo. La historia trata de un chaval que juega en el equipo de baseball del instituto. Se llama Shigeo Nagashima, y da la casualidad de que es el mismo nombre que el de un legendario jugador japonés. El problema es que el joven Shigeo es un manta y por mucho que entrena no consigue batear una bola en condiciones. Además los de su equipo, con algo de recochineo, le han colocado en la posición más importante del equipo y el público no para de reírse ante sus desastrosas estadísticas. Todo cambiará un día que cae en sus manos un bate divino con el que puede golpear cualquier bola que le lancen. La gracia está en que, como todo en la vida, usar el bate tendrá su precio. Confieso que la primera mitad de la historia me dejó alucinado ante el mensaje que transmite. No importa cuanto te esfuerces, no servirá de nada. Tu salvación sólo puede pasar por un amuleto mágico que resuelva tus problemas. ¡Toma ya qué audacia! Vaya manera más rara que tienen en Japón de tratar a la juventud. Desgraciadamente al final todo va cambiando y se lanza un mensaje un poco más positivo, y también más previsible. Nuestro protagonista irá evolucionando partido a partido para acabar convertido en un mejor jugador tanto individual como colectivamente, y ayudando a sus compañeros a superarse. El resto lo he visto como la típica historia japonesa-deportiva (típica para alguien que sólo vio lo de Campeones, claro). Apenas existe un desarrollo de los personajes fuera de los encuentros deportivos, algo que yo echo de menos, y todo acaba siendo un enfrentamiento tras otro pero aumentando la dificultad del contrario (mira, como en un videojuego). Hay que reconocer la habilidad de Aoyama para hacer los encuentros emocionantes, incluso para alguien que no tiene ni idea de las reglas. Hay lanzamientos supersónicos, bateos que se incrustan en los muros del estadio y afortunadamente los partidos no se eternizan como lo hacían los combates de Dragon Ball Z, así que no te llegas a cansar y todo se lee de un tirón. Un tirón agradable, pero poco más. En fin, que para ser la primera incursión en terrenos de la actualizad manga se puede calificar de experiencia positiva. Seguiremos inform… digo… reseñando. PD: al revisar en casa los boletines de novedades de Planeta me entero que esto no era novedad ni nada. Salió en noviembre.

PD 2: por ese mismo boletín me entero que el autor es el de Detective Conan. No he leído nada de esa serie, pero al menos conocía su existencia. Esto me lleva a convencerme de la imposibilidad de que el nombre del autor me sonase previamente así que, efectivamente, todos los nombres de asiáticos me suenan igual.

miércoles, febrero 01, 2006

Los Nuevos Vengadores nº 1

Lo mío tiene delito. Suelo coincidir bastante con Pedro García en UTCON. Aún así, después de que él pusiera verde este número, piqué como un pardillo y me lo compré. ¿Por qué? Pues no sé, la verdad. Supongo que después de haberme tragado la etapa de Austen, el Desunidos y la madre que lo parió (y haber puesto verde a Claremont por lo de Excalibur), quería ver hacia dónde llevaba tal sarta de despropósitos. Y por lo visto, lleva a despropósitos más gordos. Veamos. La reaparición de Magneto nos lleva a Excalibur. La locura de Wanda nos lleva a House of M (también convenientemente vilipendiada aquí) Y la disolución de los Vengadores nos lleva a este número uno de los Nuevos Vengadores. Que tiene las mismas ventajas y las mismas desventajas de House Of M: Es Bendis. ¿Qué quiere decir eso? Pues que lo que te cuenta está muy bien contado. Pero es que estoy harto de este tipo. A estas alturas, la única colección suya que sigo es Daredevil (y, a diferencia de Pedro, a mí sí me gusta). No le soporto. ¿Os resumo el argumento? Hay un apagón en una carcel de supervillanos. Ya está. No cuenta nada más. Sí, alguna cosilla tangencial, como quién ha montado el apagón y qué héroes aparecen por allí. Coño, pero es que ni siquiera hay una fuga. No llega todavía. Punto positivo: Hay una referencia a Alias, serie que me encantó. Luke Cage cara a cara con el Hombre Púrpura. ¿Qué hago? ¿Sigo la serie hasta que acabe la saga? ¿O hago como con Excalibur y House of M, que se lo compre su santa madre? Desde luego, con tantos tebeos como le estoy encargando a su santa madre no sé si le va a llegar la pensión a fin de mes.